Las últimas lluvias resultan providenciales para el cereal
18/04/2012 - 10:10
La sequía que arrastraba la tierra desde el pasado mes de septiembre en las explotaciones agrícolas y ganaderas de Guadalajara se ha saciado gracias a las lluvias de la última semana. Las precipitaciones que comenzaron a registrarse con el inicio de Semana Santa han resultado providenciales para el campo guadalajareño, según describía el presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG), Antonio Zahonero.
Estas lluvias primaverales están permitiendo un respiro para agricultores y ganaderos. Si no hubiera llovido se daba por perdida la cosecha de cereal de este año, explicaba Zahonero. Pero el agua caída ha cambiado no solo el color del campo, sino la evolución de los cereales de invierno. Ahora se puede hablar de cosecha, comenta el presidente de APAG, de momento es pronto para decir cómo pueden evolucionar los cultivos de cereal pero lo que si está claro es que las lluvias de estos últimos días permiten hablar de cosecha, cosecha que hace quince días era difícil.
Según los datos que maneja la APAG y a falta de los datos oficiales sobre las lluvias registradas durante esta primera quincena de abril, las precipitaciones han sido más abundantes en unas comarcas que otras, como es el caso de Sigüenza y la Alcarria, con más incidencia que en la Campiña. Zahonero recuerda que las de abril y mayo son las que tienen la llave para que la cosecha pueda tener un buen final.
Esta ausencia de lluvias ha retrasado la evolución de los cultivos de cereal, y a partir de ahora, lo que hace falta, como apuntan desde APAG es que siga lloviendo y las temperaturas sean suaves y no se produzca demasiado calor en mayo.
En cuanto al sector ganadero, Zahonero explicaba que también las lluvias son buenas para los ganaderos que han visto como en los últimos meses, la sequía dejaba los pastos sin alimento para su ganado, viéndose obligados a tener que alimentar al ganado con piensos, con el consiguiente gasto que supone para estos profesionales que ya de por sí viven una situación muy complicada en la provincia de Guadalajara. Ha sido un invierno muy duro para los ganaderos asegura el presidente de APAG.
Las lluvias de estas primeras semanas de abril favorecerán la siembra de cultivos con una gran importancia en el sector agrario de Guadalajara como son el girasol y el maíz.
Hace tan solo unas semanas los profesionales del campo se mostraban muy pesimistas porque las lluvias no aparecían en los mapas del tiempo, y la tierra estaba más seca que nunca porque esta situación de sequía no se había producido desde hace décadas. El sector agrario se mostraba muy pesimista y preocupado por las pérdidas que suponía tanto en lo que se refiere a la cosecha de cereal de invierno como en el sector ganadero que ante la falta de pasto y superficies forrajeras estaba afrontando más gastos para alimentar al ganado.
Estas lluvias primaverales están permitiendo un respiro para agricultores y ganaderos. Si no hubiera llovido se daba por perdida la cosecha de cereal de este año, explicaba Zahonero. Pero el agua caída ha cambiado no solo el color del campo, sino la evolución de los cereales de invierno. Ahora se puede hablar de cosecha, comenta el presidente de APAG, de momento es pronto para decir cómo pueden evolucionar los cultivos de cereal pero lo que si está claro es que las lluvias de estos últimos días permiten hablar de cosecha, cosecha que hace quince días era difícil.
Según los datos que maneja la APAG y a falta de los datos oficiales sobre las lluvias registradas durante esta primera quincena de abril, las precipitaciones han sido más abundantes en unas comarcas que otras, como es el caso de Sigüenza y la Alcarria, con más incidencia que en la Campiña. Zahonero recuerda que las de abril y mayo son las que tienen la llave para que la cosecha pueda tener un buen final.
Esta ausencia de lluvias ha retrasado la evolución de los cultivos de cereal, y a partir de ahora, lo que hace falta, como apuntan desde APAG es que siga lloviendo y las temperaturas sean suaves y no se produzca demasiado calor en mayo.
En cuanto al sector ganadero, Zahonero explicaba que también las lluvias son buenas para los ganaderos que han visto como en los últimos meses, la sequía dejaba los pastos sin alimento para su ganado, viéndose obligados a tener que alimentar al ganado con piensos, con el consiguiente gasto que supone para estos profesionales que ya de por sí viven una situación muy complicada en la provincia de Guadalajara. Ha sido un invierno muy duro para los ganaderos asegura el presidente de APAG.
Las lluvias de estas primeras semanas de abril favorecerán la siembra de cultivos con una gran importancia en el sector agrario de Guadalajara como son el girasol y el maíz.
Hace tan solo unas semanas los profesionales del campo se mostraban muy pesimistas porque las lluvias no aparecían en los mapas del tiempo, y la tierra estaba más seca que nunca porque esta situación de sequía no se había producido desde hace décadas. El sector agrario se mostraba muy pesimista y preocupado por las pérdidas que suponía tanto en lo que se refiere a la cosecha de cereal de invierno como en el sector ganadero que ante la falta de pasto y superficies forrajeras estaba afrontando más gastos para alimentar al ganado.