Medio Ambiente permitirá dejar reses muertas en el monte
18/11/2011 - 11:57
El último Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto que regula la alimentación de determinadas especies de fauna silvestre con subproductos animales no destinados a consumo humano, lo que quiere decir que los buitres, alimoches o los osos pardos podrán volver a alimentarse de animales muertos.
El Real Decreto contribuirá a la aplicación del Reglamento comunitario que amplía las posibilidades de alimentación de las especies necrófagas de una forma más compatible con sus requerimientos ecológicos. Con esta normativa de gran importancia para España, que alberga algunas de las poblaciones más importantes de rapaces necrófagas de toda Europa, se logra un avance que el Gobierno calificó de muy importante porque proporciona alimentación natural de forma suficiente a distintas especies de fauna necrófaga amenazada como el quebrantahuesos, el buitre negro, el alimoche o el oso pardo.
Este Real Decreto, según la nota del Ministerio de Medio Ambiente, expone el procedimiento de aplicación de las excepciones a la retirada y recogida de los subproductos para los casos de alimentación de especies necrófagas, abriendo nuevas posibilidades que permiten la utilización de cadáveres de animales en condiciones naturales y adecuadas desde el punto de vista sanitario y ecológico.
Las especies necrófagas tienen dos opciones para alimentarse, en muladares o comedores vallados, que podrán seguir funcionando como hasta ahora y la segunda y nueva en este Real Decreto, que son zonas fuera de los recintos vallados de las zonas de protección para la alimentación de especies necrófagas que habrán de ser designadas por las comunidades autónomas. Ante la aprobación de esta normativa, desde la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG), su secretario, Angel García, asegura que a partir de ahora, el sector espera el desarrollo de este Real Decreto por parte de la Comunidad Autónoma. Al mismo tiempo recuerda, que los ganaderos de Guadalajara llevan años denunciando los problemas que ha supuesto para los profesionales del sector los ataques de los buitres, de forma especial en la Sierra Norte, y cuya solución han reclamado a la administración regional. También apuntan que no están contentos con el funcionamiento del sistema de muladares establecidos, porque en éstos los buitres no han encontrado el alimento que necesitaban y lo han encontrado en el ganado.
El Real Decreto contribuirá a la aplicación del Reglamento comunitario que amplía las posibilidades de alimentación de las especies necrófagas de una forma más compatible con sus requerimientos ecológicos. Con esta normativa de gran importancia para España, que alberga algunas de las poblaciones más importantes de rapaces necrófagas de toda Europa, se logra un avance que el Gobierno calificó de muy importante porque proporciona alimentación natural de forma suficiente a distintas especies de fauna necrófaga amenazada como el quebrantahuesos, el buitre negro, el alimoche o el oso pardo.
Este Real Decreto, según la nota del Ministerio de Medio Ambiente, expone el procedimiento de aplicación de las excepciones a la retirada y recogida de los subproductos para los casos de alimentación de especies necrófagas, abriendo nuevas posibilidades que permiten la utilización de cadáveres de animales en condiciones naturales y adecuadas desde el punto de vista sanitario y ecológico.
Las especies necrófagas tienen dos opciones para alimentarse, en muladares o comedores vallados, que podrán seguir funcionando como hasta ahora y la segunda y nueva en este Real Decreto, que son zonas fuera de los recintos vallados de las zonas de protección para la alimentación de especies necrófagas que habrán de ser designadas por las comunidades autónomas. Ante la aprobación de esta normativa, desde la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG), su secretario, Angel García, asegura que a partir de ahora, el sector espera el desarrollo de este Real Decreto por parte de la Comunidad Autónoma. Al mismo tiempo recuerda, que los ganaderos de Guadalajara llevan años denunciando los problemas que ha supuesto para los profesionales del sector los ataques de los buitres, de forma especial en la Sierra Norte, y cuya solución han reclamado a la administración regional. También apuntan que no están contentos con el funcionamiento del sistema de muladares establecidos, porque en éstos los buitres no han encontrado el alimento que necesitaban y lo han encontrado en el ganado.