Juan Carlos Martín: “La avería de abril nos hizo pensar en algo que quedó en el olvido: la tercera conducción”
El vicepresidente de 'Aguas del Sorbe' reconoce la necesidad de afrontar de forma inmediata la mejora de las conducciones antiguas.
El vicepresidente de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), Juan Carlos Martín, asumió el cargo en marzo en sustitución de José Miguel Benítez. Pero apenas dos semanas después, tuvo su bautismo de fuego al tener que afrontar una gran avería que cortó el suministro en prácticamente todos los municipios abastecidos. Ahora, con las lecciones aprendidas, se embarca en obras de mejora de las conducciones más antiguas.
Lleva dos meses como vicepresidente de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), organismo que gestiona el abastecimiento de agua a más de 400.000 personas, ¿qué balance hace?, ¿le ha costado ponerse al día?
Los comienzos no fueron los mejores, sinceramente, porque a los 13 días de tomar posesión ocurrió la gran avería. Pero al margen de ello, cuando me propusieron aceptar el cargo yo era consciente de que en cuanto a gestión no tengo ningún problema por la trayectoria que he desarrollado, tanto de concejal de Alovera como anteriormente de director general de Deportes. Sí que es cierto que técnicamente podía tener algún tipo de carencia, pero la avería me sirvió para asimilar muchísimo más rápido todo lo relacionado con el agua. De cualquier forma, es una responsabilidad importante, porque tenemos que abastecer a 400.000 personas de 44 municipios. Y el agua no deja de ser un bien esencial, aunque hasta que dejamos de tenerla no sabemos lo importante que es. Desde aquí quiero lanzar una lanza a favor de los trabajadores de la mancomunidad, porque cuando abres el grifo y sale el agua no sabes lo que hay detrás realmente. Yo lo sé ahora y por eso estoy contento, aunque el arranque no haya sido el mejor. Ahora estamos con la planificación a medio y corto plazo para seguir trabajando por los pueblos mancomunados y por los vecinos que abastecemos.
Como ha comentado, al poco de entrar en la mancomunidad, la red sufrió en abril tres averías consecutivas que cortaron el suministro de agua en el Corredor. Tras el susto, ¿en qué punto se encuentra la anunciada obra de 1,8 kilómetros a su paso por Marchamalo?
Ya tenemos el proyecto y acto seguido hay que hacer el expediente de expropiación. Posteriormente hay que licitarlo para que se presenten empresas y podamos comenzar la obra. Estos dos últimos trámites tienen que pasar por la Asamblea General de la MAS. Y una vez que esté aprobado empezaremos con la renovación de 1,8 kilómetros en los que la tubería es de 0,5 metros de diámetro y vamos a pasar a 1,2. Esta obra no es que vaya a favorecer a Marchamalo porque esté en su término municipal, sino que va a favorecer tanto a los municipios que hay antes como a los que están detrás. Porque, al ampliar ese diámetro, el agua va a correr de una manera mucho más fluida.
¿Por qué se ha elegido exactamente este tramo para comenzar con esta rehabilitación de la red?
Cuando llegué a la mancomunidad revisé los proyectos que ya estaban avanzados con el objetivo de impulsarlos. Y éste era uno de los que estaban en marcha al tener el proyecto pendiente de aprobación. Así que decidimos trabajar con él. Anteriormente se había hecho alguna otra modificación y saneamiento en las conducciones y ahora mismo está planificada en la Plaza de las Provincias de Guadalajara, una nueva obra cuantificada en 250.000 euros con la que vamos a retranquear la tubería que va desde el depósito de Zaragoza a los depósitos que están cerca del Hospital de Guadalajara.
Estas obras, tanto la de Marchamalo como esta que comienza en la capital, ¿se pueden hacer sin que sea necesario un corte total del servicio?
Sí, la empresa adjudicataria elaborará un plan de trabajo que nos trasladará a la mancomunidad. Hay dos conducciones; en este caso, la conducción más antigua será la que se cortará y la que se reemplazará, es decir, la nueva con ese diámetro más ancho, va a seguir suministrando caudal a los pueblos mancomunados.
¿Qué lecciones ha aprendido la Mancomunidad de Aguas del Sorbe de la gran avería de abril?
Soy consciente de los problemas que se causaron sobre todo a los vecinos, pues hubo municipios, como Alcalá de Henares, el más alejado de la cabecera, que no tuvieron agua durante dos días. Pero lo sucedido nos hizo pensar en algo de lo que se hablaba anteriormente: la tercera conducción, que quedó en el olvido. Es entonces cuando la mancomunidad traza un plan para renovar la primera conducción por tramos. Es cierto que es un proyecto que hay que impulsar desde la casa, con un plan donde los técnicos nos digan realmente en qué tuberías, en qué tramo de tuberías, hay que actuar, por ser más estrecha o porque hay algún codo, que siempre son complicados. Pero en 2016, el Ministerio retiró esa encomienda de la tercera conducción, cuantificada en unos 60 millones. Cuando sucedió eso, la MAS trazó un plan de renovación de la primera conducción en algunos tramos cercanos a Humanes. Como he dicho, ahora vamos a actuar en el tramo de Marchamalo y en el de Guadalajara, pero seguiremos trabajando en la renovación de la red, puesto que, y eso es una opinión mía, veo un poco lejano el proyecto de la tercera conducción a medio y largo plazo. Pero insisto en que es una percepción mía después de los dos meses que llevo en el cargo de vicepresidente.
