Rajoy: Cuanto más tiempo sea presidente Zapatero, peor será para España
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
PP
Aboga por abrir un debate nacional sobre la actual situación económica
Eso (elecciones anticipadas) depende del presidente, pero los españoles han de saber que yo estoy en condiciones de gobernar . Lo más útil ahora es abrir un debate nacional, asevera el presidente del PP, Mariano Rajoy.
Sobre su rival en el PSOE para los próximos comicios, Rajoy asegura que le da igual quién sea el candidato, sólo alerta de que cuanto más tiempo esté el actual presidente en el poder, peor será para España porque, a su juicio, hoy lo de la paz, el talante, la ciudadanía y aquellos discursos demagógicos ya no cuelan.
Con los resultados de la encuesta del CIS, publicada hace una semana, que da al PP una ventaja de 3,7 puntos por encima del PSOE, el líder de los populares se muestra satisfecho y asegura que su formación va a hacer todo lo posible para aprovechar esta diferencia.
Preguntado por las críticas hacia su capacidad de liderazgo y para poner orden en el PP sobre cuestiones que han enfrentado dialécticamente a miembros de su partido, como en el caso de los cementerios nucleares, Rajoy se limita a contestar que todos tienen derecho a opinar e ironiza con que quizá, quienes dudan de su liderazgo, conozcan mejor el partido. No obstante, confirma que el PP celebrará un congreso nacional antes de 2012.
Respecto a la reforma del mercado laboral, el presidente del PP niega estar a favor del despido libre, en contra de lo que se le ha acusado desde el bando socialista, pero argumenta que el sistema que actualmente tiene España, de contratos temporales a coste cero frente a indefinidos a coste 45 días, es imposible.
En cuanto a la reforma de las pensiones propuesta por el Gobierno, explica que las pensiones las pagan los que trabajan y, cuanto más empleo haya, y más cualificado sea, mejor será para España, para la Seguridad Social y para el sistema de pensiones.
Y ante esta coyuntura, asegura que si él fuera presidente controlaría el gasto, reduciría el déficit y la deuda, reestructuraría el sistema financiero, reformaría el mercado laboral y educativo, no subiría los impuestos, diseñaría una política energética e intentaría pactar con las autonomías.
No me gusta nada la palabra Gürtel, indica Rajoy sobre la trama corrupta a la que se vinculan varios miembros de su partido, y pide que este caso se pase pronto y los tribunales lo resuelvan. Lo que digan los tribunales lo acataremos absolutamente, pero que digan algo, ¡por favor!, suplica el dirigente popular para quien resulta muy difícil defenderse de lo que uno no sabe lo que significa exactamente.
Otro de los asuntos que le genera momentos de grandes emociones al presidente del PP es la relación entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, y el vicealcalde, Manuel Cobo. A pesar de ello, duerme como un lirón.
Sobre Aguirre y Gallardón, Rajoy asegura que son dos puntales importantísimos dentro del PP y, a pesar de que hace una semana la presidenta madrileña llamara hijoputa a un ex consejero de Caja Madrid, la relación entre ambos está mucho mejor de lo que se dice. Lo que pasa --explica-- es que hay cosas que tienen morbo pero si todos tenemos generosidad, intentando entender a los demás, las cosas terminarán arreglándose.
Con los resultados de la encuesta del CIS, publicada hace una semana, que da al PP una ventaja de 3,7 puntos por encima del PSOE, el líder de los populares se muestra satisfecho y asegura que su formación va a hacer todo lo posible para aprovechar esta diferencia.
Preguntado por las críticas hacia su capacidad de liderazgo y para poner orden en el PP sobre cuestiones que han enfrentado dialécticamente a miembros de su partido, como en el caso de los cementerios nucleares, Rajoy se limita a contestar que todos tienen derecho a opinar e ironiza con que quizá, quienes dudan de su liderazgo, conozcan mejor el partido. No obstante, confirma que el PP celebrará un congreso nacional antes de 2012.
Respecto a la reforma del mercado laboral, el presidente del PP niega estar a favor del despido libre, en contra de lo que se le ha acusado desde el bando socialista, pero argumenta que el sistema que actualmente tiene España, de contratos temporales a coste cero frente a indefinidos a coste 45 días, es imposible.
En cuanto a la reforma de las pensiones propuesta por el Gobierno, explica que las pensiones las pagan los que trabajan y, cuanto más empleo haya, y más cualificado sea, mejor será para España, para la Seguridad Social y para el sistema de pensiones.
Y ante esta coyuntura, asegura que si él fuera presidente controlaría el gasto, reduciría el déficit y la deuda, reestructuraría el sistema financiero, reformaría el mercado laboral y educativo, no subiría los impuestos, diseñaría una política energética e intentaría pactar con las autonomías.
No me gusta nada la palabra Gürtel, indica Rajoy sobre la trama corrupta a la que se vinculan varios miembros de su partido, y pide que este caso se pase pronto y los tribunales lo resuelvan. Lo que digan los tribunales lo acataremos absolutamente, pero que digan algo, ¡por favor!, suplica el dirigente popular para quien resulta muy difícil defenderse de lo que uno no sabe lo que significa exactamente.
Otro de los asuntos que le genera momentos de grandes emociones al presidente del PP es la relación entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, y el vicealcalde, Manuel Cobo. A pesar de ello, duerme como un lirón.
Sobre Aguirre y Gallardón, Rajoy asegura que son dos puntales importantísimos dentro del PP y, a pesar de que hace una semana la presidenta madrileña llamara hijoputa a un ex consejero de Caja Madrid, la relación entre ambos está mucho mejor de lo que se dice. Lo que pasa --explica-- es que hay cosas que tienen morbo pero si todos tenemos generosidad, intentando entender a los demás, las cosas terminarán arreglándose.