La familia Lorca se reserva el derecho a identificarlo
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
MEMORIA HISTÓRICA
La familia de Federico García Lorca ha solicitado reservarse el derecho de identificar los restos del poeta en el caso en el que se proceda a la exhumación de la fosa de Alfacar (Granada), en la que además podrían estar enterrados los banderilleros Franciso Galadí y Joaquín Arcollas y el maestro Dióscoro Galindo.
Así lo han hecho constar en la alegación presentada a la apertura de la fosa ante la Consejería de Justicia, documentación en la que los herederos expresan su deseo de que no se remuevan los restos de Lorca. No obstante, piden poder identificarlos si el proceso de exhumación se lleva a cabo y disponer de los mismos, así como el ejercicio de cuantas acciones y derechos les corresponden.
En el escrito presentado, la familia plantea también que se considere la posibilidad de habilitar los terrenos donde se ubican las fosas como un lugar autorizado para el enterramiento, facilitando el reconocimiento y protección de la totalidad de las víctimas que allí yacen, puesto que en los parajes situados entre Víznar y Alcafar podrían encontrarse los restos de miles de represaliados.
Su posición, según señala, está condicionada por la incertidumbre que existe acerca del destino de los restos que se exhumen, y por que las opciones que actualmente se ofrecen no satisfacen sus verdaderos sentimientos. La perentoriedad de los plazos administrativos, y la necesidad de hacer oír nuestra opinión es una cuestión que nos afecta, nos obliga a emitir una opinión sobre la solicitud planteada, ignorando, a fecha actual, cuál es el destino último que se dará a aquel lugar donde tantos, anónimos o no, se hallan supuestamente enterrados, apuntan.
En el escrito presentado, la familia plantea también que se considere la posibilidad de habilitar los terrenos donde se ubican las fosas como un lugar autorizado para el enterramiento, facilitando el reconocimiento y protección de la totalidad de las víctimas que allí yacen, puesto que en los parajes situados entre Víznar y Alcafar podrían encontrarse los restos de miles de represaliados.
Su posición, según señala, está condicionada por la incertidumbre que existe acerca del destino de los restos que se exhumen, y por que las opciones que actualmente se ofrecen no satisfacen sus verdaderos sentimientos. La perentoriedad de los plazos administrativos, y la necesidad de hacer oír nuestra opinión es una cuestión que nos afecta, nos obliga a emitir una opinión sobre la solicitud planteada, ignorando, a fecha actual, cuál es el destino último que se dará a aquel lugar donde tantos, anónimos o no, se hallan supuestamente enterrados, apuntan.