La ex cúpula militar reconoce que al Yak se le realizó una “inspección suave”, pero volvería a contratarlo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Tanto el antiguo Jemad, como el ex jefe del Emacon, imputados en la causa de la contratación del aparato por un delito de homicidio grave por imprudencia, defendieron ante el juez que “no existían motivos para dudar de la seguridad” de aviones como el Yak-42.
Según aseguraron en su comparecencia, que se prolongó durante más de una hora y en la que se mostraron “nerviosos” según los abogados de los familiares de las víctimas, explicaron que si Defensa contrató a compañías de países de la antigua URSS fue porque no recibieron ninguna queja relativa a problemas de seguridad en estos aparatos.
El ex Jemad incluso detalló, según explicó a la salida del juicio el abogado de los militares Joaquín Rodríguez-Miguel, que antes del accidente, el Yak-42 siniestrado realizó otros tres vuelos similares sin que de ellos se derivara ningún informe negativo. Según añadió el letrado, incluso uno de los responsables militares que habían utilizado el aparato realizó una felicitación sobre su funcionamiento que fue posteriormente reproducida en Castilla-La Mancha Televisión. En cualquier caso, el ex Jemad reconoció que el Emacon únicamente se encargaba de realizar inspecciones operativas sobre los vuelos y no técnicas, lo que definió con el término de “inspecciones suaves”.
Los militares justificaron la elección de la agencia de la OTAN Namsa para el desplazamiento de las tropas al exterior en lugar de ejecutar este proceso directamente con las compañías y a través de la Ley de Contrataciones del Estado. Al parecer, Namsa trabajaba con compañías que ofrecían más flexibilidad a la hora de cambiar los vuelos, corrían mayores riesgos para acudir a zonas en conflicto y asumían toda la responsabilidad de sus operaciones. Los mandos apuntaron incluso a la existencia de un manifiesto unilateral de la empresa ajeno al contrato en el que se exoneraba de responsabilidad a la otra parte en caso de accidente.

No conocían las quejas
El ex Jemad dijo que únicamente conoció el contrato del Yak-42 a través del Emacon, al que delegó las competencias en este asunto. De igual modo, aseguró desconocer que 14 quejas sobre seguridad hubieran llegado al Ministerio, como defienden las familias, ni tampoco, por su “carácter conficencial” el informe elaborado por el Mando Aéreo de Levante (Malev) sobre problemas de seguridad en aviones Tupolev e Illushyn que, según ratificó el ex ministro José Bono durante su comparecencia, se remitió por fax al gabinete del jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA) y al Centro de Coordinación de la Defensa (Cecod), al que Moreno situó “a pie de obra del ministro”.