Las elecciones gallegas aceleran el nuevo curso político
01/10/2010 - 09:45
Pocos en Galicia dudan que habrá adelanto electoral aunque el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, todavía no ha disuelto la Cámara autonómica.
No importa. Tiene de margen hasta el 10 de septiembre para que los comicios se celebren en octubre. Será por eso que los líderes de los dos grandes partidos se comportan como si las elecciones autonómicas estuvieran convocadas y ambos, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, estrenarán en la tierra de Rosalía el nuevo curso político.
El presidente del Gobierno hará una visita oficial a Galicia mañana y dedicará atención preferente a las inversiones en obras públicas, que serán, sin duda, un punto fuerte del debate político gallego de cara a las elecciones. Para calmar las exigencias de la oposición sobre las fechas de construcción del AVE, Rodríguez Zapatero sobrevolará las obras del tren de alta velocidad a bordo de un helicóptero y reforzará los compromisos de los socialistas sobre los plazos previstos.
Adelantándose al presidente, el líder de la oposición mantendrá una reunión con sus parlamentarios gallegos, hoy, en Vigo. Mariano Rajoy, que interrumpió sus vacaciones la semana pasada, para viajar a Madrid y visitar a las víctimas del siniestro de Barajas, regresó a la ciudad olívica para preparar la campaña electoral con los diputados y senadores de su partido en el encuentro que tendrá lugar en un hotel de la ciudad.
El sábado 30 de agosto, Rajoy participará en la romería que el PPdeG acostumbra a celebrar al concluir las vacaciones en el castillo de Soutomaior. Es en este mitin en el que el líder de los populares suele sentar las bases de su discurso de oposición para el nuevo periodo de sesiones. Sin embargo, fuentes del partido opositor explicaron que la intervención de este año se enmarcará, sobre todo, en el debate político gallego a causa de las inminentes elecciones autonómicas. Las mismas fuentes aseguran que Rajoy prepara un acto público para el otoño en el que lanzará un mensaje de mayor amplitud y calado con el que pretende sentar la doctrina de su actuación política en el futuro, como continuación del congreso nacional del PP que se celebró en Valencia antes del verano.
La crisis económica, la reforma de la financiación autonómica y el accidente de Barajas mantuvieron activo el debate político este verano e incluso la vida parlamentaria continuó, de forma extraordinaria, pero casi ininterrumpidamente.
El presidente del Gobierno hará una visita oficial a Galicia mañana y dedicará atención preferente a las inversiones en obras públicas, que serán, sin duda, un punto fuerte del debate político gallego de cara a las elecciones. Para calmar las exigencias de la oposición sobre las fechas de construcción del AVE, Rodríguez Zapatero sobrevolará las obras del tren de alta velocidad a bordo de un helicóptero y reforzará los compromisos de los socialistas sobre los plazos previstos.
Adelantándose al presidente, el líder de la oposición mantendrá una reunión con sus parlamentarios gallegos, hoy, en Vigo. Mariano Rajoy, que interrumpió sus vacaciones la semana pasada, para viajar a Madrid y visitar a las víctimas del siniestro de Barajas, regresó a la ciudad olívica para preparar la campaña electoral con los diputados y senadores de su partido en el encuentro que tendrá lugar en un hotel de la ciudad.
El sábado 30 de agosto, Rajoy participará en la romería que el PPdeG acostumbra a celebrar al concluir las vacaciones en el castillo de Soutomaior. Es en este mitin en el que el líder de los populares suele sentar las bases de su discurso de oposición para el nuevo periodo de sesiones. Sin embargo, fuentes del partido opositor explicaron que la intervención de este año se enmarcará, sobre todo, en el debate político gallego a causa de las inminentes elecciones autonómicas. Las mismas fuentes aseguran que Rajoy prepara un acto público para el otoño en el que lanzará un mensaje de mayor amplitud y calado con el que pretende sentar la doctrina de su actuación política en el futuro, como continuación del congreso nacional del PP que se celebró en Valencia antes del verano.
La crisis económica, la reforma de la financiación autonómica y el accidente de Barajas mantuvieron activo el debate político este verano e incluso la vida parlamentaria continuó, de forma extraordinaria, pero casi ininterrumpidamente.