La izquierda abertzale busca votos y ámbitos de gestión
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
En el documento que recoge las bases de la estrategia renovada de la izquierda abertzale titulado Clarificando la fase política y la estrategia, publicado en una página web, se recogen las bases para articular el citado proceso democrático, que pasan por la reestructuración de la izquierda abertzale.
En el documento, señalan que el proceso democrático es una acción política general que tiene como objetivo la acumulación de fuerzas para el cambio político, por lo que no es sólo una línea de trabajo, sino la columna que sostiene la estrategia independentista para cambiar las actuales reglas de juego.
Asimismo, indican que el proceso democrático debe tener como base la palabra y la decisión de la ciudadanía vasca y, por tanto, se debe realizar sin ningún tipo de violencia o injerencia externa.
De igual forma, aseguran que, dicho proceso, debe ser dinámico y gradual, que se acerque paso a paso a sus objetivos, así como que la negociaciones con los delegados del Estado tengan unas características concretas.
La negociación deberá ser caracterizada con una consecución de diferentes acuerdos políticos, la suma de fuerzas, cambio en la correlación de estas y la construcción nacional. La negociación debe ser la fusta del proceso democrático, subrayan.
Sin embargo, advierten de que el proceso no debe subyugarse a la negociación, es decir, que si en ciertos momentos la negociación esté bloqueada por el Estado se deberá continuar en el proceso dando pasos hacia la acumulación de fuerzas y la construcción nacional.
Tras señalar que es a la izquierda abertzale a la que le toca liderar el proceso democrático tanto en términos políticos como en términos institucionales y sociales, reconocen la necesidad de reestructurarse desde una reflexión general y sin prejuicios respecto a los métodos de organización.
Por otro lado, afirman que la unidad popular que buscan para impulsar este proceso debe ser el hogar de todo independentista de izquierdas y debe tener como objetivo la legalización, a medida en que la situación cambie.
Asimismo, indican que el proceso democrático debe tener como base la palabra y la decisión de la ciudadanía vasca y, por tanto, se debe realizar sin ningún tipo de violencia o injerencia externa.
De igual forma, aseguran que, dicho proceso, debe ser dinámico y gradual, que se acerque paso a paso a sus objetivos, así como que la negociaciones con los delegados del Estado tengan unas características concretas.
La negociación deberá ser caracterizada con una consecución de diferentes acuerdos políticos, la suma de fuerzas, cambio en la correlación de estas y la construcción nacional. La negociación debe ser la fusta del proceso democrático, subrayan.
Sin embargo, advierten de que el proceso no debe subyugarse a la negociación, es decir, que si en ciertos momentos la negociación esté bloqueada por el Estado se deberá continuar en el proceso dando pasos hacia la acumulación de fuerzas y la construcción nacional.
Tras señalar que es a la izquierda abertzale a la que le toca liderar el proceso democrático tanto en términos políticos como en términos institucionales y sociales, reconocen la necesidad de reestructurarse desde una reflexión general y sin prejuicios respecto a los métodos de organización.
Por otro lado, afirman que la unidad popular que buscan para impulsar este proceso debe ser el hogar de todo independentista de izquierdas y debe tener como objetivo la legalización, a medida en que la situación cambie.