La seguridad privada de un pesquero repele un ataque pirata
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
ALTA MAR
Los agentes de la seguridad privada del pesquero español Ortube Berria esquivó en la madrugada del domingo un ataque de piratas al suroeste de las Islas Seychelles, según informó el Ministerio de Defensa en un comunicado. Los piratas dispararon con armas ligeras y una granada durante los minutos que duró la persecución, pero ni la tripulación ni la embarcación sufrieron daños.
El Ministerio de Defensa informó a través de una nota que el pesquero Ortube Berria, que faena en aguas del Océano Índico, repelió en la madrugada del domingo un ataque pirata gracias a los agentes de la seguridad privada que acompañan a la tripulación a bordo. Los piratas persiguieron al barco español durante media hora, en la que dispararon con armas ligeras e incluso una granada. No obstante, gracias a las armas que porta el equipo de seguridad del barco, consiguieron esquivar el ataque.
Los hechos ocurrieron a las 5.37 horas al suroeste de las Islas Seychelles, momento en el que el Centro de Operaciones de Vigilancia Marítima recibió una llamada telefónica del patrón del Ortube Berria en la que informaba de que el pesquero estaba siendo atacado por dos esquifes a 230 millas náuticas del archipiélago de las Seychelles. Cuando consiguieron huir, el barco español tomó dirección sur.
El Comandante de la Operación Atalanta, misión conjunta de los países europeos para evitar el secuestro de las embarcaciones que faenan en la zona del Índico Occidental, envió a la zona a la fragata portuguesa Álvarez Cabral y al avión de patrulla marítima que tiene su base en las Islas Seychelles, en lugar de a la fragata española Canarias que se encontraba a 600 millas náuticas al noreste del lugar de los hechos.
Los hechos ocurrieron a las 5.37 horas al suroeste de las Islas Seychelles, momento en el que el Centro de Operaciones de Vigilancia Marítima recibió una llamada telefónica del patrón del Ortube Berria en la que informaba de que el pesquero estaba siendo atacado por dos esquifes a 230 millas náuticas del archipiélago de las Seychelles. Cuando consiguieron huir, el barco español tomó dirección sur.
El Comandante de la Operación Atalanta, misión conjunta de los países europeos para evitar el secuestro de las embarcaciones que faenan en la zona del Índico Occidental, envió a la zona a la fragata portuguesa Álvarez Cabral y al avión de patrulla marítima que tiene su base en las Islas Seychelles, en lugar de a la fragata española Canarias que se encontraba a 600 millas náuticas al noreste del lugar de los hechos.