PSOE y minorías pactan un texto para mediar al máximo nivel en el caso Haidar
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El PSOE y los grupos minoritarios del Congreso, salvo CiU, cerraron el martes por la tarde un texto común sobre el caso Haidar que incluye elevar las gestiones diplomáticas ante Marruecos al máximo nivel, que completa la mención al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui con la inclusión de una cita al referéndum que se pactó en el marco de Naciones Unidas, y que ya no contempla la oferta del estatuto de asilo o refugio que el Gobierno propuso a la activista.
El texto pactado aprobado comienza instando al Gobierno a redoblar todas gestiones políticas y diplomáticas que sean necesarias, al máximo nivel, para permitir el retorno de Aminetou Haidar a su hogar. Para el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, esa mención al máximo nivel abre la vía a la mediación del Rey Juan Carlos, un escenario que, por contra, el PSOE no llega a contemplar, según ha venido asegurando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Conforme a los deseos de los socialistas, la iniciativa sí menciona expresamente la mediación del secretario general de Naciones Unidas, de su enviado personal para el Sáhara Occidental (Christopher Ross) y de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos (Nevy Pillay) en relación con las obligaciones internacionales de Marruecos en el territorio del Sáhara Occidental, entre ellas el retorno de Haidar. A ese punto, las minorías han añadido el objetivo de ampliar el mandato de la Minurso para incluir la observación de los Derechos Humanos.
En tercer lugar, se aboga por seguir defendiendo los derechos a la libre circulación y residencia de Aminatou Haidar, pero desaparece toda mención a la oferta del estatuto de asilo o refugio o incluso la nacionalidad española que el Gobierno ha venido proponiendo a la activista saharaui como alternativa a la posición de Marruecos y que el PSOE incluyó en sus dos borradores iniciales.
Pasaporte y retorno
Asimismo, en un nuevo punto promovido por los grupos minoritarios, se solicita del Reino de Marruecos que permita sin más dilación el retorno inmediato de Haidar al Sáhara Occidental conforme a lo señalado en el artículo 12.4 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas, que establece que nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho a entrar en su propio país. A ello se añade la exigencia de que a la activista saharaui le sean restituidos su documentación y pasaporte marroquíes, confiscados en el aeropuerto de El Aaiún, y que se respete su dignidad y su derecho a regresar junto a los suyos.
Por último, se completa la redacción que había planteado el PSOE en su segundo borrador para recuperar la doctrina del Parlamento en relación con el Sáhara Occidental, de tal manera que al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui se le añade la mención al referéndum como instrumento para su aplicación. Así, el texto definitivo insta al Gobierno a seguir defendiendo las resoluciones aprobadas por el congreso en el sentido de que el estatuto definitivo del Sáhara Occidental respete la legalidad internacional y sea el resultado del libre ejercicio del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación mediante referéndum de acuerdo con la carta de naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad. Lo que el Grupo Socialista ha rechazado de plano es la pretensión de formaciones como IU y UPyD de aumentar la presión sobre Marruecos suspendiendo su Estatuto de Asociación con la Unión Europea. Las minorías sacrificarían este punto en aras del acuerdo final.
También han quedado fuera las aportaciones del PP, que con sus enmiendas pretendía garantizar todos los medios legales para preservar la vida de Haidar mientras dure su huelga de hambre, lo que las minorías no aceptaban, e incluir un reconocimiento de las continuas contradicciones, desmentidos y rectificaciones del Gobierno en todo este proceso, algo que, obviamente, el PSOE no podía dar por bueno. El pacto fue presentado ante el Pleno del Congreso por la secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, quien subrayó la importancia de que Haidar no ponga en peligro su vida y siga defendiendo libremente su causa por otras vías y se dirigió también al Frente Polisario, al que dijo que le gustaría escuchar decir que la vía del suicidio no es la escogida para luchar por su pueblo.
Debe seguir viva
Haidar debe seguir viva para ser una de sus mejores embajadoras en el mundo, enfatizó Valenciano, antes de apuntar que la solución definitiva para el Sáhara deberá respetar el derecho de libre determinación de los saharauis.
No estamos dispuestos a desperdiciar el siglo XXI sin resolver el problema del Sáhara, apostilló. Tras subrayar que ni España ni el Gobierno socialista son responsables de esta injusta situación, Valenciano lanzó un mensaje a Marruecos para que no siga impidiendo que la activista saharaui regrese a casa y que tampoco permita que España se convierta en campo de batalla involuntario de un conflicto enquistado que sólo se solucionará por la vía del diálogo franco.
Rosa Díez también abundó en las acusaciones a Marruecos, que a su juicio ha vulnerado los derechos de Haidar, al igual que el representante del PNV, Aitor Esteban, para quien Rabat ha dado una imagen deplorable que le va causar daños, mientras que el derecho del pueblo saharui ha salido fortalecido.
Joan Ridao, de Esquerra Republicana, llamó también la atención sobre la doble moral de los sucesivos Gobiernos de España para no molestar al amigo marroquí, pagando el precio de abandonar el pueblo saharaui a su suerte.
Las demás formaciones del Grupo Mixto -el BNG, Coalición canaria, UPN y Nafarroa Bai-, refrendaron a su vez la resolución consensuada, mientras que CiU, aun compartiendo el grueso de la proposición no de ley, puso reparos a algunos enunciados y pidió que el texto aprobado no limite las gestiones que está haciendo el Gobierno en este asunto.
Además, el nacionalista Jordi Xuclà se quejó de ahora el Gobierno busque un amplio apoyo en un asunto sobre el que los grupos no han recibido la suficiente información para poder coadyuvar en el éxito de la situación de la activista saharaui.
