Reparten 3.000 dispositivos para maltratadores
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
A partir del próximo 24 de julio comenzarán a funcionar los 3.000 primeros dispositivos GPS para controlar a los maltratadores con orden de alejamiento respecto de sus víctimas. La Ministra de Igualdad comentó que este sistema es un paso más en la lucha contra la violencia de género y una forma de decirle a la víctima que no está sola porque es el conjunto de la sociedad la que vela por ella.
La medida se anunció ayer en rueda de prensa en la que se encontraban las ministros de Igualdad, Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, Justicia, Francisco Caamaño; la presidente del Observatorio de Violencia de género del CGPJ, Inmaculada Montalbán; y la Fiscal de la Sala de la Fiscalía contra la Violencia sobre la mujer, Soledad Cazorla. Este sistema, que cuenta con un presupuesto de cinco millones de euros, estará gestionado por la empresa Securitas Direct-Telefónica y a disposición de todos los juzgados del territorio nacional. Los 3.000 dispositivos equivalen al 10% del total de las órdenes de alejamiento que se dictaron en 2008, conforme apuntó la ministra de Igualdad. Sin embargo, a juicio de las instituciones implicadas, esta cantidad da respuesta a las situaciones de mayor riesgo. No obstante, Aído señaló que se trata de una medida inicial que se estudiará con el tiempo si es necesario implantar más. Rubalcaba, por su parte, destacó que este sistema permitirá proteger mejor a la víctima, disuadir al agresor y documentar los quebrantamientos de las órdenes de alejamiento. Asimismo, incidió en la excelente acogida que han tenido las unidades de protección de víctimas de violencia de género entre las Fuerzas Policiales. Tenemos voluntarios para estas unidades, señaló.
Caamaño apuntó que los dispositivos de localización son además un ejemplo práctico de cómo ha cambiado en España la justicia cautelar que hoy significa preocupación por la víctima, en este caso, de violencia machista. Sobre este asunto añadió que aquello que afecta a la dignidad de las personas no puede quedar jamás tras las puertas de una casa.
Por orden judicial
Los dispositivos de detección de proximidad se impondrán por orden judicial en los procedimientos de violencia de género en los que se dicte una medida cautelar de alejamiento y concurra una situación especial de riesgo para la víctima.
Tanto el inculpado como la víctima estarán equipados con un dispositivo. En el primer caso, se trata de un brazalete ajustable a la muñeca o el tobillo que funciona como transmisor de radiofrecuencia y que lleva aparejado un dispositivo de rastreo GPS. El transmisor envía señales al centro de control para verificar que el inculpado lleva consigo el localizador y es capaz de activar una alarma en el momento de coincidir a menos de 500 metros con el dispositivo de la víctima.
La pulsera, acuática, va equipada con un sistema de seguridad que activa una alarma si el inculpado intenta quitárselo o manipularlo. También avisa al Centro de Control si se separa del transmisor de radiofrecuencia o si la batería, de unos seis meses de duración, le quedan menos de diez días de autonomía.
Caamaño apuntó que los dispositivos de localización son además un ejemplo práctico de cómo ha cambiado en España la justicia cautelar que hoy significa preocupación por la víctima, en este caso, de violencia machista. Sobre este asunto añadió que aquello que afecta a la dignidad de las personas no puede quedar jamás tras las puertas de una casa.
Por orden judicial
Los dispositivos de detección de proximidad se impondrán por orden judicial en los procedimientos de violencia de género en los que se dicte una medida cautelar de alejamiento y concurra una situación especial de riesgo para la víctima.
Tanto el inculpado como la víctima estarán equipados con un dispositivo. En el primer caso, se trata de un brazalete ajustable a la muñeca o el tobillo que funciona como transmisor de radiofrecuencia y que lleva aparejado un dispositivo de rastreo GPS. El transmisor envía señales al centro de control para verificar que el inculpado lleva consigo el localizador y es capaz de activar una alarma en el momento de coincidir a menos de 500 metros con el dispositivo de la víctima.
La pulsera, acuática, va equipada con un sistema de seguridad que activa una alarma si el inculpado intenta quitárselo o manipularlo. También avisa al Centro de Control si se separa del transmisor de radiofrecuencia o si la batería, de unos seis meses de duración, le quedan menos de diez días de autonomía.