Marlaska ordena la retirada de la placa que rinde homenaje al terrorista Pana
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ordenó ayer la retirada de la placa y el monolito que desde 1982 rinden homenaje al etarra José Aristimuño, alias Pana, en un parque de la localidad guipuzcoana de Hernani.
Además advirtió a la alcaldesa del municipio Beitialarrangoitia, de ANV, que si ignora este requerimiento su actuación será interpretada como un indicio racional de criminalidad. El juez adoptó esta decisión después de tomar declaración a la alcaldesa, acusada de enaltecimiento del terrorismo y humillación de las víctimas por mantener el nombre del etarra a ese parque y una plaza dedicada al soldado vasco. En su defensa, Beitialarrangoitia, que quedó en libertad sin medidas cautelares, alegó que cuando se puso el nombre al parque ella tenía tan solo catorce años y que desde entonces ningún grupo municipal ha solicitado que se cambie su denominación.
Es indiscutible que poner el nombre de un parque a un miembro de la organización terrorista ETA supone necesariamente un acto de reconocimiento personal y como tal de validar el uso de la violencia para la consecución de fines supuestamente políticos, afirma el juez en el auto el que ordena a la Ertzaintza la retirada de la placa y el monolito que rinden homenaje a Pana le solicita que garantice que no vuelvan a colocarse en ninguna forma gráfica imaginable.
Grande-Marlaska se convierte así en el primer juez que ordena por la vía penal la retirada de símbolos de homenaje a etarras. Una decisión que tienen como objetivo evitar la reiteración delictiva, ya que mantener un parque dedicado a Pana conlleva una conducta criminal y determina una humillación constante en el sentimiento legítimo no sólo de las víctimas sino de cualquier ciudadano con sólidos principios democráticos.
Además, en su auto el juez avisa a Beitialarrangoitia que no eliminar estas denominaciones del callejero podría entenderse como un indicio racional de criminalidad. En relación con la denominación Plaza de los Soldados Vascos, el juez no acepta la petición de retirarla que le plantearon los querellantes al considerar que no tiene cabida en el momento actual.
Tenía 14 años
La alcaldesa de Hernani, que también esta encausada por otro delito de enaltecimiento del terrorismo al vitorear a los etarras Igor Portu y Martín Sarasola durante un mitin de ANV, declaró ante Grande-Marlaska por espacio de hora y media. Durante ese espacio de tiempo Beitialarrangoitia, que se negó a contestar a las preguntas de la acusación, defendió su inocencia esgrimiendo tres argumentos.
El primero, que cuando el Ayuntamiento de Hernani aprobó la colocación de los símbolos situados en la localidad que honran la memoria de miembros de la organización terrorista ETA ella no solo no formaba parte de la corporación local, sino que tenía tan solo catorce años. El segundo que, a pesar de conocer la causa abierta contra ella, ninguno de los otros grupos municipales (PNV, EA, EB, PSOE y PP) ha registrado una petición ante el Consistorio guipuzcoano solicitando que se cambie la denominación. En marzo pasado el entonces delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, requirió la retirada de la placa dedicada a Pana tras contar con un informe de la Abogacía del Estado que consideraba nulo de pleno derecho el acuerdo municipal en el que se adoptó esta medida.
Y por último, y en relación a la plaza que lleva el nombre de Gudarien Emparantza (Soldado Vasco) la alcaldesa alegó que el nombre de la plaza de los Gudaris alude a los 200 vecinos del municipio que murieron durante la Guerra Civil. La parte querellante, la asociación Dignidad y Justicia (DyJ) a los que se han adherido el Foro de Ermua y las familias de cuatro víctimas asesinadas por Pana, juez que ordene de forma cautelar el cambio de nombre de los dos emplazamientos.
