Rafael Gómez dice desconocer si las obras de arte son de Roca

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El empresario cordobés Rafael Gómez afirmó ayer que los 410 cuadros que ha sido hallados por la Policía en sus instalaciones, en la capital cordobesa, no son de su propiedad, ni de ninguna de sus empresas, y que “no tiene conocimiento o constancia” de que pertenezcan o tengan que ver con el supuesto cerebro del caso Malaya, Juan Antonio Roca. El valor de los cuadros es incalculable.
Agentes de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (Udyco) del Cuerpo Nacional de Policía, desplazados desde Málaga a Córdoba, han intervenido en ésta última ciudad al empresario cordobés Rafael Gómez un total de 400 obras de arte, propiedad del supuesto cerebro del caso Malaya, Juan Antonio Roca, en el marco de una operación que aún está abierta. Según fuentes policiales, el hallazgo de las obras de arte, en las naves que sirven de sede en Córdoba a la inmobiliaria y constructora Arenal 2000, propiedad de Gómez, también conocido como ‘Sandokán’, es una de las consecuencias del operativo policial, que aún está en marcha.
A través de un comunicado de Arenal 2000, el también joyero cordobés aseguró que los cuadros no son de su propiedad a pesar de que estaban guardados en sus naves y además admitió que desconoce si son propiedad de Roca. En concreto, en la actuación policial, realizada por orden del Juzgado de Instrucción número cinco de Marbella, se han intervenido cuadros atribuidos a Sorolla, Tapies, Dalí, Miró, Ismael Gómez de la Serna, Benjamín Palencia, Joaquín Torres García, entre otros artistas de conocido renombre. Dichas piezas intervenidas a Gómez podrían ser propiedad de los investigados en el procedimiento C.S. y A.L., aunque la investigación no ha concluido.
En cuanto al motivo por el que los cuadros estaban en las instalaciones de Gómez, desde Arenal 2000 se aseguró que los mismos habían sido “transportados y depositados en sus instalaciones al solo objeto de su exposición para que por los peritos del Estado (Ministerio de Cultura) se procediera a su examen y valoración, por si fueran de utilidad para cancelar la deuda que se tiene contraída por el Grupo de Empresas Rafael Gómez Sánchez con la Hacienda Pública del Estado, en cuanto que ésta únicamente admite el pago en efectivo-metálico o en bienes que puedan integrarse en el patrimonio histórico-artístico”.
Por ello, “una vez determinados por los peritos aquellos cuadros que pudieran ser de utilidad para la cancelación en todo o en parte de dicha deuda, se procedería a adquirir los mismos mediante una permuta por bienes inmuebles de equivalente valor, a favor de los titulares o propietarios de los cuadros, para su inmediata entrega a la Hacienda Pública, en pago de la deuda”.
Por otro lado, según Arenal 2000, “la intervención judicial de los cuadros es consecuencia de que los señores que los han traído y depositado tienen a su vez contraída una obligación de pago o afianzamiento con el juzgado interviniente, que no han llegado a cumplimentar y que es ajena totalmente” a Gómez, “según la resolución judicial que se entregó en el momento de la intervención”.