Rajoy dice que “para ganar hay que saber sufrir”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer en el Congreso que el resultado de las elecciones vascas y gallegas del 1 de marzo es “un éxito para la historia del PP”, que demuestran que “no hay buen resultado sin esfuerzo y sacrificio y para ganar hay que saber sufrir”, dijo a sus parlamentarios.
Además, exigió tanto a la Policía como a los jueces que traten a todos por igual. En cuanto a la crisis, exigió al Gobierno que se diga toda la verdad “por dura que sea” porque “habrá que hacer sacrificios”, advirtiendo de que el PP no será complice de políticas disparatadas, aventurando que al Gobierno le queda poco tiempo. En su intervención ante el plenario del Grupo Popular, Rajoy destacó que el PP ha recuperado la mayoría absoluta en Galicia y que ahora la dirección que encabeza Alberto Núñez Feijóo habrá de actuar con “rigor, mucho trabajo, austeridad y eficacia”. Respecto al País Vasco, subrayó que el objetivo más importante es que hubiera un cambio político y eso “se puede producir”, si bien remarcó que el objetivo de los ‘populares’ será el cambio de políticas en esa comunidad, apostando por “España, la Constitución y el Estatuto de Guernica”.
Y todo ello, agregó, tras una campaña electoral hecha desde la oposición y con “circunstancias difíciles” motivadas por “un sumario abierto que ocupaba noticias y podía afectar al resultado”. “Es una jornada electoral de éxito para la historia de nuestro partido, gracias a un esfuerzo sostenido en circunstancias muy difíciles”, aseguró. A su juicio, la “lección” que deben extraer los ‘populares’ es que “no hay buen resultado sin esfuerzo y sacrificio” y que “para ganar hay que saber sufrir”. “En las cosas bien hechas, en una actitud constructiva, en no ser triste ni derrotista, está la senda a transitar en los próximos tiempos”, enfatizó.

Sufrimiento por la causa
Rajoy detalló después que ese sufrimiento al que se refería se ha debido a la “causa general contra el PP” en la campaña de estas elecciones autonómicas. “Nos vamos a defender jurídica y políticamente y ya veremos en qué queda”, advirtió, y apoyó a continuación “el buen nombre” de su partido, “que no ha recibido ni un sólo euro de las personas que el juez Garzón ha decidido que ingresen en prisión”.
El líder del PP repasó algunos capítulos del caso Gürtel que instruye este juez de la Audiencia Nacional, cuya cacería con el ex ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo y la coincidencia con el comisario jefe de la Policía Judicial volvió a recordar porque es un tema que “este partido no va a olvidar de ninguna de las maneras”.





El líder del PP aseguró que algo parecido les ha ocurrido a varios cargos ‘populares’ en las Islas Baleares o en Murcia. “Estamos a favor, hasta ahí podíamos llegar, de que se cumpla la ley y se castigue a quien no la cumpla. Ahora, exigimos justicia imparcial y que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado traten a todos los ciudadanos como lo que somos, iguales en derechos y obligaciones”, concluyó, anunciando iniciativas en el Congreso al respecto.

PREOCUPADO POR LA CRISIS

Por otro lado, el líder popular proclamó que “España necesita liderazgo frente a la crisis” económica que padece y que, ante esta situación, es imprescindible decir a los españoles “la verdad por dura que sea”. “Habrá que reclamar y hacer sacrificios porque este es un momento difícil”, advirtió, a la vez que volvió a emplazar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a modificar tanto su política económica como su equipo económico. “Un Gobierno que es la nada no aguantará mucho más tiempo”, auguró.

Rajoy hizo un repaso de los últimos datos “macroeconómicos” y de la “economía real” y los contrastó con los de hace un año, justo cuando el PSOE ganó las generales. Tras constatar que “no hay dato bueno”, evidenció la especial preocupación que le produce la evolución “sin precedentes y desalentadora” del déficit público que, según su pronóstico, puede alcanzar una cifra “astronómica” a final de año.

También puso el énfasis en el crecimiento del desempleo que es, desde su punto, la consecuencia más “dramática” de la crisis. “Desde la llegada de Zapatero al poder en 2004 el número de parados ha aumentado en 1,3 millones. Ese es su balance y lo demás son grandes expresos europeos”, resumió Rajoy. A esto se une, enfatizó, el hecho de que hay un 53 por ciento más de personas que no reciben prestación alguna en comparación con la cifra de marzo de 2008 y que el número de familias todos los miembros en paro aumentado en un 87 por ciento en los últimos doce meses.