Los obispos instan a los diputados católicos que voten en contra de la reforma de la Ley del Aborto
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Rajoy dice que votará en contra pero no porque lo diga nadie
Según afirma la institución en una declaración, el anteproyecto presentado constituye un serio retroceso respecto a la actual legislación despenalizadora ya de por sí injusta, por lo que tampoco debería respaldar esta iniciativa nadie que atienda a los justos imperativos de la razón. De este modo, a lo largo de 11 páginas, los obispos españoles exponen sus conclusiones sobre una ley que tildan de serio retroceso de la vida y denuncia, entre otros aspectos, que el Anteproyecto concibe de un modo perverso la libertad porque otorga la calificación de derecho a algo que, en realidad, es un atentado.
Para la CEE, el aspecto tal vez más sombrío del Anteproyecto es su pretensión de calificar el aborto provocado como un derecho que habría de ser protegido por el Estado. He ahí una fuente envenenada de inmoralidad e injusticia que vicia todo el texto, señalan. Decidir abortar es optar por quitar la vida de un hijo ya concebido y eso sobrepasa con mucho las posibles decisiones sobre el propio cuerpo sobre la salud de la madre o sobre la elección de la maternidad, denuncia la CEE. En este sentido, critica que la cuestión del aborto se haya abordado en el texto en términos de salud reproductiva porque el embarazo no será nunca, de por sí, una enfermedad aunque pueda conllevar complicaciones se salud y por tanto, abortar nunca es curar, siempre es matar. De ahí que incluir el aborto en la política sanitaria falsee siempre gravemente el acto médico que queda desnaturalizado cuando es puesto al servicio de la muerte, señala la declaración en la que se entiende que una política sanitaria debe tener siempre en cuenta la salud de la madre gestante, pero también la salud del niño que va a nacer.
Argumento irracional
Los obispos se refieren también a los que dicen que durante algún tiempo determinado el ser vivo producto de la fecundación humana no sería un ser humano. En su opinión, quienes opinan así lo hacen porque es muy duro reconocer que el fruto de la fecundación es un ser humano ya que hacerlo y defender a la vez el aborto, sería como reconocer que hay un derecho a matar un inocente.
Para la CEE, no cabe duda de que es necesario hacer tan irracional afirmación cuando se quiere justificar o tolerar que la mujer decida sobre la vida de ese ser que lleva en su seno, como si se tratara de un derecho suyo que el Estado debería tutelar. Por otro lado, la declaración aborda la cuestión de la información que recibirán en sobre cerrado las mujeres que pidan abortar y el periodo de reflexión de tres días que se les impondrá antes de adoptar su decisión. Ningún proceso médico de consentimiento informado se realiza de un modo tan frío e impersonal, denuncia la CEE, para incidir en que más que sobres cerrados, estas mujeres reclaman corazones abiertos. Además, los obispos llaman la atención sobre la ausencia total de la figura del padre del niño que va a ser abortado y afirman que no parece admisible que se margine a los padres en algo tan fundamental como es el nacimiento o la muerte de sus propios hijos. Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró en relación con el último comunicado de la Conferencia Episcopal Española (CEE) sobre la reforma d ela Ley del Aborto que él no es su comentarista y que cada uno puede decir lo que quiera. A su juicio, es un disparate hacer una Ley de Plazos y, sobre todo, que niñas de 16 años puedan abortar sin que lo sepan sus padres. Desde luego votaré en contra pero no porque lo diga nadie, enfatizó. Yo no soy comentarista de los que diga la Conferencia episcopal ni de lo que diga nadie. Cada uno puede decir lo que quiera y como dirigente político tomo posiciones sobre los temas, declaró el líder de los populares.
Argumento irracional
Los obispos se refieren también a los que dicen que durante algún tiempo determinado el ser vivo producto de la fecundación humana no sería un ser humano. En su opinión, quienes opinan así lo hacen porque es muy duro reconocer que el fruto de la fecundación es un ser humano ya que hacerlo y defender a la vez el aborto, sería como reconocer que hay un derecho a matar un inocente.
Para la CEE, no cabe duda de que es necesario hacer tan irracional afirmación cuando se quiere justificar o tolerar que la mujer decida sobre la vida de ese ser que lleva en su seno, como si se tratara de un derecho suyo que el Estado debería tutelar. Por otro lado, la declaración aborda la cuestión de la información que recibirán en sobre cerrado las mujeres que pidan abortar y el periodo de reflexión de tres días que se les impondrá antes de adoptar su decisión. Ningún proceso médico de consentimiento informado se realiza de un modo tan frío e impersonal, denuncia la CEE, para incidir en que más que sobres cerrados, estas mujeres reclaman corazones abiertos. Además, los obispos llaman la atención sobre la ausencia total de la figura del padre del niño que va a ser abortado y afirman que no parece admisible que se margine a los padres en algo tan fundamental como es el nacimiento o la muerte de sus propios hijos. Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró en relación con el último comunicado de la Conferencia Episcopal Española (CEE) sobre la reforma d ela Ley del Aborto que él no es su comentarista y que cada uno puede decir lo que quiera. A su juicio, es un disparate hacer una Ley de Plazos y, sobre todo, que niñas de 16 años puedan abortar sin que lo sepan sus padres. Desde luego votaré en contra pero no porque lo diga nadie, enfatizó. Yo no soy comentarista de los que diga la Conferencia episcopal ni de lo que diga nadie. Cada uno puede decir lo que quiera y como dirigente político tomo posiciones sobre los temas, declaró el líder de los populares.