La capital alemana, Berlín, vitoreó a los subcampeones europeos a su regreso a casa

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
La selección alemana, y esto lo sabe todo el planeta tierra que se interesa por el futbol, no logró la meta de coronarse campeona en Viena, pero ayer el equipo que dirige el técnico Joachim Low fue recibido en Berlín como si hubiera sido el vencedor ante España.
Cien mil fanáticos llegaron hasta la famosa milla del aficionado para aplaudir a los héroes vencidos, en una grandiosa fiesta multicolor que tuvo la magia de hacer olvidar la derrota. La fiesta fue transmitida en directo por cinco estaciones de televisión y aunque no tuvo la dimensión que se vivió en julio de 2006, cuando 1,5 millones de fanáticos aplaudieron al equipo después de conquistar el tercer lugar en la Copa del Mundo, la atmosfera que reinaba en la puerta de Brandeburgo marcó un nuevo capítulo en la relación de amor entre los hinchas y su selección.
El equipo se despidió de su público con un enorme cartel donde se podía leer un mensaje inédito escrito por los estrategas de la Federación de fútbol alemana: “82 millones+23 = 1 equipo”. Este aspecto fue resaltado por el propio entrenador, quien arrancó una ovación al público cuando confesó que la selección era un equipo capaz de alcanzar nuevas victorias. “Si los españoles vuelven a participar en un torneo, los venceremos sin piedad”, dijo el técnico. Después de la noche triste, el equipo alemán llegó a Berlín con un mensaje de optimismo, pero también marcado por la rara virtud de la humildad. Todos admitieron que la selección española había sido superior.