La torre de la iglesia comienza a lucirse sin andamios

28/10/2010 - 00:00 Redacción

El pasado lunes, tras la finalización de las tareas de restauración de la torre de la

iglesia parroquial de San Pedro, se comenzó a desmontar los andamios que cubrían este

símbolo de Yunquera y de toda la Campiña.
Las labores se han estructurado en tres fases. La primera parte, en la que se realizaron trabajos interiores en el primer cuerpo de la torre y el coro de la iglesia, se desarrolló entre diciembre de 2008 y marzo de 2009. Mientras que las dos siguientes etapas, de restauración interior de los dos cuerpos superiores y exterior en su totalidad, junto con el remozado del chapitel; se han ejecutado de forma conjunta. En este sentido, en diciembre de 2009 se instaló el andamiaje, aunque debido a las inclemencias meteorológicas, los trabajos que ahora finalizan no pudieron comenzar hasta el pasado mes de marzo. La inversión del conjunto de la obra ha ascendido aproximadamente a 700.000 euros, de los que la Junta de Castilla - La Mancha aporta una cantidad que ronda los 275.000 euros. De esta forma, el obispado, junto con el Ayuntamiento de Yunquera de Henares y las colaboración de los vecinos deben sufragar en torno a 425.000 euros, cuya mitad, ha sido ya abonada. El párroco de Yunquera de Henares, Antonio de Gregorio asegura que "el proyecto planteado en un principio fue realizado en tiempo y forma, aunque posteriormente añadimos la reforma del chapitel que se encontraba en muy mal estado, aprovechando la instalación de los andamios. Esta iniciativa, además de alargar las obras ha encarecido un poco los presupuestos inicialmente planteados". Por su parte, el alcalde de Yunquera de Henares, José Luis González León, manifiesta “como Alcalde y como vecino, me alegro de que podamos ver el fruto de tantos años en los que desde el ayuntamiento hemos solicitado esta inversión a la Junta y la asignación de dicha partida a Yunquera por parte del obispado. Ahora sólo nos queda a nosotros poner el resto, que no es poco, y disfrutar de esta reforma, dando las gracias a todos los que han colaborado”. Los trabajos desarrollados durante estos últimos meses han consistido en realizar una limpieza de cara al exterior de la torre, remozando el escudo de armas de los Mendoza y los Osorio y dando un mejor aspecto a los sillares en mal estado, así como a las cornisas, vidrieras y pináculos, que componen y adornan la fachada. Por otro lado, en el interior de la torre se ha procedido a restaurar los paramentos y las bóvedas que separan cada uno de los tres cuerpos que componen la edificación. Así se ha podido descubrir la bóveda del cuerpo intermedio, que se encontraba oculta por un falso techo, poniendo en valor una estancia hasta ahora olvidada. La labor interna más profunda se ha realizado en el campanario, ya que debido a la actuación de las palomas y a su exposición a los agentes climatológicos se encontraba en un importante estado de deterioro. Finalmente y para aprovechar el montaje del costoso andamiaje, se procedió también al arreglo del chapitel, construido en la primera mitad del siglo pasado en madera y pizarra y con grandes problemas debido también a la acción del tiempo, los agentes climatológicos y las cigüeñas que cada año realizan sus nidos en esa zona privilegiada. En este caso, se ha colocado un zuncho amplio, al que se ha anclado la estructura nueva de hierro, que refuerza la de madera. Además, se han renovado los cristales y se ha instalado un pararrayos, para finalmente sustituir cinco escalones de piedra por otros de hierro que permitan recorrer la torre en toda su extensión.
 
Visitas guiadas
Durante el tiempo que ha tenido lugar la obra, Antonio de Gregorio decidió acercar este monumento tan importante en Yunquera a todos sus convecinos, organizando visitas guiadas. Según el mismo apunta "desde que comenzamos con esta iniciativa, además de medios de comunicación, han podido presenciar más de cerca el exterior de la torre algo más de 600 personas". Tras tantas subidas y bajadas, el propio párroco asegura que el pasado lunes "bajé por última vez y me despedí del andamio, creo que echaré de menos no poder volver a subir por fuera". Tras los trabajos realizados, el acceso a las dos primeras estancias situadas al final de cada cuerpo de la torre, se encuentran en perfecto estado. Por este motivo, el párroco ya ha decidido utilizarlas como sede para diferentes exposiciones. Así, en las segunda de estas estancias "instalaremos la maquinaria de los diferentes relojes que han formado parte de la torre, así como diferentes piedras recuperadas del campanario", asegura de Gregorio. La operación de desmontaje de los andamios y limpieza de la zona se prevé que finalice en torno a mediados de la próxima semana y la limpieza y restablecimiento de la zona, así como de la entrada a la iglesia, podría estar libre a mediados de noviembre. Posteriormente a esas fechas, desde las diferentes instituciones se está trabajando ya en el acto de inauguración de la torre con su nuevo aspecto.