Los huelguistas se enrocan en la tarifa mínima y mantienen el paro
01/10/2010 - 09:45
Fenadismer y Confedetrans, las dos organizaciones convocantes del paro que desde el lunes vive el sector del transporte de mercancías por carretera, permanecen enrocadas en su demanda de unas tarifas mínimas que eviten la competencia desleal y garanticen un mínimo de rentabilidad a los conductores.
Una demanda imposible para el Gobierno que, como señaló este miércoles la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, no puede intervenir en un mercado liberalizado porque es ilegal. Como resultado de ese encastillamiento, la negociación abierta para salvar el conflicto permanece en vía muerta mientras la huelga se mantiene viva. Para colmo de males, la Confederación del Taxi de España ha llamado a sus asociados a un paro general el próximo viernes.
Un día más, el Gobierno trató de sumar a Fenadismer y Confedetrans a un acuerdo pactado y redactado con el resto del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), el órgano que Fomento entiende como único interlocutor válido. Un paquete de medidas fiscales, administrativas, laborales y de incentivos que todos, menos los huelguistas, entienden que satisfacen las necesidades de los camioneros, muy presionados por el encarecimiento del precio del gasóleo. Pero, al cierre de esta edición, el acuerdo se antojaba dificilísimo, a pesar de los muchos llamamientos a la cordura, lanzados ante unas movilizaciones mucho más duras que en dñias anteriores y de la advertencia del Gobierno de que aplicará mano dura para sacar a los piquetes de las carreteras.
Inamovibles
A lo largo de la tarde, Fenadismer insistió en que las tarifas mínimas tienen cabida en el ordenamiento y que cuentan con el amparo del Tribunal de Justicia Europeo. Hasta 1998, explicó la organización, ese régimen de precios estuvo vigente en España a través de un desarrollo de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres. Esa norma, reconocieron los huelguistas, se derogó entonces en una situación de bonanza económica y de estabilidad en los precios de los carburantes que no se dan en la actualidad. A pesar de esto, Fenadismer dice que la justicia de la Unión Europea, en dos sentencias (de 1991 y 1994), se ha pronunciado favorablemente al establecimiento por los Estados de un sistema de tarifas obligatorias. Y a ese par de sentencias permanece aferrada la organización.
Desde el resto del CNTM se pide a Fenadismer que acepte el pacto ofrecido por el Gobierno (con la participación directa de seis ministerios) porque no se puede sacar nada más.
Un día más, el Gobierno trató de sumar a Fenadismer y Confedetrans a un acuerdo pactado y redactado con el resto del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), el órgano que Fomento entiende como único interlocutor válido. Un paquete de medidas fiscales, administrativas, laborales y de incentivos que todos, menos los huelguistas, entienden que satisfacen las necesidades de los camioneros, muy presionados por el encarecimiento del precio del gasóleo. Pero, al cierre de esta edición, el acuerdo se antojaba dificilísimo, a pesar de los muchos llamamientos a la cordura, lanzados ante unas movilizaciones mucho más duras que en dñias anteriores y de la advertencia del Gobierno de que aplicará mano dura para sacar a los piquetes de las carreteras.
Inamovibles
A lo largo de la tarde, Fenadismer insistió en que las tarifas mínimas tienen cabida en el ordenamiento y que cuentan con el amparo del Tribunal de Justicia Europeo. Hasta 1998, explicó la organización, ese régimen de precios estuvo vigente en España a través de un desarrollo de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres. Esa norma, reconocieron los huelguistas, se derogó entonces en una situación de bonanza económica y de estabilidad en los precios de los carburantes que no se dan en la actualidad. A pesar de esto, Fenadismer dice que la justicia de la Unión Europea, en dos sentencias (de 1991 y 1994), se ha pronunciado favorablemente al establecimiento por los Estados de un sistema de tarifas obligatorias. Y a ese par de sentencias permanece aferrada la organización.
Desde el resto del CNTM se pide a Fenadismer que acepte el pacto ofrecido por el Gobierno (con la participación directa de seis ministerios) porque no se puede sacar nada más.