07/05/2018 / 14:58
J. Pastrana


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La Defensa del acusado por matar a su pareja en Galápagos alega que lo hizo durante un brote psicótico provocado por el consumo de cannabis


Hoy se ha iniciado el juicio contra A.R.L., al que se acusa de asestar 13 puñaladas a su pareja sentimental, S.G.S., mientras esta dormía en la cama junto a la hija de ambos, de 5 años. Los hechos ocurrieron en enero de 2016, en la casa que la familia compartía en una urbanización de Galápagos.

En la primera sesión, la fiscalía ha reiterado su petición de 25 años de cárcel para el acusado por asesinato con ensañamiento, además de la privación de la patria potestad y la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de su hija o ponerse en contacto con ella durante un periodo de 32 años. También pide una indemnización de 200.000 euros para la pequeña y 50.000 para cada uno de los padres de la fallecida.

Así mismo, solicita un año más por un delito de lesiones a un vigilante de la urbanización con el que se encontró tras cometer el crimen y otros seis meses por resistencia a la autoridad cuando finalmente fue detenido por la Guardia Civil.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular han apuntado que el crimen pudo estar motivado por los celos, señalando el carácter controlador del acusado, ya que antes de cometer el crimen habría pedido a la fallecida que le entregara el móvil para verificar sus llamadas.

Desde la defensa reconocen que el acusado fue el autor de los hechos, pero discrepan en los motivos. El propio acusado reconoció que lleva desde los 17 años fumando “entre 8 y 10 porros diarios”. El consumo prolongado de cannabis, indican , le habrían provocado un brote psicótico, haciéndole creer que había asaltantes en la casa. Por eso pide la libre absolución del acusado, ya que estaba bajo el efecto de sustancias estupefacientes y carecía de la plena posesión de sus facultades. Como refuerzo de su argumento, la Defensa señala que el acusado ya vivió un episodio similar en marzo de 2014, cuando tuvo que ser reducido, sedado e incluso atado, aunque en ella ocasión no se produjeron daños personales ni dirigió el ataque contra su pareja. 

Según el relato realizado por A.R.L., la noche del 5 de enero tanto la fallecida como su hija se fueron a dormir después de haber tenido una cena normal con los padres de ella. Él no se quedó trabajando en un proyecto que pretendían sacar adelante los dos y, al no poder conciliar el sueño, salió a correr con el perro de madrugada. Al volver a la casa, se encontró la cancela abierta y empezó a escuchar pasos dentro de la casa. A partir de ahí empiezan sus lapsus de memoria. A.R.L. habría registrado la vivienda en varias ocasiones, llegando incluso a pedir a S.G.S. su móvil, aunque no recuerda por qué. Después de aquello siguió escuchando ruidos y registrando la vivienda. Al volver a la habitación le pareció ver a alguien escondido en la cama, motivo por el que saltó sobre esa persona. Poco más recuerda, además de una imagen del cuchillo ensangrentado, hasta que su hija se arrojó sobre él y tuvo un momento de lucidez.

A.R.L. asegura que salió de la vivienda con la niña en busca de ayuda para su pareja, que aún seguía viva. Intento entrar en dos casas, arrojó al cuchillo “al sentir que ya estaba seguro” y finalmente trató de detener a un vigilante de seguridad de la urbanización con el que se habría enzarzado en una pelea “porque me agarró del cuello”. Además, asegura que nunca le dijo que hubiera matado a S.G.S., si no que le dijo que la mujer estaba herida”. Tras la pelea, el vigilante de seguridad fue a buscar ayuda y al llegar la Guardia Civil fueron a la vivienda y el propio A.R.L. les ayudó a buscar el cuchillo con el que había apuñalado en 13 ocasiones a las fallecida. El acusado explicó que tiempo después, en los calabozos, aún estaba “ido”.

El acusado negó controlar los mensajes de wassap, llamadas y entradas de Facebook de la fallecida. Tampoco recordaba un email leído por la fiscal en el que S.G.S. le acusaba de estar “destrozándola”. Además, la Acusación Particular cree que a quien buscaba esa noche en la casa no era a asaltantes, si no a un amante.

Esta previsto que el juicio se alargue toda la semana con pruebas testificales y periciales. 


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