La liberación de los tripulantes del ‘Alakrana’ pone fin a 47 días de secuestro en Somalia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
“El ‘Alakrana’ navega libremente y todos los miembros de la tripulación están sanos y salvos”. Con estas palabras anunciaba el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la liberación de los 36 miembros de la tripulación del pesquero vasco que llevaba 47 días en manos de secuestradores somalíes. Tras una mañana del martes frenética para los secuestrados, finalmente la historia ha tenido un final feliz, aunque se desconoce el acuerdo al que se ha llegado con los piratas, pues Zapatero no ha aclarado este punto.
La base de operaciones de la negociación, de la que asumió toda la responsabilidad la presidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha sido la embajada española en Kenia. Desde allí, el embajador Nicolás Martín Cinto, en compañía del armador del barco, así como de los miembros del CNI, pilotaron las conversaciones. Gracias a su intermediación, los tripulantes del ‘Alakrana’ fueron liberados este martes tras más de un mes lleno de tensión en el que, en algunos momentos, temieron por su vida. Ahora, el pesquero viaja a las Islas Seychelles a donde llegarán el próximo jueves, aproximadamente, y desde allí volarán a España para poder reunirse con sus familias tras más de cuatro semanas sin saber de ellas. Precisamente, las familias se enteraban de la liberación de los marineros gracias a las llamadas de éstos desde el barco, en donde celebraron lo sucedido. Según relató la hermana del capitán Galbarriatu ‘Argi’, la conversación con ellos fue breve, pues todos querían llamar a sus allegados. Según la joven, su hermano estaba “emocionado” cuando le comunicó sobre su liberación. Poco después, el presidente del Gobierno hacía oficial la noticia ante los medios en donde felicitó a todos los miembros del gabinete de crisis, así como a las Fuerzas Armadas y al principal partido de la oposición por su actitud en este tema. Así, Zapatero se dirigió a Rajoy para agradecer que propiciara “un clima de apoyo” al Gobierno en la resolución de este caso.
Zapatero destacó que la liberación ha sido posible “gracias al esfuerzo de mucha gente y de la cooperación de todos” y agradeció especialmente el comportamiento de los familiares aunque “lo han pasado mal”. “Lo que les pedí en la reunión que mantuve con ellas lo han cumplido fielmente y ha sido decisvo para que hoy podamos sentirnos tranquilos”, valorando así que las familias cesaran en sus críticas al Gobierno. En este sentido, se dirigió a los periodistas para decir que aunque comprende el interés informativo que ha generado el caso, la “prudencia y la paciencia son dos instrumentos fundamentales” para resolver asuntos como éste. De hecho, volvió a pedir “prudencia”, “discreción” y “colaboración” cuando se le preguntó si se ha pagado algún rescate o si la Armada está persiguiendo a los secuestradores. Zapatero argumentó que estos asuntos afectan a la seguridad del Estado y de las personas y, por lo tanto, que la “prudencia” es “conveniente” no sólo durante los días de dificultades que se han vivido sino también “hoy y mañana”.

A la espera de la Justicia
Y sobre el destino de los dos piratas que están siendo juzgados en España, Zapatero pidió “no prejuzgar la situación” que “está en manos de la justicia” y esperar a que se produzcan los hecho judiciales. Aunque no dio detalles sobre la liberación, sí aseguró que asume “con toda responsabilidad” las decisiones “no fáciles” que ha tenido que tomar para resolver la crisis y aseguró que “la primera consideración” a la hora de tomar esas decisiones han sido la vida y la libertad de los tripulantes. “Entiendo que es lo que haría cualquiera en mi lugar”, aseveró. En la misma línea, aseguró que el Gobierno “ha hecho lo que tenía que hacer” y “ha trabajado, trabaja y trabajará dentro de la legalidad” en operación con el armados y las familias de los secuestrados. En todo caso, el jefe del Ejecutivo deseó que no vuelva a producirse un suceso similar, ni durante su gobierno ni durante ningún otro.