Iván Piñas abandona el Deportivo por motivos personales y con mucho dolor
01/10/2010 - 09:45
Por: PEDRO M. SANZ
Fútbol- Segunda División B
Mientras la plantilla del Deportivo proseguía con su intenso trabajo de pretemporada en la concentración que está llevando a cabo en la localidad soriana de Almazán, se estaba gestando una salida sorprendente para todos los aficionados morados.
Iván Piñas decidía anteponer los fundados motivos particulares que tiene a los profesionales para tomar la dura decisión de desvincularse del Depor.
El centrocampista madrileño, de 28 años, contrajo matrimonio el pasado 5 de julio, pero, en contra de lo que muchos aficionados puedan pensar, esta nueva etapa que abre en el terreno personal no ha sido la detonante de que adoptara una decisión que, como el propio protagonista reconoce, ha sido muy dolorosa. Son motivos personales más allá de su nuevo estado civil que Piñas explica a Nueva Alcarria: Ha sido una decisión única y exclusivamente mía. Un problema familiar mío me va a impedir estar dentro de la disciplina del equipo en cuanto a viajes y planificación de entrenamientos. Por circunstancias familiares, no puedo moverme mucho de Madrid.
Ante esta situación, el Depor no ha tenido más remedio que facilitarle la salida al jugador, que tenía contrato en vigor: El club se ha portado muy bien y lo ha comprendido. No han puesto ningún impedimento. Muy a su pesar y muy al mío, porque no era plato de buen gusto marcharme, debo abandonar. Me ha demostrado, una vez más, que es un club señor.
El madrileño ha sido uno de los referentes del Depor en la historia reciente, defendiendo la elástica morada durante las tres últimas temporadas. Vivió la decepción de Granada, se sacó la espina con el ascenso en Las Palmas y fue uno de los estandartes del equipo dirigido por Rafael Carillo en la exitosa primera temporada en Segunda B. Han sido tres temporadas intensas por diferentes motivos y me llevo gratos recuerdos tanto del club como de la afición, de la prensa y la ciudad. Siempre serán muy importante para mí, recuerda emocionado el bravo jugador que ha defendido con honradez y profesionalidad hasta dejarse su última gota de sudor y, hasta la sangre (como lo demuestra la imagen) por la morada.
Hemos tenido una relación excelente. Siempre llevaré al Guadalajara en mi corazón, resalta, añadiendo que a los amigos no se les deja nunca. Voy a pasarme cuando pueda por el Pedro Escartín, a saludarles y a animarles para que sigan trabajando igual de bien como lo están haciendo.
En breve, el jugador fichará por un club de la Tercera madrileña, comunidad en la que reside, teniendo muchas posibilidades de regresar a uno de sus anteriores equipos, el Pegaso: debo evitar viajes y por eso me quedaré en Madrid y en un equipo de Tercera, revela.
Por último, Piñas quiere desmentir los rumores que se han suscitado en los últimos días sobre su salida, debido a que se incorporó una semana más tarde a los entrenamientos: se han precipitado los acontecimientos. El retraso mío estaba ya pactado antes de la pretemporada debido a mi luna de miel y no ha tenido nada que ver, matiza.
El centrocampista madrileño, de 28 años, contrajo matrimonio el pasado 5 de julio, pero, en contra de lo que muchos aficionados puedan pensar, esta nueva etapa que abre en el terreno personal no ha sido la detonante de que adoptara una decisión que, como el propio protagonista reconoce, ha sido muy dolorosa. Son motivos personales más allá de su nuevo estado civil que Piñas explica a Nueva Alcarria: Ha sido una decisión única y exclusivamente mía. Un problema familiar mío me va a impedir estar dentro de la disciplina del equipo en cuanto a viajes y planificación de entrenamientos. Por circunstancias familiares, no puedo moverme mucho de Madrid.
Ante esta situación, el Depor no ha tenido más remedio que facilitarle la salida al jugador, que tenía contrato en vigor: El club se ha portado muy bien y lo ha comprendido. No han puesto ningún impedimento. Muy a su pesar y muy al mío, porque no era plato de buen gusto marcharme, debo abandonar. Me ha demostrado, una vez más, que es un club señor.
El madrileño ha sido uno de los referentes del Depor en la historia reciente, defendiendo la elástica morada durante las tres últimas temporadas. Vivió la decepción de Granada, se sacó la espina con el ascenso en Las Palmas y fue uno de los estandartes del equipo dirigido por Rafael Carillo en la exitosa primera temporada en Segunda B. Han sido tres temporadas intensas por diferentes motivos y me llevo gratos recuerdos tanto del club como de la afición, de la prensa y la ciudad. Siempre serán muy importante para mí, recuerda emocionado el bravo jugador que ha defendido con honradez y profesionalidad hasta dejarse su última gota de sudor y, hasta la sangre (como lo demuestra la imagen) por la morada.
Hemos tenido una relación excelente. Siempre llevaré al Guadalajara en mi corazón, resalta, añadiendo que a los amigos no se les deja nunca. Voy a pasarme cuando pueda por el Pedro Escartín, a saludarles y a animarles para que sigan trabajando igual de bien como lo están haciendo.
En breve, el jugador fichará por un club de la Tercera madrileña, comunidad en la que reside, teniendo muchas posibilidades de regresar a uno de sus anteriores equipos, el Pegaso: debo evitar viajes y por eso me quedaré en Madrid y en un equipo de Tercera, revela.
Por último, Piñas quiere desmentir los rumores que se han suscitado en los últimos días sobre su salida, debido a que se incorporó una semana más tarde a los entrenamientos: se han precipitado los acontecimientos. El retraso mío estaba ya pactado antes de la pretemporada debido a mi luna de miel y no ha tenido nada que ver, matiza.