Por la vía administrativa
En estos momentos son tres los jueces de la Audiencia Nacional (Fernando Grande-Marlaska, Pablo Ruz y Santiago Pedraz) que están investigando, respectivamente, la existencia de calles dedicadas a terroristas en los municipios de Hernani y Zizurkil (Guipúzcoa) y Arrigorriaga (Vizcaya). La consideración como delito de enaltecimiento del terrorismo del hecho de mantener calles dedicadas a etarras ha provocado resoluciones opuestas en dos secciones de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, ya que mientras la Tercera ordenó la admisión a trámite de una querella contra el Ayuntamiento de Arrigorriaga (Vizcaya), la Cuarta avaló el archivo de otra causa idéntica relativa a Amorebieta.
Es indiscutible que poner el nombre de un parque a un miembro de la organización terrorista ETA supone necesariamente un acto de reconocimiento personal y como tal de validar el uso de la violencia para la consecución de fines supuestamente políticos, afirma el juez en el auto el que ordena a la Ertzaintza la retirada de la placa y el monolito que rinden homenaje a Pana le solicita que garantice que no vuelvan a colocarse en ninguna forma gráfica imaginable.
Grande-Marlaska se convierte así en el primer juez que ordena por la vía penal la retirada de símbolos de homenaje a etarras. Una decisión que tienen como objetivo evitar la reiteración delictiva, ya que mantener un parque dedicado a Pana conlleva una conducta criminal y determina una humillación constante en el sentimiento legítimo no sólo de las víctimas sino de cualquier ciudadano con sólidos principios democráticos.
Además, en su auto el juez avisa a Beitialarrangoitia que no eliminar estas denominaciones del callejero podría entenderse como un indicio racional de criminalidad. En relación con la denominación Plaza de los Soldados Vascos, el juez no acepta la petición de retirarla que le plantearon los querellantes al considerar que no tiene cabida en el momento actual.
Tenía 14 años
La alcaldesa de Hernani, que también esta encausada por otro delito de enaltecimiento del terrorismo al vitorear a los etarras Igor Portu y Martín Sarasola durante un mitin de ANV, declaró ante Grande-Marlaska por espacio de hora y media. Durante ese espacio de tiempo Beitialarrangoitia, que se negó a contestar a las preguntas de la acusación, defendió su inocencia esgrimiendo tres argumentos.
El primero, que cuando el Ayuntamiento de Hernani aprobó la colocación de los símbolos situados en la localidad que honran la memoria de miembros de la organización terrorista ETA ella no solo no formaba parte de la corporación local, sino que tenía tan solo catorce años. El segundo que, a pesar de conocer la causa abierta contra ella, ninguno de los otros grupos municipales (PNV, EA, EB, PSOE y PP) ha registrado una petición ante el Consistorio guipuzcoano solicitando que se cambie la denominación. En marzo pasado el entonces delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, requirió la retirada de la placa dedicada a Pana tras contar con un informe de la Abogacía del Estado que consideraba nulo de pleno derecho el acuerdo municipal en el que se adoptó esta medida.
Y por último, y en relación a la plaza que lleva el nombre de Gudarien Emparantza (Soldado Vasco) la alcaldesa alegó que el nombre de la plaza de los Gudaris alude a los 200 vecinos del municipio que murieron durante la Guerra Civil. La parte querellante, la asociación Dignidad y Justicia (DyJ) a los que se han adherido el Foro de Ermua y las familias de cuatro víctimas asesinadas por Pana, juez que ordene de forma cautelar el cambio de nombre de los dos emplazamientos.
Por la vía administrativa
En estos momentos son tres los jueces de la Audiencia Nacional (Fernando Grande-Marlaska, Pablo Ruz y Santiago Pedraz) que están investigando, respectivamente, la existencia de calles dedicadas a terroristas en los municipios de Hernani y Zizurkil (Guipúzcoa) y Arrigorriaga (Vizcaya). La consideración como delito de enaltecimiento del terrorismo del hecho de mantener calles dedicadas a etarras ha provocado resoluciones opuestas en dos secciones de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, ya que mientras la Tercera ordenó la admisión a trámite de una querella contra el Ayuntamiento de Arrigorriaga (Vizcaya), la Cuarta avaló el archivo de otra causa idéntica relativa a Amorebieta.