Más de 300 personas conocieron el pasado minero de Hiendelaencina en el ‘geolodía’

06/05/2012 - 19:23 B.P.O./J.L.

El primer ‘geolodía’ de Hiendelaencina ha evidenciado el poder de atracción que posee el pasado histórico minero de esta zona. Entre 1844 y 1980 las minas de este pueblo desarrollaron una actividad que sirvió para extraer 500.000 kilos de plata, un volumen elevado para este tipo de material.
    Los mineros de la época trabajaban en condiciones muy duras, a temperaturas cercanas a los 40 grados y en condiciones de seguridad muy precarias. Aún así, las minas atrajeron a cientos de personas, convirtiendo a Hiendelaencina en un municipio que, en su apogeo, rondaba más o menos la misma cifra de habitantes que Guadalajara capital.
    Este día se celebró no sólo en Hiendelaencina, sino en todas las provincias del país, como homenaje al patrimonio geológico de España. De hecho, una de las monitoras de este ‘geolodía’, Amelia Calonge, se apena al pensar que Hiendelaencina podría sacar mucho más provecho de su riqueza geológica como lo han hecho ya otros municipios con pasado minero, tales como Puertollano o Almadén, donde se ha convertido en un foco de atracción turística. El Ayuntamiento de Hiendelaencina baraja desde hace tiempo la posibilidad de crear un centro de interpretación y museo de la minería, pero la realidad económica dificulta su materialización hoy en día. “Hiendelaencina podría estar al mismo nivel que esos otros sitios”, considera la experta, para quien los vestigios que aún se conservan en la zona tienen un importante valor histórico y cultural. De hecho, aún pueden verse malacates, castilletes, edificios de varios tipos, centrales hidroeléctricas, carretillas, escombreras, etc.
    Para empezar la jornada, tres autobuses partieron a las 9.00 desde el Palacio del Infantado de Guadalajara con alrededor de 160 excursionistas interesados en conocer la geología de Hiendelaencina. Otras 50 personas más llegaron desde la localidad vecina de Congostrina y unas 40 más por su cuenta. Entre los asistentes pudo verse a familias al completo, mayores y pequeños, así como a estudiantes de la Universidad de Mayores de la Universidad de Alcalá  o de sus másteres o profesores de Educación Secundaria de Guadalajara y Alcalá de Henares.
    Una vez allí se reunieron en la plaza del pueblo para crear grupos con los que ir avanzando en las diferentes paradas de la actividad. La primera de ellas fue una panorámica desde el mirador del pueblo para poder conocer la descripción del medio físico local, es decir, su geología, su paisaje y su botánica, así como el papel que la minería ha tenido en el paisaje. Calonge explica que allí explicaron cómo en la zona norte y noreste del término municipal abundan los materiales sedimentarios terciarios, mientras que en la zona sur y suroeste lo que más prolifera son los gneises, materiales metamórficos paleozoicos. Los primeros dan lugar a un relieve liso con una suave pendiente hacia el norte del municipio, mientras que los segundos confieren a Hiendelaencina un relieve alomado con valles por los que discurren arroyos que desembocan en el río Bornova.
    Calonge explicó que “cortando a los gneises se encuentran numerosos diques de cuarzo ricos en otros minerales, como barita, siderita, pirolusita, pirargirita, estefanita, proustita, galena...”. Estos diques se formaron por la intrusión de fluidos hidrotermales durante un episodio magmático que tuvo lugar en el pérmico. Después, al cortarse por la actividad de las fallas, estos filones fueron explotados para la obtención de plata hasta agotar todos estos recursos. De hecho, Calonge explica que “hoy en día sería más costoso extraer lo que queda que el propio material”. Y es que, durante casi un siglo y medio los mineros excavaron zanjas y pozos donde localizaron nuevos puntos ricos en plata hasta agotarlos.
    
Expolio
A pesar de que esta excursión es una interpretación de la historia de la minería de la plata en la zona, lo cierto es que el expolio está mermando los últimos recursos que aún se conservan y que suponen un importante patrimonio minero-industrial. No en vano, muchos de los participantes en el geolodía mostraron una especial preocupación por este expolio, preguntándose durante la visita si no se podría intervenir de alguna manera para protegerlo.
    Otra de sus paradas fue la mina Santa Catalina y la Mina San Carlos, donde pudieron apreciar las consecuencias del expolio de los últimos años.
    La comida la tomaron en el merendero de San Martín o en los establecimientos de Hiendelaencina –el resto de la actividad fue totalmente gratuita–.
    Hacia las 15.00 horas los participantes en el ‘geolodía’ tomaron rumbo de vuelta a sus destinos de inicio con un buen sabor de boca no sólo por lo aprendido, sino también por la suerte de que el tiempo acompañara durante la jornada.

Riqueza geológica
Calonge considera que la visita puso de manifiesto que Hiendelaencina pude conocerse por muchas cosas, como es su situación en la sierra, su arquitectura negra o su famosa Pasión Viviente, entre otras cosas, pero también por su “riqueza geológica”. Precisamente, el motivo de los geolodías es “dar a conocer todo este patrimonio y ponerlo en valor porque sólo conociendo algo puede protegerse”. No solo Hiendelancina, sino toda la provincia, posee una importante riqueza geológica que hace que muchos estudiosos de esta ciencia la visiten para conocer todos los periodos aquí representados. Profesores de la Facultad de Geología de la Universidad Complutense de Madrid son asiduos a estudiar la geología de Guadalajara, como también lo son otros especialistas “alemanes o suecos, que vienen a estudiar aquí porque todos los periodos están representados”, apunta Amelia Calonge, quien añade que, para un geólogo, “la provincia de Guadalajara es nuestro principal laboratorio”.
    
Hiendelaencina
Hiendelancina inició su actividad minera en 1844, explotando los filones de cuarzo para la obtención de minerales ricos en plata, convirtiendo a esta pequeña población en el mayor yacimiento minero de plata de toda Europa. En los años 80 su actividad se detuvo y hoy en día sólo quedan como recuerdo de aquello numerosos pozos mineros, así como edificios minero-industriales en distinto grado de conversación, vestigios del crecimiento económico local gracias a la explotación de unos recursos geológicos relacionados con la actividad volcánica que tuvo lugar en la región durante el Pérmico.
     En el caso de Guadalajara, esta excursión estuvo organizada por la Universidad de Alcalá de Henares y el Colegio de Geólogos, fue promovida por la Sociedad Geológica de España y el Instituto Geológico y Minero de España y el Ministerio de Economía y contó con la colaboración de la Junta, la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología, la Diputación provincial de Guadalajara y el Ayuntamiento de Hiendelaencina.