Las misiones internacionales costaron más de 30 vidas
01/10/2010 - 09:45
Por: CÉSAR CALVAR. COLPISA
Treintaitrés militares muertos y 2.003.649.000 euros. Ese altísimo precio en vidas humanas y dinero fue el coste que España tuvo que abonar la pasada legislatura, primera del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, por estar presente en misiones de paz en algunos de los escenarios más calientes del mundo.
La operación en Afganistán fue, con diferencia, la más costosa, pues en el devastado país asiático murieron 21 soldados en accidentes y ataques con explosivos perpetrados por insurgentes próximos a Al Qaeda. Mantener allí a apenas 700 militares costó 865 millones de euros.
La Memoria de actividades del Ministerio de Defensa en la VIII Legislatura (2004-2008), que el departamento que dirige Carme Chacón ha hecho llegar al Congreso de los Diputados, detalla que en ese período casi 30.000 efectivos de los tres ejércitos tuvieron que salir de España para cumplir órdenes en el exterior. De ellos, 33 no regresaron. Además de las víctimas ya mencionadas de Afganistán, 6 militares fueron asesinados en Líbano en un atentado, 3 murieron en Kosovo en dos accidentes de tráfico y a causa de un infarto, 1 falleció en Indonesia ahogado, 1 en Skopje y 1 en Atenas (Grecia). Los dos últimos pertenecían al contingente desplegado en Kosovo, pero perdieron la vida en las capitales macedonia y griega mientras disfrutaban de sendos permisos.
La Memoria de actividades del Ministerio de Defensa en la VIII Legislatura (2004-2008), que el departamento que dirige Carme Chacón ha hecho llegar al Congreso de los Diputados, detalla que en ese período casi 30.000 efectivos de los tres ejércitos tuvieron que salir de España para cumplir órdenes en el exterior. De ellos, 33 no regresaron. Además de las víctimas ya mencionadas de Afganistán, 6 militares fueron asesinados en Líbano en un atentado, 3 murieron en Kosovo en dos accidentes de tráfico y a causa de un infarto, 1 falleció en Indonesia ahogado, 1 en Skopje y 1 en Atenas (Grecia). Los dos últimos pertenecían al contingente desplegado en Kosovo, pero perdieron la vida en las capitales macedonia y griega mientras disfrutaban de sendos permisos.