Tres detenidos en una carga contra estudiantes
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La policía desalojó en la madrugada de ayer a los 53 estudiantes que ocupaban la Universidad de Barcelona en protesta por el Plan Bolonia y tuvo que enfrentarse en dos ocasiones, la primera hacia las 7.25 horas, y la segunda hacia el mediodía, a decenas de universitarios que bloquearon la Gran Vía.
La carga policial se saldó con tres detenidos y 16 denunciados. Cinco agentes sufrieron contusiones y uno heridas graves, por lo que fue llevado al hospital. Los Mossos de Esquadra han desalojado a las 6 de la mañana de hoy a las decenas de universitarios que ocupaban el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona desde el 20 de noviembre. En poco tiempo, alrededor de 80 estudiantes se concentraron ante el edificio, con la intención de volver a ocuparlo, y cortaron la Gran Vía de la Ciudad Condal desde las 7.25 hasta las 8.45, momento en que tuvo lugar una carga policial. Tres estudiantes han sido detenidos y otros 16 denunciados, siete por un delito de desobediencia y nueve por una falta de desobediencia. Hacia el mediodía un nuevo grupo de estudiantes se concentró otra vez ante el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona. Los estudiantes cortaron el tráfico, provocando colas y caos circulatorio, e incluso pararon un autobús turístico al que obligaron a desviarse por otra calle.
En un nuevo acto de protesta por el desalojo, una veintena de estudiantes irrumpieron hoy en el Salón de la Enseñanza de Barcelona, al grito de Fuera los Mossos de la Universidad y El tripartito privatiza día y noche. La concentración se disolvió después de que los Mossos acordonaran a los universitarios. Los estudiantes portaban pancartas con las caras del conseller de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet y la comisionada de Universidades, Blanca Palmada. Huguet y el conseller de Educación, Ernest Maragall, inauguraron hoy el Salón de la Enseñanza, en la Fira de Barcelona.
Huguet ha aprovechado su presencia en la Fira para respaldar la decisión del rector de la UB de desalojar a los estudiantes. Yo estoy al lado del rector en cualquiera de las medidas que decida, ha dicho.
EL EDIFICIO, CERRADO
Para evitar una nueva ocupación, el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona ha permanecido cerrado y se han anulado las clases que se dan en él. Sólo se permitió el acceso a profesores y trabajadores. Una portavoz de la UB ha señalado que todavía no saben cuándo volverán a abrir las puertas, ya que desconocen si los estudiantes que piden acceder lo hacen con el objetivo de recibir clase o de ocupar de nuevo el edificio. Todo dependerá de los estudiantes que están afuera protestando, ha señalado la portavoz.
Debido al cierre de las facultades, unos 500 estudiantes decidieron concentrarse frente a la sede de la Conselleria de Innovación, Universidades y Empresas en el paseo de Gràcia de Barcelona, aunque fueron rápidamente dispersados por los agentes, para pedir la dimisión del conseller Josep Huguet.
Uno de los miembros de la Coordinadora de Asociaciones de Estudiantes (CAE) explicó que no esperaban que los policías los desalojaran porque el rector de la UB les había prometido que no lo harían. Según este representante de los estudiantes, once furgonetas de antidisturbios se presentaron en la universidad y entraron sin previo aviso, sin negociación y sin petición que los estudiantes salieran de forma pacífica. En una hora desalojaron a los estudiantes, que sufrieron contusiones.
Los universitarios consideran lamentable que se envíe a los antidisturbios y que éste sea el último recurso de las autoridades universitarias y han asegurado que la ocupación no impidió en ningún momento el funcionamiento de la Universidad de Barcelona.
Por su parte, el Sindicat dEstudiants de Països Catalans (SEPC) ha afirmado que la apuesta de las universidades por la estrategia de la fuerza y la coacción supone romper todo puente de diálogo y entendimiento. El sindicato ha pedido la dimisión del rector de la Universidad de Barcelona y ha asegurado que la violencia policial, las detenciones, las expulsiones y las difamaciones contra los estudiantes no pararán la lucha en defensas de una universidad pública y de calidad.
La Coordinadora de Asamblea de Estudiantes (CAE) consideró hoy indigna la situación vivida esta mañana. La persecución violenta e indiscriminada por parte de la policía, la entrada al edificio histórico de la UB así como el despliegue policial en pleno centro de Barcelona no puede hacer nada más que rememorarnos a esos tiempos, ha señalado la asociación en referencia a la Transición.
En un nuevo acto de protesta por el desalojo, una veintena de estudiantes irrumpieron hoy en el Salón de la Enseñanza de Barcelona, al grito de Fuera los Mossos de la Universidad y El tripartito privatiza día y noche. La concentración se disolvió después de que los Mossos acordonaran a los universitarios. Los estudiantes portaban pancartas con las caras del conseller de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet y la comisionada de Universidades, Blanca Palmada. Huguet y el conseller de Educación, Ernest Maragall, inauguraron hoy el Salón de la Enseñanza, en la Fira de Barcelona.
Huguet ha aprovechado su presencia en la Fira para respaldar la decisión del rector de la UB de desalojar a los estudiantes. Yo estoy al lado del rector en cualquiera de las medidas que decida, ha dicho.
EL EDIFICIO, CERRADO
Para evitar una nueva ocupación, el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona ha permanecido cerrado y se han anulado las clases que se dan en él. Sólo se permitió el acceso a profesores y trabajadores. Una portavoz de la UB ha señalado que todavía no saben cuándo volverán a abrir las puertas, ya que desconocen si los estudiantes que piden acceder lo hacen con el objetivo de recibir clase o de ocupar de nuevo el edificio. Todo dependerá de los estudiantes que están afuera protestando, ha señalado la portavoz.
Debido al cierre de las facultades, unos 500 estudiantes decidieron concentrarse frente a la sede de la Conselleria de Innovación, Universidades y Empresas en el paseo de Gràcia de Barcelona, aunque fueron rápidamente dispersados por los agentes, para pedir la dimisión del conseller Josep Huguet.
Uno de los miembros de la Coordinadora de Asociaciones de Estudiantes (CAE) explicó que no esperaban que los policías los desalojaran porque el rector de la UB les había prometido que no lo harían. Según este representante de los estudiantes, once furgonetas de antidisturbios se presentaron en la universidad y entraron sin previo aviso, sin negociación y sin petición que los estudiantes salieran de forma pacífica. En una hora desalojaron a los estudiantes, que sufrieron contusiones.
Los universitarios consideran lamentable que se envíe a los antidisturbios y que éste sea el último recurso de las autoridades universitarias y han asegurado que la ocupación no impidió en ningún momento el funcionamiento de la Universidad de Barcelona.
Por su parte, el Sindicat dEstudiants de Països Catalans (SEPC) ha afirmado que la apuesta de las universidades por la estrategia de la fuerza y la coacción supone romper todo puente de diálogo y entendimiento. El sindicato ha pedido la dimisión del rector de la Universidad de Barcelona y ha asegurado que la violencia policial, las detenciones, las expulsiones y las difamaciones contra los estudiantes no pararán la lucha en defensas de una universidad pública y de calidad.
La Coordinadora de Asamblea de Estudiantes (CAE) consideró hoy indigna la situación vivida esta mañana. La persecución violenta e indiscriminada por parte de la policía, la entrada al edificio histórico de la UB así como el despliegue policial en pleno centro de Barcelona no puede hacer nada más que rememorarnos a esos tiempos, ha señalado la asociación en referencia a la Transición.