Los islamistas de Barcelona presumen de matar policías
01/10/2010 - 09:45
La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional confirmó ayer en un auto el procesamiento de los once presuntos terroristas islamistas que fueron detenidos en enero acusados de querer atentar contra la red de transportes de Barcelona. En dicho auto, se pone de manifiesto que, en el momento de la detención, los imputados, nueve paquistaníes y dos indios, tuvieron una violenta oposición, llegando a advertir a los agentes que les arrestaban que habían matado a otros policías en su país.
La resolución judicial confirma el procesamiento de los once detenidos, nueve de nacionalidad paquistaní y otros dos de origen indio, en Barcelona tras rechazar los recursos de apelación presentados por la defensa de los detenidos, que solicitó la revocación del auto de procesamiento y su puesta en libertad. También rechaza el recurso de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT) que reclamó que se les impute un delito de estragos en grado de tentativa.
La Audiencia Nacional considera que existen bastantes indicios para afirmar que los arrestados constituían un grupo organizado con finalidad de atentar en un futuro inmediato contra la población civil, sembrando el terror en la ciudad de Barcelona. Para llegar a esta conclusión, se basa en la declaración de un confidente policial que desencadenó la operación, pues su condición de coimputado no resta valor indiciario a su testimonio, y los artilugios que se encontraron en local que ocupaban en el barrio de El Raval.
Allí, destaca el tribunal, en la basura y en el local, se encontraron siete temporizadores, nitrocelulosa y perclorato potásico, conectores de alimentación, tarjetas telefónica de recarga, balines de plomo que podrían haber sido utilizados como metralla y otros materiales aptos para la fabricación de explosivos. Según el tribunal, aunque estos artilugios constituyen un indicio externo objetivo mínimo, son bastante como elemento de corroboración.
Así, la Audiencia Nacional confirma que les imputará a los once por delitos de integración en organización terrorista, mientras que a otros ocho les acusará además de tenencia de explosivos, tal y como pidió el juez de Instrucción Ismael Moreno y tal y como solicita el fiscal Vicente González Mota. Además, en el auto se explica todo el material islamista que se les pudo incautar a los detenidos durante los registros, así como sus intenciones de atentar contra la red de transporte de Barcelona.
La Audiencia Nacional considera que existen bastantes indicios para afirmar que los arrestados constituían un grupo organizado con finalidad de atentar en un futuro inmediato contra la población civil, sembrando el terror en la ciudad de Barcelona. Para llegar a esta conclusión, se basa en la declaración de un confidente policial que desencadenó la operación, pues su condición de coimputado no resta valor indiciario a su testimonio, y los artilugios que se encontraron en local que ocupaban en el barrio de El Raval.
Allí, destaca el tribunal, en la basura y en el local, se encontraron siete temporizadores, nitrocelulosa y perclorato potásico, conectores de alimentación, tarjetas telefónica de recarga, balines de plomo que podrían haber sido utilizados como metralla y otros materiales aptos para la fabricación de explosivos. Según el tribunal, aunque estos artilugios constituyen un indicio externo objetivo mínimo, son bastante como elemento de corroboración.
Así, la Audiencia Nacional confirma que les imputará a los once por delitos de integración en organización terrorista, mientras que a otros ocho les acusará además de tenencia de explosivos, tal y como pidió el juez de Instrucción Ismael Moreno y tal y como solicita el fiscal Vicente González Mota. Además, en el auto se explica todo el material islamista que se les pudo incautar a los detenidos durante los registros, así como sus intenciones de atentar contra la red de transporte de Barcelona.