¿Sabes cómo vivió Guadalajara el eclipse total de sol de 1905?
La quinta charla de la campaña de Comunicación Social de la Ciencia "De 12 en 12 — Rumbo al Eclipse Total" se ha centrado en los eclipses modernos desde Guadalajara.
Continúa el camino hacia el eclipse total de sol del 12 de agosto de 2026. Cuando quedan 243 días y ocho meses para la gran cita, ayer tuvo lugar la quinta charla de la campaña de Comunicación Social de la Ciencia De 12 en 12 — Rumbo al Eclipse Total impulsado por la Asociación de la Prensa de Guadalajara (APG) en colaboración con la Agrupación Astronómica de Guadalajara (AstroGuada).
Bajo el título Los eclipses modernos desde Guadalajara, la CEO de la empresa de astroturismo, CosmoGuada, Lola Silva, realizó una mirada histórico de los eclipses solares que se vieron en España a principios del siglo XX, y con especial referencia al que se produjo hace 120 años, concretamente el 30 de agosto de 1905. Fruto de una meticulosa investigación por distintos medios de comunicación de la época, referenció cómo se vivió aquel día en la provincia. Entonces, Sigüenza, por su conexión ferroviaria con el resto del país, fue uno de los municipios que registró mayor afluencia hasta 2.200 personas, y precisaban que fueron recibidos por la Banda de Música. El entonces rey Alfonso XIII fue a ver el eclipse a Burgos, que preparó multitud de eventos alrededor de esta cita, como una corrida de toros y se editó una guía del eclipse con los monumentos que se podían visitar y precisando las habitaciones disponibles y los precios para pernoctar. Hicieron un auténtico llamamimento a los visitantes. El Conde de Romanones consiguió que varios ministros fueran a ver el eclipse a la Ciudad del Doncel.
Las crónicas del eclipse recogidas por los periódicos de la época son muy descriptivas y elocuentes de lo que fue este fenómeno, e incluso en ellas se daban recomendaciones sobre cómo observarlo, e incluso hubo discrepancias sobre si una nube había llegado a cruzarse en el momento clave. También referían cómo cuando se produjo el eclipse –en torno a las 13.00 horas– la temperatura bajó, pues el sol dejó de dar calor, y todos los que lo contemplaban empezaron a aplaudir. En una de las publicaciones se recoge también cómo la ciudad seguntina se había preparado para acoger a los visitantes, con muchas provisiones, que al final no se consumieron, pues los asistentes llevaron su propia merienda.
Distintos apuntes que ponen de manifiesto cómo la provincia se preparó y vivió el eclipse solar de 1905, que también ocurrió en el mes de agosto, pero que a diferencia del del próximo 2026 duró más del doble: tres minutos y 44 segundos.
“Vinieron delegaciones de Estados Unidos, de Madrid, franceses, alemanes, belgas, de diferentes puntos del mundo, solo, aquí a España a observar y fotografiar el eclipse”. Y por su parte el país aprovechó para poner en valor su territorio y ofreciendo dar lo que tenían y dar una acogida “buena” a los visitantes.
Silva ha señalado que España es un país “privilegiado” en cuanto a eclipses. Además del año 1905, hubo otro total el 28 de mayo de 1900 y uno anular el 17 de abril de 1912. El 12 de agosto de 2026 habrá uno total también y otro en 2027 y uno anular en 2028.
Lola Silva ha dejado claro que este eclipse es “una oportunidad para todo el territorio de poner en valor ese territorio aprovechando que la gente va a venir sí o sí”. A su juicio, es importante que los ayuntamientos estén informados y puedan prepararse para este evento, y ha hecho referencia a la nueva convocatoria de ayudas que ha publicado la Diputación de Guadalajara. Ha precisado que en Teruel y Soria ya se están preparando desde hace dos años.
La presentación de la charla estuvo a cargo, como es habitual, de la periodista, Susana Abella, que destacó la figura de Isabel Muñoz de Caravaca, la intelectual afincada en Atienza, que destacó también por su afición a la astronomía, y que tuvo también un papel destacado en estos eclipses. Fue la primera española que formó parte de la Sociedad Astronómica Francesa, lo que le llevó a hacer de anfitriona del famoso astrónomo galo, Camille Flammarion, que visitó España con motivo de los eclipses de 1900, cuando se desplazó a Elche, y de 1905 cuando observó el evento desde la localidad soriana de Almazán, acompañado por la intelectual y su hijo, Jorge Moya.