La Fiesta torijana de la Historia reúne a miles de visitantes y a unos 80 puestos artesanos

23/07/2011 - 21:05 J.P.

 
Con menos tiempo del habitual, debido al retraso natural provocado por las elecciones municipales y la conformación del Ayuntamiento, ha vuelto a organizarse un año más en Torija la Fiesta de la Historia, con lo que ya son siete los años de vida con los que cuenta esta actividad. En un tiempo marcado por la crisis, la nueva alcaldesa, Asunción Heras, asegura que el programa no se ha resentido por la situación económica. Por su parte, la organizadora, Marisa Villar, agradece la buena disposición mostrada por los participantes, que estuvieron dispuestos a rebajar su caché habitual para participar en una cita que, otro año más, volvió a atraer a miles de espectadores.
 
La organización esperaba la visita de unas 5.000 personas al pueblo 
Torija celebra hoy su VII Fiesta de la Historia. Tal y como recuerda Marisa Villar, organizadora de un evento que ya se ha convertido en auténtica tradición para los vecinos del municipio, la jornada sirve para sacar partido de uno de los cascos históricos más atractivos de la provincia. “No hay muchos pueblos que tengan su castillo en la plaza Mayor”.
Hasta 5.000 personas se esperaba que pasaran por el municipio. Como ya es costumbre en todas las ediciones, la mañana estuvo reservada para algunos curiosos y vecinos de la localidad. “Sobre todo la gente empieza a venir por la tarde, sobre las siete”, explica Villar. La alcaldesa de Torija, Asunción Heras, sitúa el mayo momento de afluencia de público en la noche. “Cuando llega la actuación musical es cuando más gente hay por aquí”.
Aunque la climatología no mostró clemencia con esta artesanal cita, la plaza de Torija dio esta mañana cobijo a los visitantes que se acercaron a ella. “Éste es un buen sitio para celebrarla nuestra Fiesta de la Historia porque la plaza, además de su belleza y su patrimonio, tiene muchas sombras”.
Entre 70 y 80 artesanos acudieron a la localidad para ofertar sus productos o participar en la cita de cualquier forma. Junto a expositores de alimentación o manualidades, entre otros, se situaron los de los forjadores de espadas y cetreros, que una vas más dieron una ambientación excepcional a la plaza.