Piden 5.400 euros de multa por quemar fotos del Rey
01/10/2010 - 09:45
Los dos acusados de quemar fotos del Rey en septiembre del año pasado en Girona, Jaume Roura y Enric Stern, volvieron a sentarse ayer en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional, después de que en la primera vista no se les permitiera hablar en catalán.
Ayer, con la presencia de un traductor se repitió el juicio en el que se les acusa de injurias graves a la Corona, delito por el que el fiscal pidió 5.400 euros de multa, sustituyendo así su petición de un año y tres meses de prisión, y el abogado de la defensa la absolución. Los acusados, por su parte, reconocieron los hechos esgrimiendo ante el juez que la Monarquía española oprime al pueblo catalán.
El juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional volvió a celebrar el juicio contra los jóvenes independentistas, tras haberle negado el juez José María Vázquez su derecho a hablar en catalán durante la primera vista, celebrada el pasado noviembre. La Sala anuló la sentencia que condenaba a ambos imputados al pago de una multa de 2.730 euros por un delito de injurias graves a la Corona y ordenó la repetición de la vista con un magistrado distinto, que en esta ocasión correspondió al juez central de Menores y Vigilancia Penitenciaria, José Luis de Castro. El juez reconoció hoy a los acusados su derecho a expresarse en su lengua nativa, por lo que la vista contó con la presencia de un traductor de catalán.
El juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional volvió a celebrar el juicio contra los jóvenes independentistas, tras haberle negado el juez José María Vázquez su derecho a hablar en catalán durante la primera vista, celebrada el pasado noviembre. La Sala anuló la sentencia que condenaba a ambos imputados al pago de una multa de 2.730 euros por un delito de injurias graves a la Corona y ordenó la repetición de la vista con un magistrado distinto, que en esta ocasión correspondió al juez central de Menores y Vigilancia Penitenciaria, José Luis de Castro. El juez reconoció hoy a los acusados su derecho a expresarse en su lengua nativa, por lo que la vista contó con la presencia de un traductor de catalán.