Se suicida el preso que mató a su pareja en Pontevedra

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El preso Maximino Couto, que mató a su pareja cuando se encontraba de permiso penitenciario a finales de noviembre e intentó acabar con la vida de su ex mujer, fue encontrado ayer por su compañero de celda muerto colgado con un trozo de sábana en su celda en la cárcel de A Lama (Pontevedra).
Los sindicatos señalan que el preso, que iba a ser trasladado a otro centro, no estaba sujeto al protocolo de suicidio, pues mostraba un comportamiento “normal” y porque “ni mostró arrepentimiento de los hechos”, por lo que no ser “preveía que se iba a suicidar”. Además, siempre estaba acompañado de otro reo. La ex pareja de Maximino Couto se declaró “aliviadísima” por la noticia.
En Instituciones Penitenciarias se explicó que Couto y su compañero de celda estuvieron hablando por la noche --el contenido de la charla está bajo secreto de sumario, según precisó-- y posteriormente se fueron a dormir. De este modo, no fue hasta las 6.00 horas, cuando el compañero de celda de Couto se despertó, cuando lo encontró colgado de la ventana con un trozo de sábana. Fue entonces, según precisaron las mismas fuentes, cuando el preso alertó al funcionario de guardia quien, a su vez, avisó al médico, que certificó el fallecimiento de Maximino Couto, por lo que los hechos fueron puestos en conocimiento del juzgado de guardia, encargado de dirigir la investigación. En este sentido, Berta Fernández, representante sindical de CSI-CSIF, precisó que los funcionarios hacen rondas visuales cada dos horas en las zonas comunes, pero no entran en las celdas “porque hay que garantizar por ley ocho horas de descanso nocturno”.
Fernández también explicó que Couto iba a ser trasladado hoy a otra prisión fuera de Galicia y, según destacaron varios sindicatos, no estaba sujeto al protocolo de suicidio, pues mostraba un comportamiento “normal” y porque “ni mostró arrepentimiento de los hechos, ni se preveía que se iba a suicidar”. Por su parte, instituciones Penitenciarias señalaron que “desde que ingresó” en el centro penitenciario estaba siempre acompañado por otro preso, pero desvinculó este hecho del citado protocolo de suicidio y precisó que era “difícil evitar” lo sucedido. Couto cumplía condena por un delito de violencia de género y, cuando se encontraba de permiso penitenciario, el pasado 29 de noviembre mató a su pareja en Ponte Caldelas.