Hallado el cadáver de un montañero de 68 años

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El inesperado frío que se ha adelantado al comienzo del invierno y que tiene a todas las carreteras de España en alerta, amenaza a los montañeros. Un hombre de 68 años permaneció un día desaparecido tras ser sorprendido por la ventisca, hasta que su cadáver fue hallado ayer. Más suerte tuvieron ocho personas que fueron rescatadas el sábado en la Sierra de Grazalema (Cádiz), después de permanecer varias horas perdidos.
Dos de ellos, un varón de 68 años y una mujer de 65, tuvieron que ser atendidos con síntomas de hipotermia.
Fuentes del Servicio Coordinado de Emergencias 112 en Andalucía tuvieron conocimiento del extravío del grupo en la tarde del sábado, cuando se recibió una llamada de un hombre que se encontraba en el entorno de la Ruta de Simancón que aseguraba estar desorientado, sin saber dónde estaban sus coches y “con mucho frío”, al estar a una altitud de unos 1.400 metros.
A partir de ese momento se dio aviso a efectivos sanitarios del 061, Guardia Civil y la Policía Local de Grazalema, quienes llamaron en repetidas ocasiones a los expedicionarios para pedirles una descripción del lugar en el que se encontraban, ya que ellos mismos trataban de encontrar sus vehículos por sus propios medios.

Muerto en la montaña
Menos suerte tuvo un montañero de 68 años que desapareció el sábado en el monte Ekaitza, en Pamplona, cuyo cuerpo fue hallado ayer cerca de la regata de Elama, en la zona de Goizueta. El hombre, vecino de Pamplona, había desaparecido ayer junto con un familiar de 38 años que pudo ser localizado en el mediodía del domingo por el dispositivo de búsqueda.
El cuerpo sin vida del montañero estaba en la cara noroeste del monte, en Goizueta, en una zona cercana a la regata de Elama, según informó el Gobierno de Navarra en un comunicado. El montañero rescatado tiene 38 años, es vecino de Pamplona y era familiar de la víctima. Fue trasladado inicialmente al centro de salud de la zona y después evacuado en helicóptero al Hospital de Navarra con una fractura de brazo y algunas contusiones. Según relató el montañero más joven tras su rescate, la condiciones meteorológicas y la falta de luz al caer la noche los desorientó.