Padres de alumnos aplauden la sentencia de Estrasburgo porque se prima su derecho a elegir las creencias de los hijos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (CEAPA), Pedro Rascón, expresó hoy su "satisfacción" por la decisión del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo según la cual la presencia de los crucifijos en las aulas es "una violación" de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones.
En declaraciones a Europa Press, Rascón señaló la necesidad de que desaparezcan "los símbolos de cualquier creencia del ámbito escolar, un espacio público en el que debe primar el respeto a todas las sensibilidades" ya que, en su opinión, "una forma de primar este respeto es que no haya símbolos para unos o para otros".

"Esperamos que en la futura Ley de Libertad Religiosa se contemple este tema y sea algo que desaparezca definitivamente, porque aunque en los centros nuevos ya no se incluye este tipo de simbología, aún ocurre en centros escolares de una cierta antigüedad" y la sentencia en España "se debe aplicar", apuntó.

De otro lado, la representante de la Confederación de Padres y Madres de Alumnos (Cofapa), Rosa Belda, prefirió mantener "ciertas cautelas" en espera de conocer a fondo la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos, aunque incidió en que "por encima de todo está el derecho de los padres a educar a los hijos según las propias convicciones morales y religiosas".

"Siempre hemos defendido el derecho de los padres a educar a los hijos según las propias convicciones morales y religiosas y que haya una defensa del derecho de los padres a educar a sus hijos siempre es bueno", señaló en declaraciones a Europa Press.

Por su parte, el presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA), Luis Carbonell, prefirió no hacer declaraciones sobre el tema hasta conocer más a fondo la decisión del Alto Tribunal, aunque dio por sentado que no afectaría a los colegios católicos dado que al matricular en ellos al alumno el padre está tomando una decisión conforme sus creencias religiosas.