La crisis interna pasa factura al Partido Popular en el último sondeo del CIS

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: AGENCIA. MADRID
El jefe de la oposición dijo el pasado domingo que la unidad de un partido es un “presupuesto indispensable” para ganar elecciones. Sabía lo que decía.
La crisis y la imagen de división de la formación opositora se ha traducido en una notable caída de sus expectativas de voto. Si el pasado 9 de marzo el PP logró el 40,1 por ciento de los votos, ahora obtendría, según el barómetro del CIS, el 37,6, dos puntos y medio menos.
La realidad, además, puede ser aún peor puesto que el estudio se efectuó entre el 24 y 30 de abril, cuando la crisis estaba en sus albores, la polémica se centraba en el reparto de cargos en el grupo parlamentario, las disputas se limitaban a las que mantenían Rajoy y Esperanza Aguirre, y la única baja era la de Eduardo Zaplana.
El sondeo se realizó cuando aún no se había producido el portazo de Ángel Acebes ni el de María San Gil ni el de José Antonio Ortega Lara; tampoco José María Aznar, Francisco Álvarez Cascos y Jaime Mayor Oreja habían sacado la tarjeta amarilla de las esencias ideológicas al presidente del PP y hasta uno de sus fieles, Gabriel Elorriaga, ha dejado de serlo.
Y como las penas nunca vienen solas, la crisis económica no ha hecho mella en las expectativas electorales del PSOE. Pese a que en las fechas en que se realizó el sondeo sus efectos eran notorios, los socialistas mantienen idéntico respaldo electoral que el 9 de marzo, el 43,6 por ciento. Los demás partidos también conseguirían respaldos en las urnas parecidos a los que obtuvieron hace 80 días, salvo Unión, Progreso y Democracia, que pasaría del 1,2 al 2,6 por ciento, con lo que doblaría y algo más sus apoyos.
Rajoy también tiene motivos para la preocupación si analiza la confianza que despierta entre la ciudadanía. El 75,5 por ciento de los consultados por el CIS tiene poca o ninguna fe en el presidente del PP, mientras que al 20,5 le inspira bastante o mucha. José Luis Rodríguez Zapatero, en cambio, despierta confianza en el 46 por ciento de los ciudadanos, aunque un 51,1 sostiene lo contrario. Pero el dato que debería ser más preocupantes para el líder opositor es que entre los que desconfían de él, el 38,1 por ciento dice ser votante suyo; y que de los que confían, apenas el 58,9 es simpatizante del PP.

Gestión
A falta del estudio que determine el comportamiento electoral de la población el pasado 9 de marzo, parece claro que el granero de votos de los ‘populares’ estuvo en la población de más edad. Aunque la desconfianza hacia Rajoy gana en todos los segmentos de edad, obtiene sus mejores resultados en el tramo entre 55 y 64 años, donde el 24,9 por ciento confía en él, y en el de mayores de 65 años, en el que el 30,9 le tiene fe. En cambio, entre los menores de 54 años no llega ni al 20 por ciento los que mantienen que confían en el líder de la oposición.
Otro indicador de que pintan bastos para los ‘populares’ surge en la valoración de su tarea opositora. El 41,3 por ciento afirma que es mala o muy mala, el 39,3 la ve regular y sólo el 14,4 dice que es buena o muy buena. Al revés que el Gobierno: el 34,7 por ciento sostiene que la labor de los socialistas es buena o muy buena, el 40,5 se queda en regular, y el 20,9 la califica de mala o muy mala.
El consuelo para el presidente del PP viene por el lado de las valoraciones individuales. Los ciudadanos mantienen el suspenso a Rajoy de toda la pasada legislatura, pero con mejor nota, pues recibe un 4,24 frente al 3,95 que alcanzó en el anterior estudio del CIS. Rodríguez Zapatero también progresa, y si en el ‘barómetro’ de febrero fue valorado con un 5,36, ahora escala hasta el 5,58.

Preocupaciones
En otro orden de cosas, la situación económica ha hecho mella en los españoles, cuya preocupación por el paro y los problemas relacionados con su bolsillo se ha disparado hasta porcentajes sin precedentes en los últimos dos años. Así lo demuestra el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de abril, que revela que el 46,1 por ciento de los españoles creen que la situación económica que atraviesa nuestro país es ‘mala’ o ‘muy mala’ y que un 52 por ciento considera que la situación económica se ha derrumbado respecto al año pasado.

Chacón, la ministra más valorada

Carme Chacón es ya la ministra más valorada del equipo de Rodríguez Zapatero, sólo superada en el Gobierno por María Teresa Fernández de la Vega. La nueva titular de Defensa obtiene una nota de 5,73 en el último barómetro del CIS y la vicepresidenta un 5,75. Chacón mejora su valoración en un punto y medio con respecto a su etapa como máxima responsable del Ministerio de Vivienda. Las dos mujeres sacan mejor nota que el propio presidente del Gobierno, al que los entrevistados dan un 5,58.

De los 17 ministros del gabinete socialista, sólo ocho consiguen el aprobado aunque en general todos los ministros que repiten en el Gobierno han mejorado su valoración. Tras Fernández de la Vega y Chacón se sitúan Cristina Garmendia, ministra de Innovación, con un 5,46; Alfredo Pérez Rubalcaba, titular de Interior, un 5,38; Celestino Corbacho, ministro de Trabajo, con 5,36; el vicepresidente Pedro Solbes (5,30) y las ministras de Igualdad, Bibiana Aído, y Vivienda, Beatriz Corredor, con 5,14 y 5,02. Una vez más, la peor nota es para la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que sólo obtiene un 4,1. Le siguen el titular de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, con un 4,15, y el de Industria, Miguel Sebastián, con un 4,16.

Los nuevos ministros son, en todo caso, unos desconocidos. La mitad de los españoles no saben quienes son nueve de los 17 ministros. Las más desconocida es Beatriz Corredor, que sólo identifican tres de cada diez entrevistados, y Bibiana Aído.