Prisiones reconoce “fallos humanos sin malicia” en el control del GPS

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, reconoció ayer “fallos humanos no motivados por la malicia” en el control del dispositivo electrónico que llevaba Maximino Couto, el preso que presuntamente asesinó el sábado en Pontevedra a su novia, dado que la alarma que se activó una vez que Couto se arrancó el sistema GPS funcionó bien aunque no fue detectada por los funcionarios de la Unidad Central de Vigilancia Electrónica.
Sin embargo, a pesar de estas explicaciones el PP pidió ayer la comparecencia de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y la del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para que expliquen por qué falló la pulsera.
Durante una visita al hospital psiquiátrico penitenciario de Sevilla, Gallizo indicó que aún “no ha concluido el análisis de cómo se produjo el error” humano, que “deberá ser analizado en su justo término”. “Lo que más tiene que preocuparnos es cómo reforzar nuestro sistema para evitar no ya el fallo humano sino para garantizar que aunque se produzcan fallos haya otros sistemas complementarios” de control, sentenció. La secretaria general de Instituciones Penitenciarias insistió en destacar que el sistema de control funcionó porque “dio la alerta” en el momento en que el presunto asesino “manipuló su dispositivo”. Así las cosas, explicó que “al parecer los funcionarios que estaban en el servicio de seguimiento no se percataron de que se había producido una alerta, quizás porque la alerta de aproximación tiene una alarma mucho más potente que la alerta de manipulación”.