Matan a dos hombres al drogarlos para robar en su casa
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Policía ha detenido a dos mujeres que drogaban a sus víctimas para robarlas y que mataron a dos hombres por excederse en el estupefaciente que les hacían beber. Buscaban a hombres en locales de copas de ambiente maduro y con la excusa de tomar la última copa y mantener relaciones sexuales se dirigían al domicilio de la víctima.
Cuando el hombre se distraía, la joven disolvía una sustancia estupefaciente en su bebida para dejarle dormido. Aprovechaba entonces para robarle dinero y los objetos de valor de la vivienda antes de abandonarla rápidamente.
La Policía ha detenido a dos mujeres, Verónica Elisabeth P.M., de 34 años, y a María Sary C.B., de 26, a la que considera implicadas en al menos siete robos en los que emplearon el mismo método.
Los agentes comenzaron las investigaciones sobre las presuntas responsables cuando recibieron en mayo la denuncia de un ciudadano víctima de un robo. Afirmaba haber entablado una conversación con una mujer en una discoteca de Madrid y posteriormente había acudido con ella al domicilio del hombre.
Las averiguaciones dieron pronto sus frutos y los policías detuvieron a Verónica Elisabeth y a su cómplice Maria Sary cuando se dirigían a algún local de copas en busca de una nueva víctima. En el momento de la detención, la primera de ellas escondía en su ropa interior cuatro bolsas de la sustancia que utilizaba para dormir a sus víctimas.
La Policía ha detenido a dos mujeres, Verónica Elisabeth P.M., de 34 años, y a María Sary C.B., de 26, a la que considera implicadas en al menos siete robos en los que emplearon el mismo método.
Los agentes comenzaron las investigaciones sobre las presuntas responsables cuando recibieron en mayo la denuncia de un ciudadano víctima de un robo. Afirmaba haber entablado una conversación con una mujer en una discoteca de Madrid y posteriormente había acudido con ella al domicilio del hombre.
Las averiguaciones dieron pronto sus frutos y los policías detuvieron a Verónica Elisabeth y a su cómplice Maria Sary cuando se dirigían a algún local de copas en busca de una nueva víctima. En el momento de la detención, la primera de ellas escondía en su ropa interior cuatro bolsas de la sustancia que utilizaba para dormir a sus víctimas.