La comicidad y el terror inauguran el XXXII Certamen Nacional de Teatro Arcipreste de Hita
01/10/2010 - 09:45

Por: MAR GATO. MADRID
Las risas y el drama aliñaron la inauguración del XXXII Certamen Nacional de Teatro Arcipreste de Hita, que inició ayer su andadura, pese a las visicitudes financieras de los últimos meses, con las primeras ovaciones gracias a las dotes interpretativas de la compañía cabanillera Tres Tristres Trigres, encargada de presentar de una manera original las obras que concursarán a lo largo de estas dos semanas en la Sección Oficial del certamen, y de un elenco actoral compuesto por Roberto Álvarez, Ana Gracia, Pedro Miguel Martínez, Francesc Albiol, Mamen Godoy y Silvia Marsó, esta última encargada de romper con la Casa de muñecas en la que vive.
Botellas de plástico tintadas en color malva y un collage hecho a base de cubos cual reflejo episódico de un multirretrato mezcla de una espectadora y una actriz obra artificio de los alumnos de la Escuela de Arte de Guadalajara ex profeso para este certamen se convertían ya, desde los primeros pasos por en el hall del Buero Vallejo, en las necesarias pistas sobre los derroteros contemporáneos por los que transcurrirá la XXXII edición del Certamen Nacional de Teatro Arcipreste de Hita, evento que anoche abrió de par en par las puertas del teatro municipal en su inauguración.
La subida del telón toma este año más importancia si cabe por haber estado en peligro de extinción el certamen. La culpa, como en tantas otras cuestiones relacionadas con la cosa cultural, ha residido en la crisis económica. No obstante, el esfuerzo y tesón de los apasionados integrantes de la Agrupación Teatral Alcarreña (ATA), organizadora de esta actividad, parece que ha sido, por esta vez, suficiente para que el único certamen en su género que persiste en la capital siga siéndolo, al menos por este año, si es que las administraciones públicas, entidades privadas y obras sociales de las cajas no hacen algo para impedirlo. Pareciera, sin embargo, que la intención de las mismas no es del todo halagüeña, al menos si tenemos en cuenta la presencia en el acto de tan sólo dos autoridades en representación de una única institución pública, a saber, Isabel Nogueroles, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara, y José Luis Maximiliano, concejal de Izquierda Unida. Sus rostros pasarían desapercibidos entre los espectadores, algo más de medio millar, lo que viene a ser la mitad del aforo del teatro capitalino.
Aposentados todos en sus asientos, Tres Tristres Trigres entraba en escena con Seis personajes en busca de Certamen, una mini obra con la que los actores de la compañía cabanillera, convertidos para la ocasión en militares de cierto rango, tendrían como misión luchar contra la ATA, o lo que es lo mismo, la Armada Transgresora Aerotransportada, haciendo un juego de palabras. Su fugaz montaje, dinámico y divertido, sería el instrumento perfecto para presentar las seis obras que concursarán a lo lago de estas dos semanas en la Sección Oficial, algo para lo que también se valieron de alguna que otra referencia a cuestiones de plena actualidad en clave de humor, como los cementerios nucleares, los derechos de autor que cobra la SGAE, los créditos de los bancos o los males del parné por los que ha pasado la Agrupación Teatral Alcarreña para celebrar este año el certamen.
Tras la crítica cómica de la compañía cabanillera, se dio paso a la puesta en escena encargada de abrir el certamen, Casa de muñecas, de Henrik Ibsen, obra para la que se fueron sucediendo sobre el escenario actores de renombre como Silvia Marsó, Roberto Álvarez, Ana Gracia, Pedro Miguel Martínez, Francesc Albiol y Mamen Godoy. La trama, contextualizada en unas navidades de un año indeterminado del siglo XIX, representa la ruptura con los convencionalismos sociales y la emancipación de la mujer, que busca la igualdad y la dignidad como ser humano frente al hombre.
Apuesta contemporánea
Despertado el apetito teatral con la obra más conocida del dramaturgo noruego, hoy se inicia la Sección Oficial del certamen en el teatro auditorio Buero Vallejo con la puesta en escena de El idiota de Versalles, a cargo de la compañía Arden Producciones.
La subida del telón toma este año más importancia si cabe por haber estado en peligro de extinción el certamen. La culpa, como en tantas otras cuestiones relacionadas con la cosa cultural, ha residido en la crisis económica. No obstante, el esfuerzo y tesón de los apasionados integrantes de la Agrupación Teatral Alcarreña (ATA), organizadora de esta actividad, parece que ha sido, por esta vez, suficiente para que el único certamen en su género que persiste en la capital siga siéndolo, al menos por este año, si es que las administraciones públicas, entidades privadas y obras sociales de las cajas no hacen algo para impedirlo. Pareciera, sin embargo, que la intención de las mismas no es del todo halagüeña, al menos si tenemos en cuenta la presencia en el acto de tan sólo dos autoridades en representación de una única institución pública, a saber, Isabel Nogueroles, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara, y José Luis Maximiliano, concejal de Izquierda Unida. Sus rostros pasarían desapercibidos entre los espectadores, algo más de medio millar, lo que viene a ser la mitad del aforo del teatro capitalino.
Aposentados todos en sus asientos, Tres Tristres Trigres entraba en escena con Seis personajes en busca de Certamen, una mini obra con la que los actores de la compañía cabanillera, convertidos para la ocasión en militares de cierto rango, tendrían como misión luchar contra la ATA, o lo que es lo mismo, la Armada Transgresora Aerotransportada, haciendo un juego de palabras. Su fugaz montaje, dinámico y divertido, sería el instrumento perfecto para presentar las seis obras que concursarán a lo lago de estas dos semanas en la Sección Oficial, algo para lo que también se valieron de alguna que otra referencia a cuestiones de plena actualidad en clave de humor, como los cementerios nucleares, los derechos de autor que cobra la SGAE, los créditos de los bancos o los males del parné por los que ha pasado la Agrupación Teatral Alcarreña para celebrar este año el certamen.
Tras la crítica cómica de la compañía cabanillera, se dio paso a la puesta en escena encargada de abrir el certamen, Casa de muñecas, de Henrik Ibsen, obra para la que se fueron sucediendo sobre el escenario actores de renombre como Silvia Marsó, Roberto Álvarez, Ana Gracia, Pedro Miguel Martínez, Francesc Albiol y Mamen Godoy. La trama, contextualizada en unas navidades de un año indeterminado del siglo XIX, representa la ruptura con los convencionalismos sociales y la emancipación de la mujer, que busca la igualdad y la dignidad como ser humano frente al hombre.
Apuesta contemporánea
Despertado el apetito teatral con la obra más conocida del dramaturgo noruego, hoy se inicia la Sección Oficial del certamen en el teatro auditorio Buero Vallejo con la puesta en escena de El idiota de Versalles, a cargo de la compañía Arden Producciones.