La financiación podría forzar un Pleno extraordinario con Zapatero
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Diputación Permanente del Congreso, que sustituye al Pleno en periodos no ordinarios de sesiones, está compuesto por 51 diputados, situándose la mayoría absoluta en 26 diputados.
El PSOE tiene 24 representantes, 19 el PP y dos votos cada uno del resto de grupos parlamentarios (CiU, PNV, ERC-IU-ICV y Mixto). Con este escenario, los socialistas podrían alcanzar la mayoría absoluta y vetar la comparecencia de Zapatero con el apoyo de sólo uno de los grupos minoritarios de la Cámara.
ICV, con el apoyo del Grupo Mixto (formado por Na-Bai, UPyD, BNG y CC) registró ayer una iniciativa para que el presidente del Gobierno rinda cuentas por haber incumplido los acuerdos en materia de financiación que establece el Estatut, que fijaba el 9 de agosto como fecha límite para alcanzar un principio de acuerdo en este asunto. Esta petición se une a la del PP, que, con una solicitud más genérica, pide a Zapatero que informe de la reforma del modelo de financiación tras el debate suscitado.
Ambas peticiones se debatirán el próximo 20 de agosto en la Diputación Permanente y todavía no está del todo claro que el PSOE pueda evitar la comparecencia de Zapatero. De momento, ICV no tiene el apoyo seguro del Grupo Mixto, pese a que haya cedido su firma de cortesía para registrar la solicitud, y la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció ayer que su partido estudiará los términos de esa solicitud, ya que lo esencial es que el presidente del Gobierno acuda al Parlamento para poner las cartas boca arriba.
El cinismo del PP
En cualquier caso, el diputado de ICV en el Congreso, Joan Herrera, criticó el cinismo del PP por pedir la comparecencia de Zapatero al tiempo que llevan el Estatut al Tribunal Constitucional. Al mismo tiempo, Herrera consideró que CiU debería apoyar su demanda, habida cuenta de que CiU se ha conjurado con el tripartito catalán. En este sentido, el portavoz en el Parlament de CiU, Oriol Pujol, reiteró que su partido no dirá que no a la comparecencia, aunque las explicaciones de Zapatero tengan poca importancia porque ya ha evidenciado su incumplimiento del Estatut.
Así las cosas, con el PP y el grupo de ERC-IU-ICV solicitando su comparecencia y CiU anunciando que no la evitará, al PSOE le queda sólo la esperanza del PNV o el Grupo Mixto, a los que también tiene difícil convencer. Al primero porque el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, se entrevistó con CiU esta semana y acordó seguir la línea de los nacionalistas catalanes, y a los segundos porque dentro del Mixto dos partidos nacionalistas como BNG y CC estarán interesados en un asunto como la financiación. La única esperanza de salvación para el Gobierno es que los partidos en la oposición no lleguen a ponerse de acuerdo.
Los que seguro que no rompen la disciplina de voto pese al cruce de declaraciones de estos últimos días son los diputados del PSC, cuyo coordinador en el Congreso, Francesc Vallès, considera un error la petición de ICV, porque no ayuda a la bilateralidad en la que debe basarse la negociación entre el Gobierno central y el catalán según el Estatut. Actuaremos, como siempre con una lealtad máxima, comentó.
De Cospedal apoya a los populares catalanes
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, defendió la postura del PP en Cataluña, unido al resto de partidos para defender la financiación justa para la comunidad, a pesar de su oposición al Estatut. En su opinión, una cuestión es el Estatut y otra la defensa de una posición común para reivindicar que en Cataluña hace falta una financiación justa, porque ahora tiene unos retrasos importantes en esa materia. De hecho, insistió, la postura coherente del PP en Cataluña es tener una posición común con el resto de partidos catalanes al margen del Estatut. No defendemos la bilateralidad ni ciertas posturas del Estatut, pero si la necesidad de una financiación que sea justa y suficiente para Cataluña, apostilló.
ICV, con el apoyo del Grupo Mixto (formado por Na-Bai, UPyD, BNG y CC) registró ayer una iniciativa para que el presidente del Gobierno rinda cuentas por haber incumplido los acuerdos en materia de financiación que establece el Estatut, que fijaba el 9 de agosto como fecha límite para alcanzar un principio de acuerdo en este asunto. Esta petición se une a la del PP, que, con una solicitud más genérica, pide a Zapatero que informe de la reforma del modelo de financiación tras el debate suscitado.
Ambas peticiones se debatirán el próximo 20 de agosto en la Diputación Permanente y todavía no está del todo claro que el PSOE pueda evitar la comparecencia de Zapatero. De momento, ICV no tiene el apoyo seguro del Grupo Mixto, pese a que haya cedido su firma de cortesía para registrar la solicitud, y la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció ayer que su partido estudiará los términos de esa solicitud, ya que lo esencial es que el presidente del Gobierno acuda al Parlamento para poner las cartas boca arriba.
El cinismo del PP
En cualquier caso, el diputado de ICV en el Congreso, Joan Herrera, criticó el cinismo del PP por pedir la comparecencia de Zapatero al tiempo que llevan el Estatut al Tribunal Constitucional. Al mismo tiempo, Herrera consideró que CiU debería apoyar su demanda, habida cuenta de que CiU se ha conjurado con el tripartito catalán. En este sentido, el portavoz en el Parlament de CiU, Oriol Pujol, reiteró que su partido no dirá que no a la comparecencia, aunque las explicaciones de Zapatero tengan poca importancia porque ya ha evidenciado su incumplimiento del Estatut.
Así las cosas, con el PP y el grupo de ERC-IU-ICV solicitando su comparecencia y CiU anunciando que no la evitará, al PSOE le queda sólo la esperanza del PNV o el Grupo Mixto, a los que también tiene difícil convencer. Al primero porque el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, se entrevistó con CiU esta semana y acordó seguir la línea de los nacionalistas catalanes, y a los segundos porque dentro del Mixto dos partidos nacionalistas como BNG y CC estarán interesados en un asunto como la financiación. La única esperanza de salvación para el Gobierno es que los partidos en la oposición no lleguen a ponerse de acuerdo.
Los que seguro que no rompen la disciplina de voto pese al cruce de declaraciones de estos últimos días son los diputados del PSC, cuyo coordinador en el Congreso, Francesc Vallès, considera un error la petición de ICV, porque no ayuda a la bilateralidad en la que debe basarse la negociación entre el Gobierno central y el catalán según el Estatut. Actuaremos, como siempre con una lealtad máxima, comentó.
De Cospedal apoya a los populares catalanes
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, defendió la postura del PP en Cataluña, unido al resto de partidos para defender la financiación justa para la comunidad, a pesar de su oposición al Estatut. En su opinión, una cuestión es el Estatut y otra la defensa de una posición común para reivindicar que en Cataluña hace falta una financiación justa, porque ahora tiene unos retrasos importantes en esa materia. De hecho, insistió, la postura coherente del PP en Cataluña es tener una posición común con el resto de partidos catalanes al margen del Estatut. No defendemos la bilateralidad ni ciertas posturas del Estatut, pero si la necesidad de una financiación que sea justa y suficiente para Cataluña, apostilló.