La activación del modo vuelo en tierra, origen de la tragedia
01/10/2010 - 09:45
El accidente del avión de Spanair en el aeropuerto madrileño de Barajas se produjo por una sucesión de fallos que terminaron cobrándose la vida de 154 personas. La Comisión de Investigación señala, en un informe preliminar, que a una concatenación de errores técnicos producidos desde las 13.00 horas se sumó un posible error del piloto, que no habría detectado que la aeronave se encontraba en modo vuelo cuando aún estaba en pista, lo que impidió la activación de determinadas alertas.
El informe de la Comisión de Investigación sitúa el inicio de los fallos en las 13.00 horas, momento en el que se frustró el primer intento de despegue por una alerta de alta temperatura, según un documento adelantado por La Sexta y recogido por otr/press. Los técnicos revisaron el fallo y desactivaron el piloto de alerta, pero no detectaron que el avión se encontraba en modo vuelo, lo que anula un chivato sobre el funcionamiento de los slats y los flaps, básicos para el despegue.
La nave recibió la autorización de la torre de control a las 14.23 horas. En ese momento, el que el piloto inició el recorrido por la pista sin detectar que el avión seguía en modo vuelo, motivo por el que no funcionó la alerta sobre el estado de ciertos mecanismos. De esta forma, el avión comenzó el despegue sin los slats activados, lo que obligó al piloto a apurar al máximo la pista y poner el aparato en una velocidad alta. Ya en el aire, al parecer saltó la alarma de falta de potencia, de unos 50 kilómetros por hora, e instantes después se produjo el impacto.
Entretanto, sigue la investigación judicial, aún en sus inicios. De ella trascendió ayer la declaración del comandante que pilotaba el vuelo de Iberia que aterrizó en Barajas justo a la hora en que el MD-82 de Spanair trataba de despegar con dirección a las Islas Canarias.
La nave recibió la autorización de la torre de control a las 14.23 horas. En ese momento, el que el piloto inició el recorrido por la pista sin detectar que el avión seguía en modo vuelo, motivo por el que no funcionó la alerta sobre el estado de ciertos mecanismos. De esta forma, el avión comenzó el despegue sin los slats activados, lo que obligó al piloto a apurar al máximo la pista y poner el aparato en una velocidad alta. Ya en el aire, al parecer saltó la alarma de falta de potencia, de unos 50 kilómetros por hora, e instantes después se produjo el impacto.
Entretanto, sigue la investigación judicial, aún en sus inicios. De ella trascendió ayer la declaración del comandante que pilotaba el vuelo de Iberia que aterrizó en Barajas justo a la hora en que el MD-82 de Spanair trataba de despegar con dirección a las Islas Canarias.