PP PIDE LA COMPARECENCIA DEL GOBIERNO
El PP, que optó por la abstención, estuvo representado por su portavoz de Exteriores, Gustavo de Arístegui, quien calificó la proposición no de ley como salvavidas para diluir la responsabilidad del Gobierno ante una cuestión evitable y su cósmica incompetencia.
Tras insistir en el error cometido por el Ejecutivo de permitir la entrada de Haidar y denostar que se haya responsabilizado del mismo a la delegada en Canarias e incluso a la Policía, De Arístegui exhortó al Gobierno a dejar de escurrir el bulto ante un caso de clara cobardía política, a dar explicaciones ante el Parlamento y a redoblar sus esfuerzos diplomáticos ante Naciones Unidas y la UE para tratar de solventar una crisis enquistada.
En tercer lugar, se aboga por seguir defendiendo los derechos a la libre circulación y residencia de Aminatou Haidar, pero desaparece toda mención a la oferta del estatuto de asilo o refugio o incluso la nacionalidad española que el Gobierno ha venido proponiendo a la activista saharaui como alternativa a la posición de Marruecos y que el PSOE incluyó en sus dos borradores iniciales.
Pasaporte y retorno
Asimismo, en un nuevo punto promovido por los grupos minoritarios, se solicita del Reino de Marruecos que permita sin más dilación el retorno inmediato de Haidar al Sáhara Occidental conforme a lo señalado en el artículo 12.4 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas, que establece que nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho a entrar en su propio país. A ello se añade la exigencia de que a la activista saharaui le sean restituidos su documentación y pasaporte marroquíes, confiscados en el aeropuerto de El Aaiún, y que se respete su dignidad y su derecho a regresar junto a los suyos.
Por último, se completa la redacción que había planteado el PSOE en su segundo borrador para recuperar la doctrina del Parlamento en relación con el Sáhara Occidental, de tal manera que al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui se le añade la mención al referéndum como instrumento para su aplicación. Así, el texto definitivo insta al Gobierno a seguir defendiendo las resoluciones aprobadas por el congreso en el sentido de que el estatuto definitivo del Sáhara Occidental respete la legalidad internacional y sea el resultado del libre ejercicio del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación mediante referéndum de acuerdo con la carta de naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad. Lo que el Grupo Socialista ha rechazado de plano es la pretensión de formaciones como IU y UPyD de aumentar la presión sobre Marruecos suspendiendo su Estatuto de Asociación con la Unión Europea. Las minorías sacrificarían este punto en aras del acuerdo final.
También han quedado fuera las aportaciones del PP, que con sus enmiendas pretendía garantizar todos los medios legales para preservar la vida de Haidar mientras dure su huelga de hambre, lo que las minorías no aceptaban, e incluir un reconocimiento de las continuas contradicciones, desmentidos y rectificaciones del Gobierno en todo este proceso, algo que, obviamente, el PSOE no podía dar por bueno. El pacto fue presentado ante el Pleno del Congreso por la secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, quien subrayó la importancia de que Haidar no ponga en peligro su vida y siga defendiendo libremente su causa por otras vías y se dirigió también al Frente Polisario, al que dijo que le gustaría escuchar decir que la vía del suicidio no es la escogida para luchar por su pueblo.
Debe seguir viva
Haidar debe seguir viva para ser una de sus mejores embajadoras en el mundo, enfatizó Valenciano, antes de apuntar que la solución definitiva para el Sáhara deberá respetar el derecho de libre determinación de los saharauis.
No estamos dispuestos a desperdiciar el siglo XXI sin resolver el problema del Sáhara, apostilló. Tras subrayar que ni España ni el Gobierno socialista son responsables de esta injusta situación, Valenciano lanzó un mensaje a Marruecos para que no siga impidiendo que la activista saharaui regrese a casa y que tampoco permita que España se convierta en campo de batalla involuntario de un conflicto enquistado que sólo se solucionará por la vía del diálogo franco.
Rosa Díez también abundó en las acusaciones a Marruecos, que a su juicio ha vulnerado los derechos de Haidar, al igual que el representante del PNV, Aitor Esteban, para quien Rabat ha dado una imagen deplorable que le va causar daños, mientras que el derecho del pueblo saharui ha salido fortalecido.
Joan Ridao, de Esquerra Republicana, llamó también la atención sobre la doble moral de los sucesivos Gobiernos de España para no molestar al amigo marroquí, pagando el precio de abandonar el pueblo saharaui a su suerte.
Las demás formaciones del Grupo Mixto -el BNG, Coalición canaria, UPN y Nafarroa Bai-, refrendaron a su vez la resolución consensuada, mientras que CiU, aun compartiendo el grueso de la proposición no de ley, puso reparos a algunos enunciados y pidió que el texto aprobado no limite las gestiones que está haciendo el Gobierno en este asunto.
Además, el nacionalista Jordi Xuclà se quejó de ahora el Gobierno busque un amplio apoyo en un asunto sobre el que los grupos no han recibido la suficiente información para poder coadyuvar en el éxito de la situación de la activista saharaui.
PP PIDE LA COMPARECENCIA DEL GOBIERNO
El PP, que optó por la abstención, estuvo representado por su portavoz de Exteriores, Gustavo de Arístegui, quien calificó la proposición no de ley como salvavidas para diluir la responsabilidad del Gobierno ante una cuestión evitable y su cósmica incompetencia.
Tras insistir en el error cometido por el Ejecutivo de permitir la entrada de Haidar y denostar que se haya responsabilizado del mismo a la delegada en Canarias e incluso a la Policía, De Arístegui exhortó al Gobierno a dejar de escurrir el bulto ante un caso de clara cobardía política, a dar explicaciones ante el Parlamento y a redoblar sus esfuerzos diplomáticos ante Naciones Unidas y la UE para tratar de solventar una crisis enquistada.