La búsqueda de los marineros del Rosamar se amplia a Asturias
01/10/2010 - 09:45
Por: ANTONIO OJEA. COLPISA
Durante toda la jornada de ayer prosiguió el rastreo de la zona de hundimiento del pesquero Rosamar, que naufragó el pasado viernes a 24 millas al nordeste del puerto de San Cibrao (Lugo).
En el operativo participan dos barcos y un avión, que ampliaron la zona de rastreo hacia el Este, a lo largo de la costa de Asturias, ya que la dirección del temporal podría haber empujado hacia allí los restos del naufragio, entre los que podrían estar los cinco tripulantes desaparecidos. La aparición de una balsa intacta, algunos chalecos salvavidas y otros restos en esa zona es lo que ha aconsejado ampliar el área de rastreo hacia Asturias. Sin embargo, las bajas temperaturas del agua en aquella zona, 12 grados centígrados, hacen prácticamente imposible sobrevivir en ella todo este tiempo, según fuentes de Salvamento Marítimo.
Regreso a casa
Mientras, los requisitos burocráticos necesarios para la repatriación de los tres cadáveres y los cinco supervivientes de la tragedia se llevaron a cabo en un tiempo récord, según el alcalde de Foz (Lugo), José María García Rivera, quien firmó el certificado municipal para el traslado de los cuerpos, confirmado luego por la jueza de Viveiro encargada del caso. A pesar de los problemas que el largo puente festivo suponía, las familias de los marineros pudieron regresar en la madrugada del domingo a sus lugares de origen en las localidades portuguesas de Matosihnos, Vila do Conde y Figueira da Foz, acompañados por el alcalde de la primera de ellas, Antonio Parada, que se hizo cargo de los supervivientes.
Un familiar del otro tripulante portugués, Anselmo Silva, que permanece desparecido junto con cuatro indonesios, continúa en Burela esperando noticias, porque, según dijo, soy marinero y la esperanza es lo último que se pierde.
En Portugal, tanto en el barrio de Caxinhas (Figueira da Foz) como en Matosinhos y Vila do Conde el ambiente es de consternación, mientras los familiares velan en las capillas ardientes a los fallecidos que serán enterrados el lunes. Los familiares están en estado de shock y cuentan con apoyo psicológico por parte de los servicios de ayuda portugueses hasta que puedan dar sepultura a sus seres queridos.
Regreso a casa
Mientras, los requisitos burocráticos necesarios para la repatriación de los tres cadáveres y los cinco supervivientes de la tragedia se llevaron a cabo en un tiempo récord, según el alcalde de Foz (Lugo), José María García Rivera, quien firmó el certificado municipal para el traslado de los cuerpos, confirmado luego por la jueza de Viveiro encargada del caso. A pesar de los problemas que el largo puente festivo suponía, las familias de los marineros pudieron regresar en la madrugada del domingo a sus lugares de origen en las localidades portuguesas de Matosihnos, Vila do Conde y Figueira da Foz, acompañados por el alcalde de la primera de ellas, Antonio Parada, que se hizo cargo de los supervivientes.
Un familiar del otro tripulante portugués, Anselmo Silva, que permanece desparecido junto con cuatro indonesios, continúa en Burela esperando noticias, porque, según dijo, soy marinero y la esperanza es lo último que se pierde.
En Portugal, tanto en el barrio de Caxinhas (Figueira da Foz) como en Matosinhos y Vila do Conde el ambiente es de consternación, mientras los familiares velan en las capillas ardientes a los fallecidos que serán enterrados el lunes. Los familiares están en estado de shock y cuentan con apoyo psicológico por parte de los servicios de ayuda portugueses hasta que puedan dar sepultura a sus seres queridos.