Salgado dice que los PGE sientan las bases de una recuperación no exenta de riesgos
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El debate de totalidad de los Presupuestos Generales del Estado para 2010 (PGE) se ha convertido en un cruce de acusaciones entre los diferentes partidos políticos. La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, defendió este martes los PGE para 2010 como instrumento para mitigar el impacto de la crisis económica y sentar las bases de una recuperación que no estará exenta de riesgos a pesar de contar con unos fundamentos muy sólidos. El PP carga contra PNV por dar un apoyo interesado.
Los argumentos de Salgado no parecieron convencer al PP, que también acusó al PNV por dar un apoyo interesado, ni a ERC ni UPyD. El partido de Rosa Díez acusaba a la ministra de hacer pronunciar un discurso hueco con datos falsificados y CiU sugería la necesidad de otro capitán para virar el cambio económico. Elena Salgado aseguraba durante su intervención en el debate que las cuentas públicas deben ser el instrumento político que sirva para estimular la recuperación económica, proteger a los que tienen más dificultades y empezar a contribuir a crear un nuevo modelo de crecimiento más equilibrado.
A su parecer, el Presupuesto es el primer instrumento de política de un Gobierno por ser la ley en la que se pone de manifiesto su visión de la situación económica, establece sus objetivos, marca propiedades y muestra la política que quiere llevar a cabo. Siempre se ha dicho, y con razón, que el Presupuesto es el primer instrumento de política económica de un Gobierno, subrayó. Salgado recordó que ha sido la respuesta enérgica de los poderes públicos la que ha hecho frente a una crisis derivada del descontrol de los mercados financieros desprovistos de instrumentos de regulación adecuados. Por eso creemos en la importancia estratégica de los Presupuestos, añadió, tras considerar que la política de estímulos fiscales ha sido decisiva para sostener la actividad también en España, donde se han puesto en marcha muchos recursos.
Recuperación con austeridad
Salgado recordó además que el texto del Ejecutivo recoge el diagnóstico del Gobierno que, tal y como se puso de manifiesto en la Cumbre del G- 20 en Pittsburgh, contempla que lo peor ha quedado atrás, aunque la recuperación será lenta y difícil ya que, durante los próximos meses, los síntomas de recuperación económica tendrán que convivir con la continuación de los efectos negativos de la crisis, sobre todo, en el desempleo. La ministra de Economía calificó en más de una ocasión de austeros los presupuestos y aseguró también que el texto del Ejecutivo supone un primer paso moderado, pero decidido hacia la necesaria consolidación de las cuentas públicas mediante una reducción de 7.500 millones en el gasto y un moderado incremento positivo que elevará los ingresos. Esta sostenibilidad de las cuentas, según Salgado, ha llevado a decisiones complejas para no hipotecar el futuro, como la subida fiscal que es equitativa e introduce progresividad, al tiempo que minimiza las distorsiones que pudieran producirse sobre el consumo o la inversión productiva. Los argumentos de la ministra de economía no parecieron convencer al Partido Popular, que calificó los presupuestos como los del paro, la subida de impuestos y la expansión de la deuda. Así se expresaba Mariano Rajoy en el debate tras arremeter contra los grupos parlamentarios que previsiblemente apoyarán la cuentas anuales, especialmente contra el PNV. Rajoy arrancó su defensa de la enmienda a la totalidad de los PGE presentada por su grupo señalando que los Presupuestos han sido diseñados para poner las cosas peor y proponen aumentar la deuda, subir los impuestos y extender el paro. Además, añadió que se basan en previsiones macroeconómicas sin credibilidad.
Rajoy también lanzó críticas a quienes apoyan los presupuestos, especialmente al PNV. Señaló que cuesta trabajo entender cuáles pueden ser los beneficios de unos Presupuestos que van a hacer crecer el paro también en el País Vasco.
DUELO DIALÉCTICO
El líder del PP protagonizó un duelo dialéctico con la vicepresidenta económica. Los populares pidieron hasta en dos ocasiones la dimisión de Salgado, que censuró su actitud. Rajoy dijo que no tengo nada en contra de usted. No la responsabilizo a usted de la política económica, sino a Zapatero.
