Indignación de las víctimas tras conceder el tercer grado a un ex cura condenado por abusos sexuales a menores

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Edelmiro Rial, que ejerció como párroco en Baredo, en la localidad pontevedresa de Baiona, ha accedido al tercer grado después de cumplir algo menos de cinco años de la pena de 21 años de cárcel que se le había impuesto en 2003 por abusar sexualmente de seis menores, a quienes daba clase y que le ayudaban en las tareas de la parroquia. La decisión provocó el rechazo de los familiares de los jóvenes afectados.
Según confirmaron a Europa Press fuentes penitenciarias, el sacerdote es un "preso ejemplar" y, además de ser ayudante del capellán de la prisión de A Lama (donde cumple su condena), está al frente de la biblioteca de la cárcel. Este buen comportamiento, así como su participación en otras actividades vinculadas a la Pastoral Penitenciaria, para ayudar a otros presos, fueron determinantes para que Juez de Vigilancia Penitenciaria accediese a modificar su régimen de condena.

Así, el ex párroco de Baredo podrá beneficiarse del régimen abierto y sólo deberá acudir a un centro penal (previsiblemente el Centro de Inserción Social 'Carmen Avendaño' de Vigo) a dormir. En todo caso, las mismas fuentes aclararon que Edelmiro Rial ya disfruta de permisos y otros beneficios desde hace meses, y que será la Junta de Tratamiento Penitenciario de A Lama la que detalle las condiciones en las que el reo pasa al tercer grado.

Fuentes del Obispado de Tui-Vigo explicaron a Europa Press que, tal y como se prevé en el Derecho Canónico para el caso de los curas que sean condenados por algún delito, el que fuera párroco de Baredo ha sido privado del sacerdocio y tampoco podrá dar clases de religión, como hacía en un instituto de Baiona, ya que estos docentes son nombrados directamente por el Obispado.

Asimismo, dichas fuentes confirmaron que Edelmiro Rial "no ejerce ningún tipo de labor pastoral y no tiene nada que ver con la Diócesis", sino que su domicilio es la vivienda familiar que comparte con sus padres en Vigo. En todo caso, su situación en el seno de la Iglesia depende, en último término, de lo que decida el Vaticano.

DIVISIÓN EN BAIONA.

El cambio en la situación penitenciaria del ex párroco de Baredo suscitó diferentes opiniones en Baiona, al igual que ya ocurrió cuando el sacerdote fue detenido y posteriormente juzgado. Mientras que los familiares de los chicos implicados en el sucesos lamentan la decisión judiciales, algunos de los vecinos de Baredo advierten de que Rial "nunca tuvo que entrar en prisión".

Según explicó a Europa Press una de la madres de los menores afectados, la decisión del juez "pone a las familias en una situación muy difícil", ya que los niños que sufrieron los abusos "ahora son hombres" de entre 22 y 24 años "que tienen su vida hecha y sus trabajos". "No entendemos estas medidas, con toda la presión que hay en la sociedad que para se cumplan íntegras las penas, y más en el caso de pederastas", añadió.

No obstante, son muchos los vecinos de la parroquia de Baredo que consideran que Edelmiro Rial "no tenía que haber estado nunca en la cárcel". Así lo afirmó Óscar, uno de los habitantes de esta parroquia, que en su día participó en la campaña de recogida de firmas para apoyar al que era cura de Baredo.

Según este vecino, que no ha querido desvelar su apellido, "él --por Edelmiro Rial-- dejó que las cosas llegaran demasiado lejos porque pensaba que todo era una broma". En ese sentido, lamentó que la denuncia fue fruto de una "traición" y que "todos los vecinos estaban con el cura, excepto las familias que denunciaron".