López de Uralde asegura que sus planes inmediatos pasan por volver “a casa”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El embajador español en Dinamarca ve “arriesgado” dudar de la legitimidad del sistema danés
“Los políticos hablan y los líderes actúan”, ha explicado. López de Uralde ha calificado de “desproporcionado, cruel e innecesario” el trato recibido por parte de las autoridades danesas. Por su parte, el embajador de España en Dinamarca, Melitón Cardona, ha advertido de que es “arriesgado” dudar de la legitimidad del sistema judicial danés, y ha explicado que las autoridades danesas tienen una “dureza extraordinaria” en la aplicación de sus leyes.
Los ahora liberados se enfrentan a delitos con penas de prisión de seis meses a seis años. López de Uralde ha reiterado en la rueda de prensa ofrecida con motivo de su liberación -tras participar junto a otros tres activistas en una acción de protesta en la Cumbre del Clima de Copenhague- que su futuro “más inmediato” pasa “por llegar a casa”. Tras 20 días de detención en una prisión danesa por ‘colarse’ en la cena de jefes de Estado y de Gobierno que ofreció la reina Margarita durante la cumbre, Uralde ha señalado que, a largo plazo, la asociación ecologista seguirá trabajando para “solucionar el problema del cambio climático, que está empeorando y no estamos haciendo nada”. “Tenemos que centrarnos en volver a hacer presión en los gobiernos. Los políticos hablan y los líderes actúan”, ha explicado.
El director de Greenpeace ha afirmado que la liberación de los cuatro activistas ha sido resultado de “la presión internacional y de la presión ciudadana”. “Desde el primer día, el director de Greenpeace en Dinamarca ofreció su colaboración pero no se aceptó hasta ayer (por el miércoles)”, ha explicado. Además, ha calificado de “desproporcionado, cruel e innecesario” el trato recibido por las autoridades danesas, que no han permitido el contacto de los detenidos con sus familiares y amigos.

“En principio nos dijeron que no habíamos cometido ningún crimen y que podíamos regresar a casa al día siguiente. Pero después nos dijeron que no, que íbamos a ingresar en prisión preventiva”, ha relatado. “Evidentemente, sabíamos que nuestra actividad llevaría a la detención pero debería ser proporcional y no ha sido así”, ha denunciado. Uralde ha insistido en que la sociedad civil “tiene que tener derecho a la protesta pacífica” y ha preguntado: “¿de lo contrario, qué nos queda?”. Además, ha asegurado que Greenpeace asumirá “cualquier decisión judicial” pero ha lamentado que la policía danesa “no haya llevado a cabo ninguna investigación y sólo realizara un interrogatorio el último día de la detención”. El director de Greenpeace en España ha recordado que en el encuentro de Barcelona previo a la cumbre “hubo muchas acciones y manifestaciones, pero no se llevó a cabo ni una sola detención”. “Tiene que haber espacio para la protesta pacífica”, ha afirmado, para añadir que volvería a repetir una protesta similar “mil veces más”.

“Lo volvería a hacer”
De la misma opinión se mostró la periodista Nora Christiansen, que también colaboró en el acto de protesta de Greenpeace. “Ha sido difícil pasar las navidades encarcelada pero nuestra acción era necesaria para llamar la atención. De todos modos, lo volvería a hacer”, ha explicado.

Por su parte, el director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, también presente en la rueda de prensa, ha instado al Gobierno danés a reconocer que su actuación “buscaba desviar la atención”. “Estos cuatro compañeros no son los criminales, no serán ellos a los que señale la historia con el dedo por los fracasos de la cumbre”, ha asegurado.

Por su parte, el embajador de España en Dinamarca, Melitón Cardona, ha advertido de que es “arriesgado” dudar de la legitimidad del sistema judicial danés. En declaraciones a la Cadena Ser, ha asegurado también que no le sorprendió este tipo de acción por parte de las autoridades danesas porque tienen una “dureza extraordinaria” en la aplicación de sus leyes. “Sorprender no me ha sorprendido nada”, ha dicho.

Cardona ha precisado que “técnicamente” la liberación de los activistas no se debió a acciones diplomáticas, aunque ha comentado que el cónsul español en Copenhague trasladó el miércoles al subsecretario danés de asuntos consulares el malestar del Gobierno y el estado de la opinión pública española.

“Ellos te contestan que son medidas judiciales y que el Gobierno no puede interferir en la labor de los tribunales. Fueron decretadas por un juez y confirmadas por un tribunal colegiado, no parece que haya nada que objetar desde el punto de vista formal”, ha añadido.

Asimismo, ha recordado que los activistas de Greenpeace se enfrentan a delitos con penas de prisión de seis meses a seis años y que, finalmente, la condena dependerá mucho de lo que solicite la Fiscalía, papel que en este país lo ejercen policías licenciados en derecho.

Por su parte, el abogado de Greenpeace, José Manuel Marraco, ha calificado de “despropósito” el caso al aplicarse a los detenidos la ley de excepción activada por la celebración de la Cumbre del Clima de Copenhague.