El cruce de acusaciones no terminó ahí, sino que Salgado sostuvo que al PP sólo les interesa la descalificación y criticó su demagogia. Rajoy rechazó las críticas de Salgado y reiteró que su grupo no apoyará los PGE porque son letales para España.
Salgado consideró al PP un factor de riesgo para la economía española, acusó a Rajoy de usar la crisis para llegar a la Moncloa y le criticó por ser perfectamente previsible. El líder de los populares, por su parte, contestó que se siente absolutamente honrado de ello, ya que eso significa que todo el mundo sabe que el PP, si estuviera en el Gobierno, controlaría el déficit, no subiría los impuestos y trabajaría contra el paro. La previsibilidad es la condición más importante que necesita la economía española en este momento, aseveró.
EL DESCONTENTO DEL RESTO DE GRUPOS
El resto de grupos del Congreso quiso mostrar su descontento durante el debate. El portavoz de IU- ICV, Joan Herrera, lamentó haber presentado la enmienda a la totalidad y explicó que lo hizo para hacer girar la política del Gobierno en los primeros Presupuestos que reconocen la crisis. A su parecer, el texto tiene dos elementos fundamentales: una gran desorientación en lo fiscal y una gran resignación en el gasto.
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), con tres diputados en el Congreso, se reafirmó en su rechazo a los PGE porque considera que Elena Salgado ha demostrado en el debate que no es la señorita Pepis ni Margaret Astor y ni siquiera ha podido maquillar las cuentas planteadas por el Ejecutivo que, en su opinión, sientan las bases del estancamiento económico.
También hubo quien mando avisos al Gobierno. El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antonio Durán i Lleida, fue uno de ellos. Para hacer frente a la crisis el capitán de la nave debe virar y si no sabe cómo hacerlo, buscar otro capitán que sepa maniobrar en este mar embravecido de la crisis. El portavoz catalán aseguró que su grupo no comparte en absoluto la desorientación e improvisación de su política económica, la pretensión del Gobierno de incrementar los impuestos en plena crisis y nos e explica el enorme endeudamiento, así como el abandono y la dejadez del Gobierno en material laboral.
Por su parte, la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en el Congreso, Rosa Díez, achacó a la vicepresidenta económica un discurso en defensa de los PGE hueco y en el que, a su juicio, ha echado mano a sabiendas de datos falsificados. Además, admitió temer el mercadeo que se inicia ahora empeore el proyecto del Gobierno.
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) reafirmó también su rechazo a los PGE tras escuchar la defensa realizada por Salgado. Según el portavoz del BNG, Francisco Rodríguez, existe un total y absoluta falta de correspondencia entre las palabras de Salgado y el contenido del proyecto presupuestario.
A su parecer, el Presupuesto es el primer instrumento de política de un Gobierno por ser la ley en la que se pone de manifiesto su visión de la situación económica, establece sus objetivos, marca propiedades y muestra la política que quiere llevar a cabo. Siempre se ha dicho, y con razón, que el Presupuesto es el primer instrumento de política económica de un Gobierno, subrayó. Salgado recordó que ha sido la respuesta enérgica de los poderes públicos la que ha hecho frente a una crisis derivada del descontrol de los mercados financieros desprovistos de instrumentos de regulación adecuados. Por eso creemos en la importancia estratégica de los Presupuestos, añadió, tras considerar que la política de estímulos fiscales ha sido decisiva para sostener la actividad también en España, donde se han puesto en marcha muchos recursos.
