Hallado un zulo en el sur de Francia con 114 detonadores y tres kilos de explosivo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
La Gendarmería francesa encontró el pasado fin de semana un zulo de ETA en el sureste de Francia con multitud de elementos para la fabricación de bombas, entre los que se encuentran 114 detonadores y 23 temporizadores. En una de las cinco bolsas semienterradas, los gendarmes encontraron también tres kilos de pentrita y otros tantos de cordón detonante, según informaron fuentes de la lucha antiterrorista.
Se trata de un hallazgo por parte de un campista en el municipio de Castelnau de Montmiral (Tarn), quien avisó a la Gendarmería. Hace tres fines de semana, se encontró otro zulo, en esta ocasión en el suroeste, con más de 200 kilos de distintas utilizadas para fabricar explosivos, 12 armas cortas, un subfusil y un centenar de temporizadores.
Hace tres fines de semana, se encontró otro zulo, en esta ocasión en el suroeste, con más de 200 kilos de distintas utilizadas para fabricar explosivos, 12 armas cortas, un subfusil y un centenar de temporizadores. Los temporizadores hallados este fin de semana son de diferentes tipos. Dos de ellos son de corta duración y los comandos de ETA los utilizan cuando abandonan un coche-bomba y huyen a la carrera antes de que se produzca la explosión, normalmente en un plazo inferior a dos minutos. Con este método, ETA asesinó al guardia civil Juan Manuel Piñuel en la casa cuartel de Legutiano (Álava) el 14 de mayo de 2008.
Otros 21 temporizadores son de tipo anual, es decir, que podrían colocarse con un año de antelación antes de explotar. Estos suelen ser utilizados por la banda terrorista en coches-bomba que explotan a veces horas después de ser aparcados, como en el último atentado en Madrid, contra la sede de una constructora implicada en el Tren de Alta Velocidad. De igual modo, los detonadores hallados eran los habituales, de los que se encontraron un centenar, y otros 14 fabricados artesanalmente y de tipo electrónico. Completan el hallazgo 3 receptores, otras tantas antenas y 31 bombillas.

El PSOE sí, el PP no
El etarra José Ángel Lerín Sánchez declaró a la Guardia Civil que el ex jefe militar de la banda terrorista ETA, Aspiazu Rubina, más conocido por Txeroki, dio instrucciones al comando Urederra de no atentar “preferiblemente” contra miembros del PSOE, PNV, IU, EA y Aralar, sino centrarse en los representantes del PP, así como en los agentes de las Fuerzas y los Cuerpos de Seguridad del Estado. “La organización ETA había marcado que, en general, no se atentase contra miembros del PSOE, y que en ningún caso se atentase sobre miembros del PNV, IU, EA y Aralar”. Estas fueron las palabras del miembro del comando Urederra, José Ángel Lerín Sánchez, prestadas en abril de 2007 y leídas en la jornada de hoy públicamente en la Audiencia Nacional, donde está siendo juzgado junto a otras 11 personas por integrar un grupo de información al servicio de la banda. En su declaración, Lerín detalló que Txeroki “había marcado directrices generales y otras más particulares” entre las que se encontraban atentar contra “miembros del PP, militares, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, funcionarios de prisiones que no perteneciesen al sindicato ELA, miembros de la Ertzaintza, así como los intereses del Estado, oficinas de Correos, del INEM y oficinas bancarias”. El testimonio fue leído por la secretaria judicial en la vista celebrada en la Sección Tercera de la Sala de los Penal de la Audiencia Nacional tras la negativa del procesado a responder a sus preguntas. Así lo había solicitado la Fiscalía y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que ejercen de acusación popular en este proceso.

Objetivos de ETA
Durante su participación en la vista, Lerín denunció que este testimonio fue fruto de los malos tratos que recibió. Sin embargo, el documento del Ministerio Fiscal añade que este procesado realizó informes sobre diversos objetivos de ETA, entre los que se encontraba la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo y ex edil y parlamentaria socialista, Maite Pagazaurtundúa. Según la Fiscalía, el etarra informó a la banda sobre el filósofo Fernando Savater, el parlamentario de UPN Francisco Iribarren, un militar del cuartel de Loyola y dos ertzainas de Tolosa, así como apunta la existencia de directrices para atentar contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, funcionarios policiales, oficinas de correos y bancos.

Lerín Sánchez
Como indica el informe de acusación del fiscal, el etarra que realizó esta declaración fue detenido el 28 de marzo de 2007 y permanece en la actualidad en prisión por diversos delitos de terrorismo. Lerín Sánchez formó parte de los comando Urederra y Zapa, siempre bajo las órdenes de Txeroki, que se encontraba en Francia. El comando Urederra fue desarticulado en abril de ese mismo año en pleno alto al fuego permanente decretado entre marzo de 2006 y junio de 2007. Al parecer, su participación en el Urederra se inicia después de entrar en España desde Francia el 11 de mayo de 2006, usando alias de Jacinto. Actuaba de enlace entre el miembro liberado Ekaitz Aguirre Goñi y Txeroki, de quien recibía instrucciones tanto de carácter general como particular para cometer atentados terroristas, siendo uno de los máximos responsables del comando y de la red de colaboradores. El fiscal pide en dicho informe la pena más alta para Lerín, en concreto, 12 años de cárcel por integración en organización terrorista en calidad de dirigente, 10 por depósito de explosivos, 3 por falsificación de documento oficial y 2 por tenencia de armas. Por otra parte, solicita 20 años de cárcel para Arkaitz Agote y Juan Carlos Herrador, a los que también imputa los delitos de pertenencia a banda armada y depósito de explosivos; y otros 10 para Sergio Lazcano, al que también sitúa en la estructura del comando Urederra. Los ocho colaboradores que facilitaban sus desplazamientos y les ofrecían cobertura, Itziar Aguirre, Lorea Irigoyen, Joseba Mirena González, Iñigo Orue, Unai Lamariano, Garikoitz Pascual, Eneko Pascual y Urtzi García, que se enfrentarán a una pena de 9 años de cárcel.