Iker Esparza Ortega, con antecedentes por kale borroka, es detenido en París
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Las fuerzas de seguridad francesas detuvieron en París al miembro de la banda terrorista ETA Iker Esparza Ortega, según confirmaron fuentes de la investigación. El arrestado ha sido trasladado a las dependencias de la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial (SDAT), a las afueras de la capital, donde será interrogado antes de pasar a disposición judicial. Por otro lado, dos presos etarras traslados a Asturias han roto la disciplina de la banda y se han puesto a trabjar en el economato de la cárcel.
La Policía francesa detuvo la madrugada del lunes en París al presunto miembro de ETA Iker Esparza Ortega, con antecedentes por kale borroka, informaron fuentes de la lucha antiterrorista. El detenido tenía en su poder varios juegos falsos de documentación, un revólver y un pen-drive.
La detención respondió a los movimientos sospechosos que detectaron agentes franceses, dando el alto al etarra, quien intentó huir. Tras una breve persecución, los policías lograron arrestarle al poco tiempo.
Se trata de la segunda detención este año en París después de que la Policía francesa arrestara en la estación de tren de esa ciudad a Ekaitz Sirvent el 10 de abril pasado. Sirvent era el presunto jefe de falsificación de la banda y en su poder los agentes hallaron abundante documentación.
El 3 de julio de 2007 también fue arrestado en París Iker Beristain, considerado igualmente en ese momento el jefe del aparato de falsificación de ETA. Beristain fue detenido a bordo de una furgoneta cargada con enseres cuando intentaba mudarse de noche y precipitadamente junto al también etarra Liher Rodríguez.
Rotura de disciplina
Por otro lado, dos de los presos de ETA trasladados a la cárcel asturiana de Villabona dentro de la política de acercamientos y alejamientos al País Vasco, Valentín Lasarte e Iñaki Rekarte, han decidido romper la disciplina que impone la banda en las prisiones y aceptar un puesto de trabajo en el economato del centro penitenciario, informaron a Europa Press fuentes penitenciarias.
Ambos etarras cumplen penas centenarias. En el caso de Valentín Lasarte por su participación en varios atentados, entre ellos los asesinatos de Fernando Múgica y Gregorio Ordoñez, mientras que Iñaki Rekarte purga condena por el asesinato de tres personas en el atentado con coche-bomba cometido por ETA en Santander al paso de una patrulla de Policía en 1992.
Lasarte y Rekarte integraron el primer grupo de etarras acercados al País Vasco a finales del pasado año tras haber expresado su desacuerdo con la actual dirección de ETA y haberse mostrado a favor de acabar con la lucha armada. En concreto, Lasarte llegó a Villabona el 5 de noviembre y Lasarte el 24 de ese mismo mes.
Los presos de ETA deben acatar las directrices de la banda y participar en los actos de protesta que se organizan en el interior de las cárceles, tales como txapeos o encierros en la celda, renuncias puntuales a las comidas, concentraciones en los patios y, por contra, no incorporarse a las actividades orientadas a la reinserción porque, según la lógica etarra, se estaría admitiendo el delito cometido y la autoridad de Prisiones.
La Administración penitenciaria había ofrecido en el pasado a distintos terroristas la incorporación a talleres ocupacionales o a trabajos en prisión, pero éstos siempre se negaron porque la disciplina que la dirección de ETA impone en el frente de makos se lo impide.
Lasarte y Rekarte se encuentran ahora al frente del economato del Módulo 5 de Villabona desde el mes pasado. Entre sus cometidos figuran los pedidos de productos alimenticios, de higiene, tabaco y correo. El dinero está prohibido en prisión, pero los presos pueden acudir al economato y gastar un máximo de 80 euros semanales a través de un moderno sistema de tarjeta electrónica que cobra al pasar ésta por un ordenador con lector óptico.
Para que Lasarte y Rekarte o cualquier otro interno puedan trabajar en prisión, Instituciones Penitenciarias está obligada a darles de alta en la Seguridad Social.
La detención respondió a los movimientos sospechosos que detectaron agentes franceses, dando el alto al etarra, quien intentó huir. Tras una breve persecución, los policías lograron arrestarle al poco tiempo.
Se trata de la segunda detención este año en París después de que la Policía francesa arrestara en la estación de tren de esa ciudad a Ekaitz Sirvent el 10 de abril pasado. Sirvent era el presunto jefe de falsificación de la banda y en su poder los agentes hallaron abundante documentación.
El 3 de julio de 2007 también fue arrestado en París Iker Beristain, considerado igualmente en ese momento el jefe del aparato de falsificación de ETA. Beristain fue detenido a bordo de una furgoneta cargada con enseres cuando intentaba mudarse de noche y precipitadamente junto al también etarra Liher Rodríguez.
Rotura de disciplina
Por otro lado, dos de los presos de ETA trasladados a la cárcel asturiana de Villabona dentro de la política de acercamientos y alejamientos al País Vasco, Valentín Lasarte e Iñaki Rekarte, han decidido romper la disciplina que impone la banda en las prisiones y aceptar un puesto de trabajo en el economato del centro penitenciario, informaron a Europa Press fuentes penitenciarias.
Ambos etarras cumplen penas centenarias. En el caso de Valentín Lasarte por su participación en varios atentados, entre ellos los asesinatos de Fernando Múgica y Gregorio Ordoñez, mientras que Iñaki Rekarte purga condena por el asesinato de tres personas en el atentado con coche-bomba cometido por ETA en Santander al paso de una patrulla de Policía en 1992.
Lasarte y Rekarte integraron el primer grupo de etarras acercados al País Vasco a finales del pasado año tras haber expresado su desacuerdo con la actual dirección de ETA y haberse mostrado a favor de acabar con la lucha armada. En concreto, Lasarte llegó a Villabona el 5 de noviembre y Lasarte el 24 de ese mismo mes.
Los presos de ETA deben acatar las directrices de la banda y participar en los actos de protesta que se organizan en el interior de las cárceles, tales como txapeos o encierros en la celda, renuncias puntuales a las comidas, concentraciones en los patios y, por contra, no incorporarse a las actividades orientadas a la reinserción porque, según la lógica etarra, se estaría admitiendo el delito cometido y la autoridad de Prisiones.
La Administración penitenciaria había ofrecido en el pasado a distintos terroristas la incorporación a talleres ocupacionales o a trabajos en prisión, pero éstos siempre se negaron porque la disciplina que la dirección de ETA impone en el frente de makos se lo impide.
Lasarte y Rekarte se encuentran ahora al frente del economato del Módulo 5 de Villabona desde el mes pasado. Entre sus cometidos figuran los pedidos de productos alimenticios, de higiene, tabaco y correo. El dinero está prohibido en prisión, pero los presos pueden acudir al economato y gastar un máximo de 80 euros semanales a través de un moderno sistema de tarjeta electrónica que cobra al pasar ésta por un ordenador con lector óptico.
Para que Lasarte y Rekarte o cualquier otro interno puedan trabajar en prisión, Instituciones Penitenciarias está obligada a darles de alta en la Seguridad Social.