Recuperación con austeridad
Salgado recordó además que el texto del Ejecutivo recoge el diagnóstico del Gobierno que, tal y como se puso de manifiesto en la Cumbre del G- 20 en Pittsburgh, contempla que lo peor ha quedado atrás, aunque la recuperación será lenta y difícil ya que, durante los próximos meses, los síntomas de recuperación económica tendrán que convivir con la continuación de los efectos negativos de la crisis, sobre todo, en el desempleo. La ministra de Economía calificó en más de una ocasión de austeros los presupuestos y aseguró también que el texto del Ejecutivo supone un primer paso moderado, pero decidido hacia la necesaria consolidación de las cuentas públicas mediante una reducción de 7.500 millones en el gasto y un moderado incremento positivo que elevará los ingresos. Esta sostenibilidad de las cuentas, según Salgado, ha llevado a decisiones complejas para no hipotecar el futuro, como la subida fiscal que es equitativa e introduce progresividad, al tiempo que minimiza las distorsiones que pudieran producirse sobre el consumo o la inversión productiva. Los argumentos de la ministra de economía no parecieron convencer al Partido Popular, que calificó los presupuestos como los del paro, la subida de impuestos y la expansión de la deuda. Así se expresaba Mariano Rajoy en el debate tras arremeter contra los grupos parlamentarios que previsiblemente apoyarán la cuentas anuales, especialmente contra el PNV. Rajoy arrancó su defensa de la enmienda a la totalidad de los PGE presentada por su grupo señalando que los Presupuestos han sido diseñados para poner las cosas peor y proponen aumentar la deuda, subir los impuestos y extender el paro. Además, añadió que se basan en previsiones macroeconómicas sin credibilidad.
Rajoy también lanzó críticas a quienes apoyan los presupuestos, especialmente al PNV. Señaló que cuesta trabajo entender cuáles pueden ser los beneficios de unos Presupuestos que van a hacer crecer el paro también en el País Vasco.
DUELO DIALÉCTICO
El líder del PP protagonizó un duelo dialéctico con la vicepresidenta económica. Los populares pidieron hasta en dos ocasiones la dimisión de Salgado, que censuró su actitud. Rajoy dijo que no tengo nada en contra de usted. No la responsabilizo a usted de la política económica, sino a Zapatero.
El cruce de acusaciones no terminó ahí, sino que Salgado sostuvo que al PP sólo les interesa la descalificación y criticó su demagogia. Rajoy rechazó las críticas de Salgado y reiteró que su grupo no apoyará los PGE porque son letales para España.
Salgado consideró al PP un factor de riesgo para la economía española, acusó a Rajoy de usar la crisis para llegar a la Moncloa y le criticó por ser perfectamente previsible. El líder de los populares, por su parte, contestó que se siente absolutamente honrado de ello, ya que eso significa que todo el mundo sabe que el PP, si estuviera en el Gobierno, controlaría el déficit, no subiría los impuestos y trabajaría contra el paro. La previsibilidad es la condición más importante que necesita la economía española en este momento, aseveró.
EL DESCONTENTO DEL RESTO DE GRUPOS
El resto de grupos del Congreso quiso mostrar su descontento durante el debate. El portavoz de IU- ICV, Joan Herrera, lamentó haber presentado la enmienda a la totalidad y explicó que lo hizo para hacer girar la política del Gobierno en los primeros Presupuestos que reconocen la crisis. A su parecer, el texto tiene dos elementos fundamentales: una gran desorientación en lo fiscal y una gran resignación en el gasto.
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), con tres diputados en el Congreso, se reafirmó en su rechazo a los PGE porque considera que Elena Salgado ha demostrado en el debate que no es la señorita Pepis ni Margaret Astor y ni siquiera ha podido maquillar las cuentas planteadas por el Ejecutivo que, en su opinión, sientan las bases del estancamiento económico.
También hubo quien mando avisos al Gobierno. El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antonio Durán i Lleida, fue uno de ellos. Para hacer frente a la crisis el capitán de la nave debe virar y si no sabe cómo hacerlo, buscar otro capitán que sepa maniobrar en este mar embravecido de la crisis. El portavoz catalán aseguró que su grupo no comparte en absoluto la desorientación e improvisación de su política económica, la pretensión del Gobierno de incrementar los impuestos en plena crisis y nos e explica el enorme endeudamiento, así como el abandono y la dejadez del Gobierno en material laboral.
Por su parte, la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en el Congreso, Rosa Díez, achacó a la vicepresidenta económica un discurso en defensa de los PGE hueco y en el que, a su juicio, ha echado mano a sabiendas de datos falsificados. Además, admitió temer el mercadeo que se inicia ahora empeore el proyecto del Gobierno.
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) reafirmó también su rechazo a los PGE tras escuchar la defensa realizada por Salgado. Según el portavoz del BNG, Francisco Rodríguez, existe un total y absoluta falta de correspondencia entre las palabras de Salgado y el contenido del proyecto presupuestario.