No he escrito una novela sobre nazis, sino algo que nació de una experiencia personal
01/10/2010 - 09:45
Por: BEATRIZ PARIENTE
LITERATURA
La escritora Clara Sánchez conversó con sus lectores en la Biblioteca Pública de Dávalos
El acierto de la Asociación de Amigos de la Biblioteca de Guadalajara sirvió para que Dávalos acogiera ayer una interesante velada junto a la escritora Premio Nadal 2010 Clara Sánchez.
Su última novela, Lo que esconde tu nombre, atrajo la atención de decenas de miembros de los clubes de lectura de la Biblioteca y, también, de otros aficionados a la literatura que no quisieron perderse la oportunidad de escuchar de viva voz las opiniones de la escritora.
Clara Sánchez no estuvo sola en el encuentro. La acompañeron la directora de Dávalos, Blanca Calvo; la delegada de Cultura, Riansares Serrano, y la presidenta de la Asociación de Amigos de la Biblioteca, María Antonia Cuadrado. Entre todas dibujaron una amable imagen de la escritora guadalajareña que, siempre que puede, visita la provincia que la vio nacer y que, en cierto modo, ha inspirado sus escritos sobre todo Galápagos.
Tras las presentaciones oficiales, Sánchez tomó la palabra para explicar el origen de su novela, remontándose a los años 80 y a la localidad de Denia. Allí, tal y como señaló la escritora, descubrió un hecho anormal instalado en la cotidianeidad del pueblo. Allí, muchos nazis que tenían sus manos manchadas de sangre vivían en completa paz el fin de sus días.
La escritora explicó que el hilo común que ha enlazado todas sus publicaciones, desde el año 1989, es, precisamente, la extrañeza que le despierta su entorno. Mi carácter es el de una persona que se siente extraña, me parece que vivo en un mundo inventado en el que pasan cosas que no entiendo. Voy al banco y saco dinero con una tarjeta, pongo las manos bajo los grifos del aeropuerto y sale agua. Si me pongo a pensar en ello siento que el mundo se me va cada vez más de las manos, explicó a los presentes.
Por ese motivo, las novelas de Clara Sánchez parten de sitios reales y personajes más o menos de carne y hueso en los que encuentra un punto de extrañeza. Entronco mucho con La Metamorfosis de Kafka. El mundo es kafkiano y yo soy Gregor Samsa, ejemplificó la escritora, al tiempo que desveló que, para ella, una novela es como el libreto de una ópera que apoya la voz del cantante. La novela sostiene el carácter, la sensibilidad y los estados de ánimo del escritor, contó. Por este motivo, la novelista aclaró que no he escrito una novela sobre nazis, sino algo que nació de una experiencia personal, algo que me dejó huella.
Sánchez recupera una parte de la histora alemana y, también, española mundial, por extensión, al narrar la búsqueda de Julián y su amiga Sandra de los nazis que retuvieron a 7.000 españoles en el campo de concentración de Mauthausen. El amor, la amistad, el odio y el perdón son los sentimientos que afloran en las líneas del libro.
Clara Sánchez no estuvo sola en el encuentro. La acompañeron la directora de Dávalos, Blanca Calvo; la delegada de Cultura, Riansares Serrano, y la presidenta de la Asociación de Amigos de la Biblioteca, María Antonia Cuadrado. Entre todas dibujaron una amable imagen de la escritora guadalajareña que, siempre que puede, visita la provincia que la vio nacer y que, en cierto modo, ha inspirado sus escritos sobre todo Galápagos.
Tras las presentaciones oficiales, Sánchez tomó la palabra para explicar el origen de su novela, remontándose a los años 80 y a la localidad de Denia. Allí, tal y como señaló la escritora, descubrió un hecho anormal instalado en la cotidianeidad del pueblo. Allí, muchos nazis que tenían sus manos manchadas de sangre vivían en completa paz el fin de sus días.
La escritora explicó que el hilo común que ha enlazado todas sus publicaciones, desde el año 1989, es, precisamente, la extrañeza que le despierta su entorno. Mi carácter es el de una persona que se siente extraña, me parece que vivo en un mundo inventado en el que pasan cosas que no entiendo. Voy al banco y saco dinero con una tarjeta, pongo las manos bajo los grifos del aeropuerto y sale agua. Si me pongo a pensar en ello siento que el mundo se me va cada vez más de las manos, explicó a los presentes.
Por ese motivo, las novelas de Clara Sánchez parten de sitios reales y personajes más o menos de carne y hueso en los que encuentra un punto de extrañeza. Entronco mucho con La Metamorfosis de Kafka. El mundo es kafkiano y yo soy Gregor Samsa, ejemplificó la escritora, al tiempo que desveló que, para ella, una novela es como el libreto de una ópera que apoya la voz del cantante. La novela sostiene el carácter, la sensibilidad y los estados de ánimo del escritor, contó. Por este motivo, la novelista aclaró que no he escrito una novela sobre nazis, sino algo que nació de una experiencia personal, algo que me dejó huella.
Sánchez recupera una parte de la histora alemana y, también, española mundial, por extensión, al narrar la búsqueda de Julián y su amiga Sandra de los nazis que retuvieron a 7.000 españoles en el campo de concentración de Mauthausen. El amor, la amistad, el odio y el perdón son los sentimientos que afloran en las líneas del libro.