Rajoy advierte que es "la hora de la grandeza" en el País Vasco y no de reparto de puestos
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró hoy que "es la hora de la grandeza y la responsabilidad" en el País Vasco y añadió que "no es momento de cambiar cromos" y "andar con tonterías" como el reparto de puestos. Por eso dijo que el Partido Popular va a tener "grandeza y dignidad" y va a apostar por un cambio de políticas.
Así lo aseguró el presidente nacional del PP en una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, poco antes de que la delegación de los 'populares' vascos se entreviste con los socialistas vascos que dirige el candidato a lehendakari, Patxi López.
Rajoy señaló que éste "es el momento de la grandeza y de la responsabilidad pero sobre todo de la grandeza". "No es un momento de cambiar cromos ni de dimes ni diretes", proclamó, para añadir que su partido no va a hablar de "números ni de puestos sino de política y de cambiar las cosas".
Así, el líder de la oposición señaló que su partido apuesta por la defensa de la Constitución y el Estatuto de Guernica, el derecho de los padres a elegir la lengua en la que quieren que estudien sus hijos, la derrota de ETA y un plan para afrontar la crisis económica en Euskadi que frene "la sangría" del desempleo, el cual, dijo, "está aumentando mucho" en la comunidad. "No estoy de acuerdo con el derecho a la autodeterminación ni con que la Ertzaintza no tenga una mayor operatividad en la lucha contra ETA", agregó.
"Si hay un cambio en esas políticas y una apuesta clara, propiciaremos ese cambio político", aseveró el líder de los 'populares', para defender que el País Vasco vive "un momento muy importante" y "saludable" desde el punto de vista democrático al tener la oportunidad de formar un Gobierno "diferente". "Vamos a hablar de política y defender aquello por lo que ha muerto mucha gente en el País Vasco y fuera", remachó.
En esta línea, insistió en que su partido no "irá a por puestos" en el encuentro que mantiene hoy con el PSE porque, en definitiva, "nunca ha estado en el Gobierno vasco". "Ese no es el problema", remachó.
Preguntado sobre la incidencia de las posibles alianzas políticas en el Ejecutivo vasco en la gobernabilidad de España, Rajoy respondió que los "únicos" votos que ha tenido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para sacar adelante los Presupuestos Generales en la Cámara baja han sido los del PNV y el BNG, por lo que entiende que ahora "puede tener un problema". De todos modos, prefirió dar importancia a la gestión económica del jefe del Ejecutivo por ser "manifiestamente mejorable".
"NO PUEDO SER CÓMPLICE" DE LA GESTIÓN ECONÓMICA
En su opinión, el apoyo que pueda ofrecer el PP vasco al PSE es "absolutamente compatible" con la oposición que hará su partido a nivel nacional en las Cortes. Después de asegurar que "nunca" ha hablado con Rodríguez Zapatero sobre este asunto, añadió que su labor como líder de la oposición seguirá siendo "controlar" al Gobierno, plantear alternativas y llegar a entendimientos en los "grandes" temas nacionales.
No obstante en materia económica, dijo no poder "hacerse cómplice" de la política del Gobierno socialista porque es "muy negativa". "No creo en ella", sentenció, para instar a Rodríguez Zapatero que cambie su política económica "de arriba a abajo" y el equipo que la dirige, que ha "demostrado ser claramente ineficaz". "No comparto nada de lo que está haciendo en política económica", resumió.
Rajoy señaló que éste "es el momento de la grandeza y de la responsabilidad pero sobre todo de la grandeza". "No es un momento de cambiar cromos ni de dimes ni diretes", proclamó, para añadir que su partido no va a hablar de "números ni de puestos sino de política y de cambiar las cosas".
Así, el líder de la oposición señaló que su partido apuesta por la defensa de la Constitución y el Estatuto de Guernica, el derecho de los padres a elegir la lengua en la que quieren que estudien sus hijos, la derrota de ETA y un plan para afrontar la crisis económica en Euskadi que frene "la sangría" del desempleo, el cual, dijo, "está aumentando mucho" en la comunidad. "No estoy de acuerdo con el derecho a la autodeterminación ni con que la Ertzaintza no tenga una mayor operatividad en la lucha contra ETA", agregó.
"Si hay un cambio en esas políticas y una apuesta clara, propiciaremos ese cambio político", aseveró el líder de los 'populares', para defender que el País Vasco vive "un momento muy importante" y "saludable" desde el punto de vista democrático al tener la oportunidad de formar un Gobierno "diferente". "Vamos a hablar de política y defender aquello por lo que ha muerto mucha gente en el País Vasco y fuera", remachó.
En esta línea, insistió en que su partido no "irá a por puestos" en el encuentro que mantiene hoy con el PSE porque, en definitiva, "nunca ha estado en el Gobierno vasco". "Ese no es el problema", remachó.
Preguntado sobre la incidencia de las posibles alianzas políticas en el Ejecutivo vasco en la gobernabilidad de España, Rajoy respondió que los "únicos" votos que ha tenido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para sacar adelante los Presupuestos Generales en la Cámara baja han sido los del PNV y el BNG, por lo que entiende que ahora "puede tener un problema". De todos modos, prefirió dar importancia a la gestión económica del jefe del Ejecutivo por ser "manifiestamente mejorable".
"NO PUEDO SER CÓMPLICE" DE LA GESTIÓN ECONÓMICA
En su opinión, el apoyo que pueda ofrecer el PP vasco al PSE es "absolutamente compatible" con la oposición que hará su partido a nivel nacional en las Cortes. Después de asegurar que "nunca" ha hablado con Rodríguez Zapatero sobre este asunto, añadió que su labor como líder de la oposición seguirá siendo "controlar" al Gobierno, plantear alternativas y llegar a entendimientos en los "grandes" temas nacionales.
No obstante en materia económica, dijo no poder "hacerse cómplice" de la política del Gobierno socialista porque es "muy negativa". "No creo en ella", sentenció, para instar a Rodríguez Zapatero que cambie su política económica "de arriba a abajo" y el equipo que la dirige, que ha "demostrado ser claramente ineficaz". "No comparto nada de lo que está haciendo en política económica", resumió.