Recuperadas las joyas religiosas robadas
01/10/2010 - 09:45
Agentes de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Almería, recuperaron numerosas piezas de gran valor histórico que el pasado 18 de septiembre habían sido sustraídas de la vitrina del museo de la Catedral de Jaén, y cuyo valor económico es incalculable, ya que se tratan de importantes joyas episcopales. Por su parte, la Brigada del Patrimonio Histórico entregó esta mañana a la Ministra Consejera de la Embajada de Perú en España 243 piezas precolombinas pertenecientes a la Colección Patterson.
Estos objetos fueron intervenidos judicialmente después de ser reclamados por las autoridades peruanas, cuando en 1997, tras una exposición en Santiago de Compostela, quedaron depositados en un almacén por el organizador de la exposición.
En el primero de los dos casos, los agentes iniciaron una investigación después de que el pasado 18 de septiembre se interpusiera una denuncia por el robo de numerosas joyas episcopales de valor histórico y económico, de la Catedral de Jaén, en concreto de una vitrina situada en el interior del templo, que posee su propio museo. Las primeras pesquisas llevaron a la Policía hasta una casa de compraventa de la capital jienense, en donde se recuperaron parte de los objetos sustraídos y se logró identificar al supuesto autor que había empeñado parte de la mercancía y había huido a Almería.
Así, tras diversas gestiones se estableció un dispositivo policial, por el que las fuerzas de seguridad lograron detectar en la capital almeriense y arrestar al acusado. Finalmente, lograron recuperar siete anillos episcopales de oro y piedras preciosas, una medalla de oro de la Ciudad de Córdoba, una cruz de esmeraldas y una piedra preciosa perteneciente a un sello episcopal.
En el primero de los dos casos, los agentes iniciaron una investigación después de que el pasado 18 de septiembre se interpusiera una denuncia por el robo de numerosas joyas episcopales de valor histórico y económico, de la Catedral de Jaén, en concreto de una vitrina situada en el interior del templo, que posee su propio museo. Las primeras pesquisas llevaron a la Policía hasta una casa de compraventa de la capital jienense, en donde se recuperaron parte de los objetos sustraídos y se logró identificar al supuesto autor que había empeñado parte de la mercancía y había huido a Almería.
Así, tras diversas gestiones se estableció un dispositivo policial, por el que las fuerzas de seguridad lograron detectar en la capital almeriense y arrestar al acusado. Finalmente, lograron recuperar siete anillos episcopales de oro y piedras preciosas, una medalla de oro de la Ciudad de Córdoba, una cruz de esmeraldas y una piedra preciosa perteneciente a un sello episcopal.