La Puerta celebró sus fiestas patronales en honor al Cristo del Socorro

11/08/2011 - 12:50 Redacción

Las fiestas patronales en honor al Cristo del Socorro le han dado el pistoletazo de salida a las celebraciones veraniegas en las pedanías trillanas, que tendrán en los próximos días su continuidad primero en Morillejo y después en Viana de Mondéjar y Azañón. Trasladadas al primer fin de semana de agosto desde febrero para que los porteños emigrados puedan coincidir todos en una misma época vacacional, la celebración va a más cada año, repitiendo, con novedades, un programa muy esperado por los vecinos que comenzaba en la tarde del pasado jueves con la actuación del ballet ruso “Embrujo de Fusión” que llenó  de público la plaza del frontón. “La actuación de los bailarines fue un aperitivo excelente de lo que vino después”, explica Teófilo Benito, alcalde de La Puerta y concejal del Ayuntamiento de Trillo.
El viernes por la tarde la alegría multicolor de las peñas fue la que tomó las calles. Estos ocho colectivos locales llenaron de buen ambiente las calles del pueblo que atraviesa por su centro el arroyo de La Solana. El mismo viernes tuvo lugar igualmente el encierro de carretones para los niños, en el que los más pequeños siguen la estela de sus personajes favoritos. Participaron cerca de 100 niños que se llevaron un regalo cada uno. “Ya el año pasado fue un gran éxito de participación, pero este año ha sido una verdadera alegría ver a nuestros niños pasarlo tan bien en las calles del pueblo”, prosigue Benito. El viernes también hubo fuegos artificiales por primera vez en la fiesta de La Puerta. Con el fondo de la cresta de rocas iluminada, la estela de los cohetes y sus dibujos de colores compusieron imágenes maravillosas. El grupo Babylon puso la banda sonora de la noche alcarreña hasta bien entrada la madrugada.
La celebración religiosa del Cristo del Socorro tuvo lugar en la mañana del sábado, oficiada por el párroco local, Carlos San Félix. En la misma plaza de la iglesia los niños jugaron con los hinchables y guerra de espuma y de globos. Después, más de 300 porteños compartieron mesa y mantel en la tradicional paella. Ya por la noche la actuación de la orquesta Show Band, que repetía en La Puerta “porque hacen un espectáculo musical, de baile, luz y sonido fantástico”, confirma Teófilo, se prolongó hasta casi el comienzo del encierro taurino, que siguió su recorrido habitual, sin que se produjera incidente alguno. En la novillada, las tres reses que se habían soltado por la mañana, dieron buen juego a los novilleros. Triunfaron los tres. Mario Diéguez cortó una oreja, José Ignacio Rodríguez dos, y Jonathan Dublino una más.
La revista de José Alcázar terminó un día de fiesta fantástico. “Para nuestros mayores, sentarse a ver esta actuación es quizá lo mejor de las fiestas”, termina Benito. Las fiestas terminaban el lunes con la caldereta en la que también participó todo el pueblo.