Tres fallecidos y 30 desalojados a causa del mal tiempo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
El mal tiempo se cebó ayer con Cataluña. Además de una treintena de vecinos que tuvieron que ser desalojados en el municipio de Castell-Platja d’Aro (Girona), tres personas resultaron muertas a causa del temporal en Barcelona: un vigilante cuyo coche fue arrastrado en el Prat de Llobregat, un hombre que al que se tragó el mar en el Port Olímpic de Barcelona y un submarinista al que sorprendió el fuerte oleaje.
El mal tiempo tuvo penosas consecuencias. Un vigilante de seguridad que trabajaba en el puerto de Barcelona falleció al ser arrastrado por el oleaje el vehículo en el que viajaba. Los hechos ocurrieron a las 18.47 horas del viernes en el dique sur del puerto de Barcelona, en el término municipal de El Prat de Llobregat (Barcelona). El vigilante circulaba junto con otra persona, quien logró salir del vehículo, aunque sufrió heridas provocadas por los golpes recibidos en el accidente y permanece ingresada en el hospital.
Otra persona falleció la pasada madrugada en el Port Olímpic de Barcelona al ser arrastrado por una ola mar adentro mientras estaba en el muelle de Gregal. Sobre las 4.15 horas de la madrugada, el Servicio de Seguridad del Port Olímpic localizó el cadáver, a la altura del muelle que hay al final de la calle Marina, y procedieron a su rescate, confirmaron a Europa Press fuentes del Ayuntamiento de Barcelona.
Estas dos muertes se sumaron a la de un submarinista que falleció el viernes mientras realizaba una inmersión junto a dos compañeros en Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona). Uno de sus amigos, Pedro Fernández, aseguró que los tres eran “personas muy experimentadas” y quiso dejar claro que no cometieron “ninguna imprudencia” ya que cuando empezaron la inmersión, a primera hora de la mañana, hacía “muy buena mar” y asegura que fue con el paso de las horas cuando empezó el temporal.
Además, en la Costa Brava obligó a desalojar en la noche del viernes al sábado a una treintena de vecinos que viven en dos bloques de pisos del paseo marítimo del municipio de Castell-Platja d’Aro (Girona), en la comarca del Baix Empordà. Las olas también hirieron a cuatro personas al impactar contra el restaurante en el que se contraban, en primera línea del paseo marítimo.