El vicepresidente de la MAS, en la redacción de Nueva Alcarria. Fotografía de Nerea Díaz Gil.
¿Cuál es el principal obstáculo al que se enfrenta esa tercera conducción: institucional, financiero o administrativo?
Cuando se retiró esa encomienda en 2016 fue una decisión política. Pero ahora hay que tener en cuenta que se trata de una cuantía bastante importante, 60 millones de euros. Aunque, claro, el agua es un bien esencial y creo que en este caso deberíamos ir todas las administraciones de la mano: Ministerio, comunidad autónoma, provincia y, por supuesto, mancomunidad. Habría que aunar fuerzas para que esto fuera una realidad en un futuro. Pero mi opinión personal es que ahora mismo hay que centrarse en la renovación de la primera conducción, lo que es una estrategia bastante importante. Porque si se van renovando esos tramos, al final iremos quitando esos 58 años de antigüedad de tubería de fibrocemento que hay debajo de tierra y será un paso importante de la renovación.
¿Cuánto costaría dejar la primera o la segunda conducción en un estado aceptable?
He hablado en alguna ocasión con los técnicos sobre este asunto y calculan que suele ser un millón de euros por kilómetro de nueva conducción.
Aunque sea algo pesimista respecto al futuro lejano de la tercera conducción, ¿no se descarta en un futuro que exista esa infraestructura?
No se descarta. Hay que tener en cuenta que el Corredor sigue creciendo tanto a nivel poblacional como a nivel industrial. Hay que empezar a tener una hoja de ruta a medio y corto plazo y empezar a trabajar ya en, por lo menos, volver a impulsar esa tercera conducción. Insisto, de la mano del Ministerio, de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), la comunidad autónoma, a nivel provincial y a nivel de ayuntamientos. Juntos por lo menos trazaríamos la hoja de ruta para que en un futuro, a medio o largo plazo, porque yo sé que es complicado, tengamos esa tercera conducción.
En materia de nuevos desarrollos urbanísticos e industriales es necesario contar con el agua asegurada de antemano. ¿Tiene la MAS capacidad suficiente para dar servicio a futuros proyectos residenciales y de empresas?
Sí. Ahora mismo estamos en condiciones, puesto que los embalses, que son los que nos suministran, están en unos porcentajes bastante altos. Así que estamos preparados. De hecho, aparte de los pueblos mancomunados, suministramos a dos mancomunidades, Campiña Baja y La Muela, con un número importante de municipios. Y sé que algunos otros municipios, especialmente de Campiña Baja, están interesados en que se les suministre. Así que estamos preparados, pero hay que seguir concienciando a los ayuntamientos para que, en sus planes urbanísticos, tengan en cuenta que por debajo pasan dos conducciones que suministran agua a 400.000 personas. Ahora mismo estamos teniendo problemas a la hora de expropiar, y ése es el hándicap más importante. Eso ocasiona un coste importante y que a la hora de hacer una reparación se dilate mucho más.
¿Hay alguna solicitud formal para que se incorpore algún nuevo municipio a la mancomunidad?
Formalmente no me consta, pero sí que es cierto que, verbalmente, algún alcalde de Campiña Baja estaría por la labor de estar dentro.
Con el calor veraniego ya con nosotros no es raro pensar en la sequía. ¿Qué previsiones se manejan para los próximos meses?
El abastecimiento está asegurado, pero uno de los objetivos son las campañas de sensibilización no solamente en los centros educativos, donde este año hemos llegado a casi a 1.000 alumnos. Y otro de los objetivos es intentar impulsar esa labor desde nuestra página web y redes sociales, sobre todo ahora que llega el momento de la apertura de las piscinas. Queremos que se tenga muy presente que el despilfarro de agua puede suponernos en un futuro carencias importantes. Además, en caso de que hubiera sequía, en estos meses está garantizado el suministro porque también tenemos la conducción Alcorlo-ETAP, un balón de oxígeno importante. De cualquier forma, en esta labor de concienciación vamos de la mano de los ayuntamientos, que son la administración más cercana al vecino.
Hablando de los ayuntamientos, ¿cómo se encuentran las redes municipales?
Pues, como he comentado antes, la avería de abril nos va a servir a todos para algo. Porque hubo municipios cuyos depósitos se vaciaron y eso tiene una solución: la ampliación de depósitos. Los ayuntamientos con mayor capacidad en su depósito pasaron mejor la avería. Así que creo que los consistorios, aparte de vigilar su red en baja y reparar las fugas, deben plantearse tener depósitos con capacidad para estar 24-48 horas sin agua. Sus vecinos se lo van a agradecer.