La aloverana Gema Taravillo no se olvida de Colombia: "No podía quedarme mirando"

18/08/2026 - 18:53 Paco Campos

La vecina de Alovera impulsa una recogida de ayuda tras el terremoto del 10 de agosto y pide alimentos, productos de higiene, material médico y elementos de refugio para las zonas afectadas.

A Gema Taravillo le cuesta hablar de Colombia como si fuera un país lejano. Es el suyo. Y aunque ahora su vida está en Alovera, lo que ocurre allí le llega de una manera distinta. Por eso, cuando el terremoto del pasado 10 de agosto dejó una estela de muerte y destrucción en buena parte del país, decidió que no quería limitarse a seguir las noticias. "No podía quedarme mirando", explica.

De esa necesidad personal nace la recogida solidaria de ayuda para Colombia que hasta el jueves 20 de agosto mantiene abierto el Ayuntamiento de Alovera en el Centro de Mayores. La iniciativa se canaliza a través de la Fundación Madrina, que se encargará de hacer llegar las donaciones a Colombia.

Gema ha puesto en marcha la campaña porque conoce las necesidades del país y porque entiende que, "tras una tragedia de estas dimensiones, la ayuda no puede quedarse únicamente en las primeras horas". El terremoto de magnitud 7,4 ha golpeado especialmente al occidente colombiano y ha dejado una enorme tarea de rescate y reconstrucción.

El balance ha ido creciendo durante los últimos días. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres contabilizaba esta semana más de 185.000 damnificados, 26.392 viviendas destruidas y 127.608 averiadas, además de daños en hospitales, colegios, carreteras y otras infraestructuras. La cifra de fallecidos también ha seguido aumentando y supera ya los 300, con miles de heridos y cerca de 200 desaparecidos según los últimos balances difundidos.

Pero detrás de los números está la realidad que más preocupa a Gema: "personas que han perdido su casa, familias que necesitan alimentos y comunidades que tendrán que afrontar una reconstrucción larga, especialmente en zonas que ya partían de una situación económica complicada".

Los colombianos, en los primeros días, dejaron sus trabajos y se pusieron a ayudar en el salvamento y a retirar escombros, recuerda. Esa reacción ciudadana también forma parte de lo que Gema quiere trasladar desde Alovera: "la solidaridad que se está viviendo en Colombia puede tener su réplica aquí", afirma.

Una ayuda muy concreta

La campaña ha establecido qué materiales son realmente necesarios y cuáles, por cuestiones logísticas, no resultan adecuados. "Entre las donaciones que se pueden entregar figuran alimentos secos y envasados, como arroz, pasta o lentejas; artículos de higiene; productos médicos en sus envases originales, como paracetamol, ibuprofeno o aspirinas; además de mantas térmicas, guantes desechables, jeringas, tiendas de campaña y colchonetas nuevas", describe Gema.

Hay también una lista de productos que no deben llevarse. Por las características del transporte aéreo, se pide evitar cristal y líquidos, así como aerosoles. Tampoco hacen falta comida para mascotas ni artículos escolares.

Y hay una precisión que Gema considera importante: "Ropa, de momento, no necesitan".

La ayuda reunida en Alovera será trasladada posteriormente a Madrid, desde donde viajará a Colombia. La Fundación Madrina cuenta con otros puntos de recogida en la capital y en Torrejón de Ardoz, además del habilitado en Alovera.

Colombia después del terremoto

Para Gema, la emergencia no termina cuando desaparecen las imágenes de los edificios derrumbados de los informativos. Empieza entonces otra etapa, menos visible: la de reconstruir viviendas, recuperar servicios y devolver cierta normalidad a las personas que lo han perdido casi todo. "El seísmo ha afectado a centenares de municipios y ha golpeado infraestructuras sanitarias y educativas. En algunas de las zonas más castigadas, además, la pobreza y las dificultades de acceso complican todavía más la recuperación", lamenta.

FOTO: EXPEDIA.ES

Por eso Gema insiste también en mirar hacia adelante. Habla de un país que necesita recuperar su actividad y recuerda el papel que puede jugar el turismo en esa reconstrucción.

"Es un país muy bonito, hay muchas cosas por las que ir y visitar estos destinos que se han visto afectados por el terremoto, pero que ya están abiertos al público. Ayudará mucho en su reconstrucción", invita.