Ramón Aguirre advierte que el verdadero problema español es el paro, la crisis del crecimiento económico y el deterioro del balance de los bancos
29/10/2011 - 12:47
El candidato popular al Congreso de los Diputados por la provincia de Guadalajara y diputado nacional durante la última legislatura, Ramón Aguirre, ha advertido que el verdadero problema español no es la deuda griega, la deuda pública o el déficit público, sino el paro, la crisis de crecimiento económico y la situación de deterioro del balance de los bancos. Durante la valoración de la Encuesta de la Población Activa, publicada ayer, Aguirre ha recordado que tal y como venían advirtiendo desde el Partido Popular, España camina de una forma decidida hacia los cinco millones de parados. En este sentido, el parlamentario nacional ha realizado un paralelismo con el crack del 29. Hoy, 29 de octubre, hace 82 años del crack de las bolsas de Nueva York; hoy en paralelo a aquella fecha asistimos al hundimiento del sector laboral español con el peor dato de la historia de la democracia. Aguirre ha tildado esta situación como el conflicto de todas las familias españolas, y ha lamentado la conspiración del silencio del mandato de Zapatero y Rubalcaba con la tergiversación de los datos económicos y el vaticinio equivocado cada seis meses de recuperación y brotes verdes. Pasados estos cuatro años, estamos ante una crisis crónica que presenta brotes de recesión, ha añadido. Este contexto convive según el candidato a la Cámara Baja -, con la morosidad de las administraciones públicas, la mortandad de autónomos y pymes, la rebaja de los sueldos de los funcionarios, la desaparición del crédito bancario, la finalización de ayudas a parados de larga duración, y la expulsión de las mujeres y los jóvenes del mercado laboral, ha aseverado. Ante este negro panorama, Ramón Aguirre ha señalado los elementos que deberán marcar el inicio de mandato por parte del nuevo Gobierno de Rajoy: decir la verdad y no crear expectativas falsas, adoptar medidas inmediatas y simultaneas, y aplicar los sacrificios necesarios a todo el conjunto de la sociedad. Asimismo, ha avanzado algunas de las primeras medidas que recoge el programa de Rajoy y que tendrá que adoptar el Ejecutivo que salga de las urnas. No queda tiempo para pensar; hay que modificar la legislación laboral, fortalecer los balances bancarios, garantizar la reaparición del crédito, exigir la eficiencia del gasto público, reformar el marco impositivo de autónomos y pymes, poner bajo control la disciplina de las comunidades autónomas, y estimular la rebaja de los activos inmobiliarios en manos de la banca, ha anunciado. Para terminar, el diputado nacional ha indicado que si no reducimos el paro, los mercados considerarán nuestra economía socialmente inviable, y ha recordado el precedente de la crisis de Japón, en la que existieron paralelismos muy próximos a nuestro país como la especulación inmobiliaria, la expansión indiscriminada del crédito, el deterioro de los balances de los bancos y la restricción crónica del crédito al sector privado. Aquella crisis duró 13 años hasta que abordaron la reforma del mercado laboral y la reforma del sector financiero, ha concluido.